Reforma de salud: reglas comunes y acciones ante incumplimientos
Integrar el sistema de salud público y privado bajo un mismo paraguas institucional para fijar reglas transversales, de modo tal que el Estado conozca la problemática de los distintos prestadores, sean obras sociales o prepagas, para poder actuar de manera rápida, es uno de los objetivos principales de la reforma del servicio que plantearon esta semana funcionarios, dirigentes, legisladores y sindicalistas.
El disparador fue la realidad que dejó al descubierto la pandemia por coronavirus, en la que esa integración se dio como consecuencia lógica de una necesidad, en forma "forzada" para sostener la atención en hospitales y sanatorios.
El tema cobró dimensión esta semana con una referencia que hizo la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y que repercutió en todo el arco político, de las obras sociales y de las prepagas.
Incluso el presidente Alberto Fernández se refirió al tema el viernes cuando dijo: "Tendremos que ver cómo optimizar el funcionamiento, cómo coordinamos y cómo mejoramos a partir de la experiencia vivida el funcionamiento del sistema de salud público, parapúblico y privado".
Fernández hizo esta reflexión durante el acto en el Museo del Bicentenario, en el que presentó un proyecto de ley para jerarquizar la tarea de los enfermeros y enfermeras, marco en el que reconoció "el esfuerzo inmenso" del personal de salud y se planteó cómo "optimizarlo". "Tendremos que ver cómo optimizarlo. Es lo que habló Cristina en La Plata. Es decir, cómo podemos mejorar todo esto a partir de la experiencia vivida, porque un Estado que no se preocupa de la salud de sus hombres y mujeres no merece existir", completó.
El lunes pasado, al participar de un acto en la ciudad de La Plata, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner había abogado por "repensar el sistema de salud" al advertir que "las prepagas no saben dónde colocar a la gente" y que la atención sanitaria "terminó integrada a las patadas" porque "lo impuso la realidad".
