Presunta defraudación al Estado - Hoy la auditoría de Defensa
El gobierno de Macri compró aviones que no pueden volar
El Ministerio de Defensa tendrá lista hoy una auditoría sobre la insólita operación en la que se compraron, durante el gobierno de Mauricio Macri, cinco aviones de guerra franceses Super Etendard por 12,5 millones de euros. Fueron aparatos en desuso, que se sabía que no iban a volar y que se compraban para ponerles después los repuestos necesarios y poder usarlos.
La adquisición se hizo en el marco de supuestas necesidades defensivas para el G20, cuya cumbre fue el 30 de noviembre de 2018. Los aviones, sin embargo, llegaron en mayo de 2019 y, lo que es más grave, en la Armada había informes que indicaban que los repuestos eran muy difíciles o imposibles de conseguir. Por ejemplo, los asientos eyectables -que son la vida o la muerte del piloto- son de fabricación británica y, por lo tanto, su venta a la Argentina está vetada.
La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) hizo observaciones el año pasado y ya está participando la Oficina Anticorrupción. Una vez que esté la auditoría, se tomará la decisión de hacer o no una denuncia penal. Las alternativas son desde el incumplimiento a los deberes de funcionarios públicos por irresponsabilidad, pasando por la defraudación al Estado o la sospecha de que alguien cobró una coima por la operación.
Apriete francés
La compra de los Super Etendard fue rara por donde se la mire. Los chats entre funcionarios del macrismo, en 2017, reflejaron los aprietes franceses para que la compra se hiciera. La decisión administrativa la terminaron firmando el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Defensa, Oscar Aguad. Los fondos los dispuso Nicolás Dujovne, titular de Economía, después de recibir los WhatsApp en los que le notificaban la urgencia.
Lo insólito es que el paraguas para la compra eran las necesidades planteadas por la cumbre del G-20, por la que estarían en Buenos Aires los mandatarios de los países más poderosos del mundo. De manera que harían falta aviones que vuelen, no aparatos que, por contrato, se establecía claramente que “no están en condiciones de vuelo”.
Aviones que no vuelan
Pero todo fue aún más grotesco: los aparatos llegaron a la Argentina en mayo de 2019, o sea medio año después del G-20, y obviamente siguen sin despegar porque -como era previsible- la Armada consiguió solo unos pocos repuestos y, por supuesto, no aparecieron hasta ahora alternativas para el asiento eyectable en ninguna de las dos variantes que existen, más o menos sofisticados.
El gobierno de Macri también compró misiles suecos para el G-20, pero fue demorando los pagos, de manera que esos misiles recién están llegando ahora, casi cuatro años después del G-20.
