El peronismo logró listas de unidad en la región
Domingo 27 de febrero de 2022. El carnaval con todo su ritmo es protagonista del calendario y del feriado largo. A miles de kilómetros, suenan tambores de guerra, el mundo está en conflicto y los analistas internacionales se convierten en las estrellas del momento.
Aquí, en este lugar del centro del país, el Partido Justicialista prepara las listas para la interna del próximo 27 de marzo. Lo hace con total hermetismo. El lunes 28 de febrero, cuando este suplemento sea publicado en las páginas de nuestro diario, será el Día D para la inscripción de las boletas.
La elección de autoridades del justicialismo es una movida fundamental para el principal referente del cordobesismo: el gobernador Juan Schiaretti. El Gringo que estuvo sentado en el máximo sillón de la provincia de 2007 a 2011 y de 2015 hasta la fecha será el próximo titular del PJ. Eso ya está acordado y cocinado a fuego lento con todos los condimentos.
Nadie puede discutir su liderazgo y su alta imagen positiva. El ya no puede postularse a la Gobernación, pero será el conductor de la renovación del espacio liderado, en su momento, junto a José Manuel de la Sota.
La consigna lanzada a la hora de renovar autoridades tuvo una palabra central: unidad. Una frase muy clásica del peronismo, que más allá de sus peleas personales, saben “cantar a viva voz” la marcha del General: “Todos unidos triunfaremos”.
El villamariense, actual ministro de Industria, Eduardo Accastello, tuvo la misión de lograr esa unidad en diversos departamentos complicados. Principalmente en Villa María, la ciudad que anticipaba una posible batalla entre dos sectores con liderazgos claros y firmes.
Pero, también, dos sectores con miradas estratégicas muy claras.
En este domingo 27 de febrero, a 24 horas del cierre de listas, podemos decir que la unidad se concretó y los actores principales llegaron a un acuerdo de 50 y 50. Mitad para Eduardo, mitad para Martín. “Todos unidos triunfaremos”.
En el circuito
La elección pasó por dejar la conducción en manos de una persona de diálogo y trayectoria y acompañarlo con figuras jóvenes y de la renovación. El elegido para presidir el PJ villamariense, si no hay cambios de última hora, es Aldo Paredes.
Hoy, un hombre cercano a Martín y a la UNVM, pero con una historia peronista desde la cuna.
Aldo se hizo peronista en la panza de su madre, podríamos decir. Nació en Alto Alegre, el 16 de julio de 1946. Es profesor de Historia y abogado. En 1954, su familia se radicó en Villa María.
“Polifacético, expresivo, apasionado de la política. En sus años mozos hizo teatro, un viejo amor que no olvida. Le gusta escribir y la radio. En tiempos virulentos del país, integró la juventud peronista que apoyó a Ricardo Obregón Cano y Atilio López”, así lo definí en una de las entrevistas que le hice en este mismo suplemento.
Participó del Cordobazo, fue secretario de Gobierno de Carlos Pizzorno en 1973, presidente de la Universidad Popular en la administración de Accastello, vicerrector de la UNVM, entre otras cosas, adhiriendo al proyecto de Gill en el ámbito académico.
Aldo es un cuadro político e intelectual, sin fisuras. Un cuadro que puede compartir su experiencia, su visión, sin competir en la hoguera de las vanidades de estos tiempos.
Es un peronista de raza, dicen los que lo conocen.
Lo secunda una mujer “leal” a Eduardo, su compañera desde hace años, Verónica Navarro. Verónica nació en Córdoba el 1 de junio de 1972. Es contadora, mediadora y Magister en Gestión Política.
En 2008 fue designada secretaria de Economía y Finanzas de la Municipalidad durante la gestión de Eduardo Accastello, en ese espacio se desempeñó hasta diciembre de 2015. Fue concejal y es la pareja actual de Accastello. Es una gran defensora de su compañero, su padre fue muy peronista y una guía para su vida y su formación muy católica.
“Uno que ha estudiado la doctrina social de la iglesia, conoce el tema de la tercera posición, uno de una manera u otra va tomando posición y yo la tomé como decís vos, casi como que la vida me fue llevando”, expresó en una entrevista que le hice para este suplemento.
La juventud es parte de la lista del PJ local. Entre los anotados están Juan Pablo Inglese y Celeste Curetti, entre otros. También, figuran Claudia Arias, José Carignano y el tercero elegido para los primeros lugares: Luis Martínez, un dirigente muy respetado en el peronismo.
Integración equilibrada y un buen diálogo entre Accastello y Gill.
Se podría decir que lograron una de las veinte verdades de su partido: “El peronista trabaja para el movimiento” o “Para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista.”
En el Departamento
En el Departamento General San Martín se hizo un trabajo muy fuerte para lograr la unidad. Participaron activamente varios dirigentes reconocidos por estos pagos y que fueron guías en los últimos veinte años.
La consigna fue empoderar a los intendentes “fieles al cordobesismo” y darles su premio por el apoyo. La presidencia del Consejo departamental del PJ quedará en manos, según una alta fuente consultada, del jefe comunal de Pasco: Daniel Delbono.
Un hombre muy cercano al ministro de Industria y armador, Eduardo Accastello.
El segundo lugar será para la mujer, aliada a De la Sota y Schiaretti, la trabajadora incansable Nancy Schiavi, de Tío Pujio.
En este tablero, sobresale otra mujer que integraría la Mesa provincial del partido. La intendenta de La Playosa, Gabriela “Cuqui” Nicolino.
Cuqui es una misionera, una mujer de la fe. Una esposa, una madre, una persona comprometida con el pueblo que le otorgó el honor de conducir hoy sus destinos. Dios está presente en cada una de sus expresiones, el diálogo, la solidaridad, la libertad de pensamiento son los valores que subraya como indispensables, según la entrevista que le hice para este suplemento.
Con esta amplia gama de pensamientos, podemos suponer que el PJ cordobés se prepara para los nuevos tiempos.
En la mesa provincial
El buen trabajo que hicieron los dirigentes villamarienses para lograr la unidad del peronismo tendrá un lugar en la mesa provincial.
Villa María tiene, hoy, tres dirigentes de peso. Eduardo Accastello (ministro de Industria provincial con buen trabajo), Martín Gill (intendente de Villa María y ex secretario de Obras Públicas con llegada a Alberto) y Nora Bedano (titular de Cultura con muchos logros en su área).
Accastello estará representando al centro de la provincia en la Mesa directiva del PJ provincial que presidirá Schiaretti. Una valoración que se le da al interior, con posibilidades para tallar en 2023.
Hoy, Schiaretti está muy inclinado a mirar la Capital y medir a Martín Llaryora, Manuel Calvo, Natalia de la Sota o su mujer Alejandra Vigo.
Falta un largo camino por recorrer y sin el interior profundo los números no cierran.
Martín Llaryora está fuera de sus raíces, viene de San Francisco, pero está lidiando con los problemas de Córdoba capital. No es poca cosa, es demasiado.
Los otros tres no tienen una llegada masiva al pueblo.
¿Qué hará el Gringo?
Hará lo que sabe hacer, por su experiencia. Mover las piezas que más le convienen para ganar la partida.
Y si eso significa revisar todo y ajustarlo acorde a lo que viene, puede haber sorpresas.
Nada está cerrado para 2023.
