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“El deber cumplido”
Señor director:
El pasado sábado 1 de agosto, en el Teatro Verdi, se dio un hecho cultural y de reconocimiento significativo y único.
Cultural porque la puesta en escena de la Orquesta Filarmónica del Centro del País, junto con poesías escritas por el homenajeado, Dr. Antonio Sobral, espléndidamente interpretadas por la escritora Paula Dutto; las impactantes canciones interpretadas por el excelso registro del cantante Eric Peñaflor, bajo la solvente y efusiva dirección del Prof. Gabriel Ríos, quien fue el responsable del ensamble musical, donde se alternaron temas clásicos de Vivaldi, Moricone, Mozart, con modernos de Fito Páez, Charly García y Cerati y folclore, hicieron que, al final, las más de 300 personas que ocuparon las butacas de la platea del Verdi pidieran bis aplaudiendo de pie. Un verdadero éxito.
Y de reconocimiento, porque al cumplirse los 100 años que, uno de los referentes educativos más importantes de Villa María y la región, el abogado, escritor, político y educador, Dr. Antonio Sobral, fuera presidente por primera vez, un lejano 25 de septiembre de 1926, de la Biblioteca Bernardino Rivadavia, dando inicio a una etapa de logros hasta el 26 de febrero de 1971, fecha de su lamentable deceso.
Como dice el título “El deber cumplido”, ustedes se preguntarán, ¿quién tenía ese deber? Y ¿por qué cumplido?
El deber era un compromiso autoimpuesto de los egresados de esa importante institución, graduados que en la actualidad, ya con hijos y nietos, siguen su camino, ven como, a partir de su formación en las aulas con los valores sobralianos: educación laica y libre, con pertenencia y responsabilidad, son hoy hombres y mujeres que valoran a sus maestros y directivos fundacionales. Humildemente le rindieron un homenaje y al decir del poeta Eduardo Galeano: “Yo creo que fuimos nacidos hijos de los días porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos”.
Y cumplido, porque ese reconocimiento se materializó el día sábado, en donde la iniciativa de una egresada y exdirectiva de la Institución, la Lic. Ana María Dutto, dio luz y tomó vida formalizando la idea mediante una Comisión voluntaria de graduados comprometidos y agradecidos, constituida por la mencionada Ana María Dutto, acompañada por Lucrecia Carlström, Marian Bría, Juliana Blanco, Adriana Rosales, Rubén Cova, Oscar Salvai, José Lauría, Nuncio Nicotra y Carlos Pogliotto, y el inestimable apoyo comunicacional del Dr. Claudio Rocha y elDiario del Centro del País.
El motivo de esta nota es agradecer el apoyo a todos los graduados por su entusiasmo, a las empresas y personas no solo con la palabra, sino económicamente, a la escritora Paula Dutto, a la locución, llevada adelante magistralmente por Fernando de Goycoechea, a la empresa de luz y sonido de Luis López, que hizo un trabajo laborioso y de alto nivel técnico, sin fisuras, a la empresa del Teatro Verdi, y a la Orquesta Filarmónica del Centro del País, que dijo sí a la invitación.
Queda como saldo que cuando hay voluntad, vocación y principios, no hacen falta grandes estructuras ni eslabones para concretar un propósito, más cuando la convocatoria nace de la necesidad interna de retribuir con un homenaje, a quien fuera el artífice principal de la cultura y educación villamariense.
La Comisión Organizadora
