Medidas de Economía - Establece un tipo de cambio diferencial para el complejo sojero de $230 por unidad
Estiman que el nuevo dólar soja sumará más de USD 3.000 millones a reservas
El programa fue realizado en base a un acuerdo del Gobierno con las cerealerasEl diputado nacional del Frente de Todos (FdT) por Entre Ríos, Marcelo Casaretto, destacó ayer que la reapertura del Programa de Incremento Exportador (PIE), también conocido como “dólar soja”, permitirá fortalecer las reservas llevándolas a un rango de “alrededor de USD 13.000 millones a USD 15.000 millones” alejando así “la posibilidad de una devaluación general”.
La nueva edición del PIE, anunciada el viernes por el ministro de Economía, Sergio Massa, y que regirá desde mañana, establece un tipo de cambio diferencial para el complejo sojero de $230 por unidad.
Según aseguró el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, el programa -realizado a base de un acuerdo con las cerealeras- “tiene un piso garantizado y firmado de USD 3.000 millones” de liquidación de divisas a lo largo de diciembre.
“Creo que hoy Sergio Massa como ministro de Economía tiene la responsabilidad de estabilizar la economía nacional, para lo cual tiene que fortalecer el esquema de reservas y generar algún mecanismo”, afirmó Casaretto en diálogo con El Destape Radio al ser consultado por la nueva medida y señaló que, cuando Massa asumió en agosto pasado, “prácticamente las reservas netas estaban raspando el fondo de la olla”.
En ese sentido, el diputado enfatizó que la edición anterior del PIE, que se llevó a cabo durante septiembre, “permitió ingresar USD 8.000 millones en liquidación y estabilizar la situación económica a la Argentina”.
“Teóricamente, esta segunda etapa tendría que liberar alrededor de USD 3.000 millones adicionales, y yo creo que un poco más”, estimó Casaretto.
Esas reservas tan necesarias
De esta forma, el legislador calculó que, al cierre del año y tomando en cuenta la reciente ampliación del swap de divisas con China, las reservas se situarían en un rango de “alrededor de USD 13.000 millones a USD15.000 millones".
Esto -subrayó- aleja las posibilidades de “una devaluación de carácter general” y, por tanto, “de un recrudecimiento de la inflación y un empobrecimiento del sector de trabajadores y de jubilados”.
“A algunos les gusta más, a algunos les gusta menos, pero creo que esta etapa del ‘dólar soja 2’ es absolutamente necesaria para la estabilidad en la cuestión macroeconómica", dijo el miembro de la Cámara Baja y presidente de la Comisión de Industria, y recordó que la economía “funciona realmente a partir de incentivos económicos”.
Tras lo cual, destacó que la Argentina “creció el año pasado, crece este año y va a crecer el año que viene”, algo que -indicó- no sucedía “hace 15 años”.
“Todas las empresas están invirtiendo y quieren más dólares para insumos importados o para una máquina más”, dijo.
En ese sentido, Casaretto afirmó que “nunca ha habido tantos dólares como ahora”, porque “Argentina nunca ha exportado como ahora en la historia”.
“El año pasado exportamos USD 78.000 millones y este año, a octubre, ya estamos alcanzando esos valores. Así que para cuando termine el año vamos a estar arriba de los USD90.000 millones”, proyectó. Para Casaretto la solución de los problemas de divisas viene de un mayor superávit comercial, y destacó que, desde su comisión, “todas las leyes que estamos tratando en materia industrial tienen como objetivo promover las inversiones, es decir, que vengan inversiones extranjeras y traigan dólares, o que los argentinos que tengan dólares guardados los pongan a producir”.
Del mismo modo, señaló -a base de una proyección gubernamental- que la guerra de Rusia y Ucrania costó al país “USD 5.000 millones en importaciones de energía producto del aumento de precios”.
“Con el Gasoducto (Néstor Kirchner), si llegamos a terminarlo en junio, antes de la temporada de invierno, nos vamos a ahorrar eso”, estimó, y proyectó que el país, “en pocos años”, podrá pasar de ser de un “importador neto a un exportador neto” en materia energética.
La Mesa de Enlace salió al cruce de la medida
Referentes de las entidades que integran la Mesa de Enlace criticaron ayer al Gobierno tras el lanzamiento de la segunda edición del programa de dólar soja, señalaron que “no es el camino a seguir” y que se trata de “un parche”.
Desde Federación Agraria Argentina (FAA) apuntaron: “Reiteramos que este no es el camino a seguir y que continuar multiplicando los tipos de cambio atenta contra el sector y la economía en general”, expresaron en un comunicado y agregaron: “Estas políticas son parches que implican algún beneficio a unos pocos y complican a la mayoría”.
Carlos Achetoni, presidente de FAA, evaluó que la versión anterior del dólar soja “impactó muy fuerte y negativamente sobre el precio de los arriendos, de los insumos de las economías regionales, como así también en los insumos de la actividad avícola, la ganadería vacuna y porcina y la lechería, por lo que no solo los productores no nos beneficiamos con nada, sino que directamente nos perjudicamos”.
Achetoni además enfatizó que “es necesario que la Argentina pueda contar con una política agropecuaria integral, que atienda las necesidades de todos los productores, que contenga a las economías regionales y que contemple la dramática situación que padecemos consecuencia de la sequía, heladas y otras inclemencias climáticas. Esa es la agenda real y urgente de los productores”.
“El dólar soja es beneficio para algunos y perjuicios para otros, ya se lo explicamos al gobierno”, agregó el titular de Coninagro, Elbio Laucirica en declaraciones radiales.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, consideró: “El Gobierno sigue tomando medidas para beneficio propio y no van en línea con lo que queremos los productores, que es un tipo de cambio único y recibir el precio internacional del producto”.
Además, subrayó que “a juzgar con lo que pasó en septiembre con las operaciones en la cadena comercial entre canjes de insumos, alquileres de campos y precios en los mercados, nos preocupa porque siempre aparecen los vivos”.
