Alerta roja para la clase política

martes, 15 de agosto de 2023 · 07:30

El padrón electoral del país tiene 35.394.425 personas habilitadas para votar. Once millones no fueron a emitir el sufragio, siete millones se expresaron por el candidato de La Libertad Avanza Javier Milei y un millón y medio votaron en blanco o anularon su voto.

Alerta roja para los partidos tradicionales y la dirigencia política en general.

Un buen número de “opinadores” de los medios porteños se mostraron “sorprendidos por el resultado” argumentando que no le había ido bien en las elecciones provinciales y ahora había repuntado. Las elecciones locales son diferentes a las nacionales, desde hace años.

Milei representa a los decepcionados con el comportamiento de lo que él llama “la casta” y eso estaba reflejado en varias encuestas. Una muestra de Zuban Córdoba reflejaba que un 70% estaba desilusionada de la política. Era una realidad que el libertario supo leer muy bien y así fue creando su personaje irreverente que por sus características llamó la atención de los jóvenes.

Que no cunda el pánico, diría el Chapulín Colorado. Este fue el primer tiempo de un partido que todavía hay que jugar el 22 de octubre y en noviembre si hay alargue.

Los primeros que van a tener que leer los resultados del domingo, son los referentes del peronismo, del radicalismo y demás partidos que vienen ocupando lugares en los diversos gobiernos y en las cámaras legislativas.

El golpe fue para todos, sin distinción de ideologías. Nadie de los que viven de la política puede sacarse el sayo.

Milei es producto de los errores cometidos por los protagonistas de la política argentina en los últimos cuarenta años de democracia. No es para llorar, ni hacer caprichos, ni tirarse los cabellos, es para reflexionar y hacer autocrítica.

Después de todo, hubo un empate técnico entre tres fuerzas. Una elección de tercios, como ya la había visto venir la vicepresidenta Cristina Fernández.

¿Por qué se llegó a un relativo triunfo del libertario? Por muchas causas. En los últimos años, la oposición ejerció un rol de negación y destrucción. No daban quórum, se oponían a la mayoría de los proyectos, estuvieron en contra de las vacunas, hicieron marchas quemando barbijos, intentaron asesinar a Cristina, desfilaron a Estados Unidos pidiendo que el Fondo no ayude al país, siendo que ellos tomaron la deuda.

Por el lado del gobierno y con todos los problemas que enfrentó, un sector del Frente de Todos comenzó a criticarlo, a limar su credibilidad, a debilitarlo, a influir para que en 2021 pierda las legislativas y quede sin mayoría en el Congreso.

La lucha basada principalmente en los egos y en el cuidado de sus propios “intereses” fue una constante en los últimos tiempos. El Congreso funcionó poco y nada. La Justicia, otro de los poderes del Estado, se manejó a su gusto y placer, al igual que los grandes medios de comunicación difundiendo noticias falsas, agraviando.

El sistema tiene un virus, más peligroso que el COVID. El poder económico y especulativo hizo su juego desestabilizador día tras día con la complicidad de numerosos actores que rondaban en los círculos del terreno político.

Confabulados, los monopolios aumentaron sus precios en forma desmedida, afectando la economía de la mayoría de la sociedad que veía, mes tras mes, licuarse sus ingresos para agrandar las arcas de un grupo minoritario.

 

Las internas disparatadas

Mientras Milei hacía sus shows personales, los integrantes de Juntos por el Cambio se tiraban con botes de basura, carpetazos, frases descalificadoras, como si fueran enemigos en una lucha libre con golpes bajos entre Patricia y Horacio para ver quién era más fuerte o más tramposo.

Por su lado, Unión por la Patria abrió una interna sin sentido con Juan disparando misiles a Sergio, atacando su credibilidad, su peronismo, desde una orilla de izquierda que a la luz de los resultados no cosecha votos, ni mueve el amperímetro desde la recuperación de la democracia.

Para entenderlo con todas las letras, entre Milei y Bullrich sacaron un 47%. El que propone dinamitar todo y la que ofrece mano dura. Toda una señal. La inseguridad es una preocupación importante.

Los candidatos de perfil más dialoguista, a pesar de sus diferencias con respecto al modelo de país, Larreta, Massa y Schiaretti llegaron al 38%.

Las posiciones de izquierda sumando Grabois y Bergman un 8%.

La tendencia del sufragio es clara en las primarias. El péndulo gira del centro a la derecha.

 

Empate técnico

Las PASO mostraron, prácticamente, un empate técnico entre tres fuerzas. La diferencia entre el primero y el tercero es de 600 mil votos. Nada está dicho todavía.

Sí, da un panorama para ser analizado en profundidad por los candidatos que tienen chances rumbo a octubre.

