Por el escrache que el juez de la Corte Suprema sufrió en su casa
Fernández se solidarizó con Lorenzetti
Al encabezar la puesta en marcha de un hospital municipal en Escobar, el presidente comparó lo sufrido por el magistrado con “lo más vil del fascismo y nazismo”El presidente Alberto Fernández se solidarizó ayer con el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti por el escrache que sufrió en su casa en la ciudad santafesina de Rafaela y exhortó “a la reflexión”, al comparar esas expresiones de rechazo con “lo más vil del fascismo y nazismo”.
“Quiero solidarizarme con el doctor Lorenzetti, quien ayer (por el domingo) en su provincia sufrió el escrache de un grupo de ciudadanos opositores al Gobierno que fueron básicamente a presionar a un juez a la hora que tiene que tomar una decisión”, enfatizó Fernández, en la localidad bonaerense de Escobar, al encabezar la puesta en marcha del Hospital Municipal Presidente Néstor Carlos Kirchner.
El jefe de Estado llamó a la “reflexión a quienes promueven esas cosas, porque eso no tiene nada que ver con la democracia, eso no es un reclamo popular, eso no es un reclamo a las instituciones; ese es el más vil de los escraches, propio del fascismo, del nazismo”.
Alberto Fernández repudió así la protesta que manifestantes opositores realizaron el domingo frente a la casa de Lorenzetti, en vísperas del tratamiento, hoy, en la Corte del pedido de “per saltum” de los tres jueces que resisten la medida del Senado de suspender sus traslados por haberse consumado sin su acuerdo, como estipula la Constitución.
Se trata de una iniciativa del presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, en la convicción de que “los planteos de los jueces (Leopoldo) Bruglia, (Pablo) Bertuzzi y (Germán) Castelli son planteos de naturaleza muy excepcional que, por esta y otras razones, requieren ser analizados con muchísimo detenimiento”.
En su discurso, Fernández también fustigó las manifestaciones en contra del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, quien recibió amenazas de muerte en su contra, de su mujer, Malena Galmarini, de sus hijos y de sus padres.
También se solidarizó con la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien padece esas situaciones “en su casa permanentemente”.
El mandatario pidió “poner un punto de inflexión y llamarnos responsablemente a la cordura” para “volver a trabajar mancomunadamente” y “darnos cuenta de que no todo es disputa política”.
El nuevo hospital
En el mencionado acto, Fernández estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; la directora ejecutiva de PAMI, Luana Volnovich; el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa; el jefe de la bancada oficialista en Diputados, Máximo Kirchner, y el intendente local, Ariel Sujarchuk.
El mandatario apuntó que, en el contexto de pandemia de coronavirus, “allí donde alguien esté necesitando tenemos que estar nosotros como Estado auxiliando para que nadie pase necesidades”.
Además, se refirió a la situación epidemiológica al remarcar su “preocupación” por lo que está sucediendo en las provincias, en relación al aumento de los contagios de coronavirus, e insistió con que “la pandemia no se ha terminado”.
En este sentido, destacó el rol del Estado para asistir a las necesidades de la sociedad, y les dijo a quienes critican la cuarentena que “el Gobierno nacional puso tres mil camas de terapia intensiva y cada provincia y cada municipio hizo un esfuerzo para tener más respiradores y camas”.
Además de encabezar la puesta en marcha del hospital de Escobar, que atenderá a pacientes de PAMI, Fernández se conectó por videoconferencia con Neuquén, Santa Fe, Mendoza y Córdoba para presentar obras en hospitales, centros de salud y espacios de aislamiento. En ese marco, dialogó con el intendente de Pasco, Daniel Del Bono (más información en página 11).
Esas obras fueron realizadas a través de la Red Sanitaria Federal, con una inversión de más de 8.781 millones de pesos.
Según se informó en el acto, la creación del nuevo hospital en Escobar permitió resguardar 220 empleos y ampliar su equipo a 300 profesionales de la salud.
