Nacionales, populares, democráticas y feministas
“Porque en realidad creo que tenemos que entender -y sobre todo también desde mi propio movimiento político- que vamos a tener que incorporar la cuestión feminista a lo nacional y popular que caracterizó al peronismo durante décadas. Luego de la década de la dictadura incorporamos la cuestión democrática, y entonces dijimos somos nacionales, populares y democráticos”. Vamos a tener que incorporarle “nacional, popular, democrático y feminista”, porque dentro de la explotación de los trabajadores, del capital sobre el trabajo, hay también una subcategoría de explotación: un trabajador es explotado, pero una mujer trabajadora es más explotada porque gana menos y trabaja más”.
Cristina Fernández
Las luchas por la conquista de nuestros derechos tiene sus orígenes en el pasado, desde el momento en que la mujer asume una postura política y pretende deconstruir al patriarcado (aquel sistema social y económico en el que los hombres se apropian del trabajo productivo-reproductivo de las mujeres), para lo cual es obligatorio desarticular una mirada biológica sobre la mujer, para comenzar a descubrir el género, siendo necesario repensar cómo las mujeres hemos sido construidas en este sistema y por qué la posibilidad de que decidamos sobre nuestros cuerpos genera tanto antagonismo.
Retomando nuestra historia, para lograr la igualdad civil y política, las mujeres argentinas hemos iniciado la lucha a principios del siglo XX, por lo cual se puede retomar como referentes de aquellas mujeres, a Alicia Moreau (formó parte del Comité Ejecutivo del Partido Socialista), fue una luchadora por los derechos humanos y la reivindicación del género femenino. En 1910 fue una de las organizadoras del Primer Congreso Femenino Internacional, en 1918 fundó la Unión Feminista Nacional, en línea con las reivindicaciones femeninas se puede recordar también a Victoria Ocampo (fundadora de la Unión de Mujeres Argentinas -1936), y en 1945 aparece la figura de Eva Duarte.
Será la compañera “Evita” quien lograra obtener el derecho civil del voto promulgado el 23 de septiembre de 1947, quien dijo: “El voto que hemos conquistado es una herramienta nueva en nuestras manos. Pero nuestras manos no son nuevas en las luchas y en el trabajo...”.
Al mismo tiempo buscó obtener la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida con el artículo 39 de la Constitución de 1949.
El movimiento femenino en Argentina ha adquirido un protagonismo creciente, luego de la dictadura militar hasta la actualidad, transformándose y resignificándose continuamente, para lograr obtener una presencia importante de sus demandas en la agenda pública y política. Ya en el siglo XXI el movimiento feminista ha articulado diferentes discursos, estableciendo relaciones contingentes y variables, que permitió la irrupción de un nuevo colectivo “las mujeres”, que admitió la construcción de una cadena de equivalencia entre diferentes luchas, que generó una articulación entre las demandas de las mujeres, pero también de aquellos sectores excluidos como la diversidad, así se construirá una nueva estructura discursiva.
Las demandas articuladas lograron dislocar la estructura del orden social e irrumpe el discurso hegemónico de “Ni una menos”, en torno al cual se continuó construyendo una cadena de equivalencia que incluyó varias demandas más como, No violencia contra las mujeres, igualdad salarial, paridad de género, contra la trata de mujeres, legalización del aborto.
En Argentina en 2005 surge la Campaña Nacional por el Derecho al aborto legal, seguro y gratuito, gestada por organizaciones feministas, a partir del Encuentro Nacional de Mujeres (movimiento que se realiza anualmente en Argentina desde 1986, es un espacio de debate y reflexión en torno al feminismo y el camino para la emancipación de la mujer) del año 2003 y 2004, la campaña logró dar visibilidad y organización al histórico trabajo realizado por todas las organizaciones involucradas.
En la actualidad la desigualdad de género se reflejó aún en el máximo de los cargos de un país, pues a la compañera Cristina como presidenta de la Argentina, durante 8 años fue duramente castigada y luego durante los siguientes 4 años perseguida por los grupos económicos, los medios de comunicación, jueces, en definitiva, por el patriarcado. Desde la Liga Feminista Peronista paramos, porque la lucha es de todas y con todes, por cada una de las mujeres que nos faltan en nuestra ciudad y por las 68 mujeres que fueron arrancadas de sus hogares en lo que va de este año.
Liga Feminista Peronista
