Causa Correo Argentino
Macri dijo ser “perseguido”
Desde Europa, a donde viajó para presentar su libro y vacacionar con su familia, el expresidente Mauricio Macri publicó una carta en la que se victimiza por la causa Correo Argentino, asegurando que él y sus hijos son víctimas de una persecución política. Y en ese escrito, apuntó contra el villanovense Carlos Zannini.
“El Gobierno busca venganza, buscan dañarme y tienen como objetivo a mis hijos. Ese acto lo ejecutan a través de la Justicia, manipulada por el procurador del Tesoro, Carlos Zannini. De eso se trata el caso del Correo Argentino SA”, empieza la singular misiva.
En un nuevo intento de condicionar a la Justicia, Macri afirmó que Zannini, “actuando en contra de los intereses del Estado y de la gente, rechazó cobrar el 100% de lo adeudado” por Correo Argentino y acusa que el objetivo es lograr “la quiebra de la empresa”.
“¿Y por qué quiere pedir la quiebra? Porque mis hijos fueron accionistas. Esa es la razón. Es la forma de atacarlos para atacarme. Esta es la verdad. No es justicia, es persecución y venganza”, sostiene el expresidente desde Europa.
A fines de marzo de este año -y después de haber hecho propuestas paupérrimas-, Correo Argentino SA propuso pagar 1.011 millones de pesos en concepto de deuda total por el canon impago y sus intereses derivados. Esta cifra, según la fiscal de la causa, Gabriela Boquín, es cinco veces menor al monto de la deuda total.
Problema viejo
Durante su presidencia, Macri quiso terminar con esta causa que el grupo empresarial arrastra en la Justicia desde hace casi dos décadas.
En junio de 2016, el Correo propuso y el Estado (gobernado por Cambiemos) aceptó un acuerdo de pago que licuaba en un 98,87% su deuda multimillonaria. La maniobra fue advertida por la fiscal Boquín, quien en febrero de 2017 denunció un acuerdo abusivo para la administración pública.
La postura de Boquín fue respaldada luego por un informe contable de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado, ordenado por el juez federal Ariel Lijo, que confirmó que el acuerdo por la deuda del Correo Argentino, la empresa del Grupo Macri, firmado durante el gobierno de Cambiemos, resultaba “abusivo” y perjudicial para el Estado.
A pesar de esto, Macri advirtió a la magistrada como a las camaristas, que “todavía están a tiempo de frenar estos atropellos”.
El Grupo Macri gestionó el Correo Argentino entre 1997 y 2003 -gracias a la privatización del menemismo-, hasta que el Gobierno de Kirchner rescindió la licitación denunciando que la empresa solo había pagado el canon durante el primer año.
En 2011, Correo Argentino entró en concurso de acreedores y realizó distintas propuestas que fueron rechazadas por insuficientes y “abusivos”. Por todo ello, el procurador Zannini solicitó a la jueza Marta Cirulli que decrete la quiebra de acuerdo a los términos del artículo 48 de la Ley de Quiebras.