La otra incógnita es si Milei llegó a su techo y los demás a su piso. Posiblemente, las posibilidades de crecer son más factibles para Massa y Bullrich que para el ganador de las PASO.

El ministro de Economía,  Sergio Massa, tiene en sus manos la posibilidad de tomar medidas que lleven alivio al bolsillo de los argentinos que están pasando momentos muy críticos, entre ellos los jubilados, los trabajadores formales e informales, los desocupados, entre otros.

Otro de los puntos claves es la contención de los jóvenes que están sin trabajo (fundamentalmente los menores de 25 años) con algún programa que los inserte en el mercado laboral.

Sin duda, los que decidieron no ir a votar están esperando de la política, menos palabras, disputas internas, chicanas y más soluciones. Recuperar la participación es elemental para honrar la democracia.

En 2019, en las PASO la participación fue del 76%, en las generales el 81%.

El pasado domingo a las urnas fue el 69%. Una ausencia más que significativa.

 

Juventud, divino tesoro

El 40% del padrón son jóvenes. No vivieron la Dictadura, la mayoría no vivió la crisis de 2001, a la mayoría no le interesa que le hablen del pasado. Es una generación que mira el futuro y encuentran en Milei esa visión de un futuro diferente, lo consideran un “cambio”. No les interesa ni las derechas, ni las izquierdas, ni el centro, ni todas esas etiquetas pertenecientes al siglo XX.

Los políticos tradicionales no tuvieron discursos atractivos para la juventud. Se quedaron en su zona de confort con palabras mil veces repetidas, con la disputa entre dos “modelos” y con explicaciones que no satisfacen sus expectativas.

Milei les ofreció una historia distinta, alocada, delirante, casi imposible de aceptar para cualquier persona racional.

Sin embargo, su discurso captó la atención de siete millones de personas. No es poco.

Prendió una alerta roja que nadie puede dejar pasar.

La dirigencia política tiene que tomar conciencia y unirse en defensa propia, si es que no quieren ser “dinamitada”.

Si no los une el amor, tal vez los una el espanto.

 

Clasificados

?- “Los políticos no son la solución, son el problema. No quieren que nada cambie porque va en contra de sus privilegios. Si ellos no quieren cambiar, ¡vamos a sacarlos definitivamente!”

- “Esta elección no solo dará fin al kirchnerismo, también a la casta parasitaria, chorra, inútil, que hunde al país”.

- “Estamos ante el fin del modelo de la casta, basado en esa atrocidad de que donde hay una necesidad nace un derecho, pero se olvidan de que alguien lo tiene que pagar. Cuya máxima aberración es la justicia social, pero se olvidan de que es injusto que la paguen solo algunos”.

- “Si seguimos trabajando con esta pasión, profesionalismo y amor por las ideas de la libertad, estamos en condiciones de ganarle a la casta en la primera vuelta”.

Javier Milei, candidato a presidente de La Libertad Avanza

 

 

- “Hoy empieza una elección que tiene en esta noche (por el domingo) el final del primer tiempo. Nos queda el segundo tiempo, el alargue y los penales y vamos a estar peleando hasta el último minuto porque estamos seguros de que en la Argentina que viene el trabajo, la producción y la defensa de nuestros derechos tienen que ser valores que no se modifiquen”.

- “Este es un nuevo escenario porque nació una fuerza que expresa con contundencia a la oposición y también porque se ha dividido el escenario electoral en tercios”.

- “Empieza a discutirse si vamos a un país con apertura indiscriminada de las importaciones o la defensa de la industria nacional; si vamos a universidades aranceladas o seguimos con universidades públicas; si vuelven los sistemas privados de jubilación o siguen los medicamentos gratis y más movilidad jubilatoria; si vamos a un mercado de trabajo con más derechos o menos; si se eliminan o no las vacaciones pagas, el doble aguinaldo y los convenios colectivos de trabajo, si va a haber trabajadores o vamos a condenar a nuestro pueblo a ser esclavo”.

Sergio Massa, candidato a presidente de Unión por la Patria

 

- “Los argentinos vivimos con angustia y miedo sin poder proyectar una vida normal.

Estos resultados tienen que ver con la oportunidad que nos han dado de conducir y liderar un cambio profundo para la Argentina. Un cambio que deje atrás la corrupción”.

- “Hemos dado hoy un paso importante. El paso de un cambio en el medio de esta angustia. Nos emociona y nos abre una esperanza. Quiero agradecer de todo corazón a todos los que nos apoyaron, que apoyaron con coraje esta propuesta de cambio verdadero”.

- “Quiero ratificar que Juntos por el Cambio ha hecho una gran elección en toda la Argentina. Quiero agradecer a todas las personas que eligieron un gobierno que tenga reglas claras, duraderas”.

Patricia Bullrich, candidata a presidenta de Juntos por el Cambio

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