Los lectores también escriben acerca de la plaza Centenario

La identidad y la historia

En los últimos días, voces opositoras se expresaron en nuestras páginas sobre las obras en el paseo central de la ciudad. Hoy cedemos la palabra a un profesional entendido en la materia

Se entiende por patrimonio arquitectónico aquellos edificios y conjuntos arquitectónicos que, por sus valores históricos, culturales y emblemáticos, son significativos para la sociedad que les otorga el carácter de legado.

Esta simple definición enmarca el significado que la Arquitectura y el Urbanismo que el ser humano construye, habita y del cual se apropia a través del tiempo, refleja la identidad y la historia de un pueblo.

La reciente inauguración de la puesta en valor de la plaza Centenario es un claro  ejemplo de lo mencionado anteriormente, aplicado para todo el pueblo villamariense.

Tuve el honor, como director Nacional de Arquitectura y vocal de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y Bienes Históricos, de poder evaluar, asesorar, aprobar y realizar el seguimiento de la obra del Proyecto de la Plaza Centenario de Villa María.

A partir de la revisión del proyecto de restauración y puesta en valor de la plaza Centenario por parte de la Dirección Nacional de Arquitectura y de La Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, se debieron realizar modificaciones al proyecto presentado por la Municipalidad de Villa María, elevado por la entonces concejal en funciones Gisele Machicado, en el año 2018. Dichas modificaciones atendieron al resguardo de los valores del conjunto declarado Monumento Histórico Nacional, que el proyecto presentado no contemplaba y que implicaron mayores costos en materiales y mano de obra en comparación con una obra nueva tradicional o una restauración sin el valor patrimonial asignado a un inmueble, 

Estas modificaciones al proyecto se relacionan con estrategias de intervención sobre los componentes originales del conjunto que, en el caso de reemplazos, deben ser realizados con elementos de igual diseño y materialidad y, en el caso de restauraciones, deben seguir criterios de conservación de la integridad y autenticidad de todas las piezas con completamientos de materialidad y factura igual a los originales. 

Cabe aclarar que toda intervención en el Patrimonio Arquitectónico, de la índole que fuere, supone un trabajo artesanal y minucioso realizado por especialistas en la materia, lo que conlleva siempre la posibilidad latente de respetar los tiempos que la obra demande, en función de lo que va surgiendo con cada fase en el proceso de restauración  y el descubrir las capas que el hombre y la historia del sitio fueron incorporando a través de los años, desvirtuando su estado original; además, contemplando la incorporación de  toda la nueva tecnología constructiva, respetando los parámetros originales del proyecto. En síntesis, en una intervención a conciencia de una obra declarada de carácter patrimonial se establece una fecha de inicio, pero es muy difícil establecer una fecha de finalización. A pesar de eso, tengo que destacar que se respetó el Presupuesto aprobado en el año 2020 por el Gobierno nacional sin redeterminaciones de precios, no obstante las variaciones de costo sufridas durante todo el proceso constructivo y luego de las correcciones al proyecto original (de 2018), cuyo presupuesto estimado no reflejaba en modo alguno la intervención finalmente llevada a cabo.

La recientemente inaugurada  Puesta en Valor de la Plaza Centenario es un caso testigo y de estudio para la recuperación Nacional, ya en marcha, de todo el legado patrimonial que nos dejó el arquitecto/ingeniero Francisco Salamone en su paso por nuestro país y es un privilegio para  los ciudadanos de Villa María poder contar con dicho legado.