Un acuerdo con aguas divididas en el Frente
Mientras la ciudad se prepara para el recorrido peñero y el regreso del Festival de Festivales, el primer mes del año se va con novedades en el plano económico y político.
Después de varios días de rumores, dólar blue en alza, especulaciones de todo tipo, el Gobierno argentino llegó a un entendimiento con el Fondo Monetario Internacional.
“El mejor acuerdo que se pudo lograr”, así lo definió el ministro de Economía, Martín Guzmán, después de un año y medio de arduas negociaciones.
"Conseguimos un acuerdo sin reformas estructurales y con impulso a la obra pública, sin ajuste. Sorprende por lo bueno", expresó el economista Emmanuel Alvarez Agis, quien fuera viceministro de Economía de 2013 a 2015.
El entendimiento logró numerosas voces a favor entre economistas y referentes de entidades relacionadas con la industria, las Pymes y otras organizaciones del ámbito económico y político. Los integrantes de Juntos Por el Cambio mostraron su “satisfacción” con cautela y a la espera de “conocer los detalles”.
Las voces en contra surgieron desde la izquierda, que siempre se opuso al FMI y de un sector del Frente de Todos agrupados en el espacio Soberanxs, liderado por Alicia Castro, Amado Boudou y Gabriel Mariotto, entre otros.
En el balance, el Gobierno capitalizó más pulgares para arriba que pulgares para abajo.
En la administración nacional consideran que el haber logrado un acuerdo sin las exigencias tradicionales del FMI, en cuanto a reformas estructurales, representa por sí mismo un avance.
Uno de los puntos que están en carpeta para equilibrar las cuentas es la evasión impositiva. Guzmán lo expresó el pasado viernes: "Se trabajará en fortalecer la administración tributaria buscando reducir la evasión".
¿Se pondrá la mira en los fondos que se van al exterior para evitar el pago de impuestos? Es una de las preguntas que está girando en la rueda de la “fortuna”.
La necesidad que los más poderosos paguen mayores tributos es una discusión que se planteó en la mayoría de los países del mundo. ¿Llegará a estas tierras del sur?
¿Habrá más controles sobre las exportaciones?
Preguntas que se irán respondiendo sobre la marcha.
La inflación tan temida
Bajar la inflación es uno de los desafíos fundamentales para este año.
“El rol de las políticas de precios es fundamental: los acuerdos de precios van a tener un rol central”, señaló Guzmán resaltando que uno de los objetivos es mejorar el salario real de los trabajadores.
Para crecer, los salarios son una pieza clave, un motor para fortalecer la demanda y reactivar la economía interna.
"Se plantea una meta de crecimiento para este año de 5.000 millones de dólares. Seguirá habiendo regulaciones en la cuenta financiera que impidan que la Argentina transite una situación de inestabilidad, mientras se apunta a un horizonte de regulaciones macroprudenciales que desalienten el ingreso y egreso de capitales especulativos y se facilite la inversión en la economía real". Otra de las frases de Martín Guzmán durante el anuncio del pasado viernes.
Por su lado, Alvarez Agis resaltó que “si todo sale bien, nos sacamos de encima al Fondo en dos años y medio”.
"Si el Fondo tuvo que hacer mea culpa de su responsabilidad saliendo de su libreto tradicional habrá que reconocerle eso al Gobierno de manera profunda. Le debemos al Fondo la mitad de nuestras exportaciones, es realmente impagable. Hay que darse cuenta de la magnitud de lo que le dejó Macri al país", precisó el economista.
Lo que dejó Macri
En los últimos días, antes del acuerdo con el FMI, salieron unas encuestas manifestando que “cuatro, de cada 10 argentinos, creía que la deuda la había tomado Alberto Fernández”.
O fallan los encuestadores o falla la memoria de los argentinos. A principios del año 2006 la Argentina se liberó del FMI. Durante el gobierno de Néstor Kirchner se pagó la totalidad de las obligaciones con el mencionado organismo internacional que sometió al país, durante años, a políticas de ajuste.
