El presidente habló ayer en el Foro de París por la Paz
Fernández: "No podemos quedarnos quietos sin proponer una negociación por la paz"
“Acá en el norte vuelan misiles, pero en el sur se desarrolla el hambre”, afirmó el jefe de Estado argentinoEl presidente Alberto Fernández afirmó ayer en París que, ante la guerra en Ucrania, "no podemos quedarnos quietos sin proponer una negociación para lograr la paz" y sostuvo que América Latina "debe formar parte" de esa conversación.
"La invasión de Rusia a tierras ucranianas no ha medido las consecuencias que esa acción iba a deparar a todo el mundo", dijo el jefe de Estado argentino al exponer en el Panel "Universalismo desafiado por la Guerra en Ucrania", junto al presidente de Francia, Emmanuel Macron.
En esa línea, refirió que "lo hablamos muchas veces con el presidente de Francia" y amplió: "No estamos haciendo un planteo ideológico, esta no es la discusión entre occidente y oriente o entre Rusia y Estados Unidos o Rusia y la OTAN. Acá en el norte vuelan misiles, pero en el sur se desarrolla el hambre".
Fernández argumentó que "esta no es una guerra de la gente del Norte, es también del sur, porque los costos de esa guerra también lo pagamos nosotros" y manifestó que "ese conflicto tenemos que resolverlo entre todos, que excede a Rusia y Ucrania, a Estados Unidos, a la OTAN, a Europa", porque "ha llegado al sur del mundo".
"Algunos dirán que el conflicto está generando un problema de seguridad alimentaria" y remarcó: "Vergüenza debería darnos que después de perder más de seis millones por la pandemia, que el mundo se anime a llevar adelante una confrontación bélica como esta, dónde la ética política que ve semejante desastre y no reacciona. Vergüenza debería darnos", agregó.
En su calidad de presidente pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), también expresó que "alguno dirá que la Argentina, América Latina, tienen una gran oportunidad por delante" y reclamó: "No quiero tener una oportunidad por una guerra. Quiero tener la oportunidad de desarrollarme sin que gente muera de por medio y que no haya guerra".
Fernández explicó que la guerra "desató una crisis energética, que en Europa se vive más que en ningún otro lado, pero en la Argentina también se sufre porque tiene que importar gas y los precios se fueron por las nubes".
En otro párrafo expresó que "los organismos multilaterales de crédito, donde hay países endeudados como Argentina y Ucrania, ¿Qué están haciendo por repensar los programas económicos que les piden a esos países para pagar sus deudas frente al cuadro internacional que se vive?".
"Emmanuel me invitó para que la voz del sur sea oído. Vengo del continente más desigual del mundo, en donde la brecha entre ricos y pobres es más profunda. Eso era así antes de la pandemia y la guerra, y ahora es mucho más profunda", afirmó el mandatario.
"Lo que debemos hacer es reaccionar, es decirle a los que están en disputa, que esa disputa no es de los dos, que mata a muchos más, que los condena al frío, a la falta de energía, a la pérdida de trabajo, los condena al hambre. No podemos quedarnos mirando", insistió.
Además, propuso que "en la mesa donde se debe debatir la paz, en esa mesa el hemisferio sur tiene que estar sentado, porque el problema también es nuestro y también nos atañe a nosotros".
Junto a Fernández disertaron Macron; el presidente de Guinea-Bissau, Umaro Sissoco Embaló; el primer ministro de Albania, Edi Rama; el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley; la autora y columnista emiratí Dubai Abdulhoul; el académico y diplomático singapurense Kishore Mahbubani y la presidenta y CEO de la ONG Crisis Group, Comfort Ero.