Después de 12 años, la administración del expresidente Mauricio Macri decidió regresar a sus tentáculos.
Para mencionar un medio internacional, recordamos la noticia publicada el 9 de mayo de 2018.
La BBC Mundo, a través de su corresponsal en Argentina, escribió ese día lo siguiente: “Este martes, el presidente argentino, Mauricio Macri, anunció en un escueto mensaje por televisión que su gobierno va a iniciar conversaciones con el FMI ‘para que nos otorgue una línea de apoyo financiero’”.
Macri anuncia que Argentina busca "apoyo financiero" del FMI para tratar de frenar el desplome del peso.
Los profundos desbarajustes de la economía argentina quedaron en evidencia durante la última semana, cuando el peso se desplomó debido a una fuga de capitales hacia Estados Unidos”.
Fuga de capitales. Uno de los motivos del pedido del préstamo que hoy representa “una soga al cuello” para los argentinos.
Refrescar la memoria es fundamental.
Investigación judicial
La falta de memoria o de información también generó críticas reclamando al gobierno que denuncie a los responsables del endeudamiento. El Gobierno ya presentó la denuncia y se constituyó en querellante.
El 1 de marzo de 2021, durante la apertura de las sesiones legislativas, el presidente Alberto Fernández manifestó que había “instruido a las autoridades pertinentes para que formalmente inicien querella criminal tendiente a determinar quiénes han sido los autores y partícipes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria registra".
Días después, se envió la presentación judicial a los Tribunales Federales de Comodoro Py para que se investigue a los autores y partícipes del endeudamiento asumido durante el gobierno de Cambiemos con el FMI. Los delitos de los que se los acusa son defraudación por administración infiel agravada por ser cometida en perjuicio de la administración pública y malversación de caudales públicos.
La acusación es contra Mauricio Macri en su carácter de presidente de la Nación; Nicolás Dujovne, en su rol de ministro de Hacienda; Luis Andrés Caputo en su doble carácter de ministro de Finanzas y presidente del Banco Central; y Adolfo Sturzenegger y Guido Sandleris como presidentes del Banco Central de la República Argentina.
También, el Gobierno instruyó al procurador del Tesoro Nacional, Carlos Zannini, para que se constituya como querellante en representación del Estado en la causa que investiga el Juzgado a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti.
Además, pidió que se cite a declarar a funcionarios del Fondo.
Aguas divididas
Entre las voces en contra del acuerdo con el Fondo, está la Agrupación Soberanxs. Sus integrantes habían pedido que el gobierno eleve el tema a la Corte Internacional de la Justicia, con sede en La Haya, para tener una “opinión consultiva”.
“Ha llegado el momento tan temido, donde se anuncia lo que veníamos advirtiendo. Lamentamos particularmente que el Gobierno haya hecho oídos sordos a una propuesta seria y consistente que presentamos el 20 de noviembre, el Día de la Soberanía Nacional. Fue un documento de 25 páginas que presentamos a Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner con los datos y los elementos como para que el Gobierno acudiera a las Naciones Unidas para llevar al Fondo Monetario Internacional a la Corte Internacional de Justicia. Porque el endeudamiento no solo fue penoso desde el punto de vista de la Argentina, sino también del FMI que es corresponsable de esta estafa que se le hizo durante el gobierno de Macri al pueblo argentino”, expresó la exembajadora Alicia Castro en declaraciones a diversos medios.
Tanto ella como otros dirigentes de ese espacio fueron muy duros con el presidente Alberto Fernández desde el primer momento.
“Nadie puede pensar que después de esto Alberto Fernández será reelegido”, señaló la dirigente haciendo una predicción para el año 2023.
La postura de la agrupación es inédita. Nunca se cuestionó al organismo internacional y hasta el momento todas las deudas consideradas “ilegítimas” fueron pagadas. Hasta la que tomó la Dictadura.
El tiempo dirá. En tiempos tan dinámicos, con un virus rondando, nadie puede hacer predicciones a largo plazo.
