Sabores de Euzkal Erria: la sidrería en la Semana Vasca
Villa María brindará en vasco
La Sociedad Rural será escenario, el 8 de octubre, de una auténtica noche de sidrería vasca, o sagardotegi, con el tradicional ritual del txotx, gastronomía y sidra naturalEn la cultura vasca, la sidra no es solamente una bebida que acompaña una comida. Es parte de una larga y propia historia. Está vinculada a los caseríos, a los manzanos, a la producción familiar y, sobre todo, a la manera en que vascas y vascos se reúnen alrededor de una bebida. Y esta tradición llegará a la ciudad el jueves 8 de octubre, como parte de la Semana Nacional Vasca 2026, con una noche de sidrería en la Sociedad Rural.
Una tradición que atraviesa los siglos
La cultura de la sidra en Euskal Herria tiene raíces profundas. Durante siglos, los caseríos vascos estuvieron ligados al cultivo de manzanos y a la elaboración de sidra para el consumo familiar. Con el tiempo, esos espacios dieron lugar a las sagardotegi, las tradicionales sidrerías vascas, que se transformaron en lugares de encuentro donde gastronomía, bebida y sociabilidad forman parte de una misma experiencia.
La sidra vasca se elabora a partir de variedades específicas de manzana destinadas a la producción sidrera y se caracteriza por ser una bebida natural, seca, con acidez y amargor propios. La tradición tiene, además, una particularidad que la distingue: durante la temporada de sidrerías, la sidra se prueba directamente desde las grandes barricas de madera, las kupelas.
Y allí aparece una de las palabras más conocidas de esta cultura: ¡txotx!, que es el grito que anuncia la apertura de la barrica y pone a todos en marcha. Es como pistoletazo verbal de salida que marca la hora de beber.
El secreto está en el txotx
Cuando el sidrero pronuncia “¡txotx!”, los comensales dejan la mesa, toman sus vasos y se acercan a la kupela que acaba de abrirse. La sidra sale con fuerza por la espita y cada persona recoge una pequeña cantidad, dejando rápidamente el lugar al siguiente.
El ritual tiene un origen práctico. Antiguamente se utilizaba un pequeño palillo de madera para cerrar el orificio de la barrica. Ese elemento se llamaba txotx -en euskera, la lengua vasca- y con el tiempo terminó dando nombre al propio ritual. La costumbre nació de las antiguas catas que realizaban compradores y mayoristas para probar la sidra de distintas barricas antes de decidir cuál adquirir.
Hoy, aquella práctica comercial se convirtió en una de las escenas más características de las sidrerías vascas: el grito, la fila de personas con los vasos en la mano, el chorro de sidra cayendo desde la kupela y el regreso a la mesa para continuar con la comida.
De Euskal Herria a la Patagonia
La sidra que llegará a la Semana Vasca tiene, además, un puente particular entre aquella tradición y la Argentina. Para la noche de sidrería se anuncia Txapela, una sidra natural elaborada en la Patagonia a partir de manzanas del Valle de Río Negro.
El proyecto buscó trasladar a la Argentina el estilo tradicional de la sidra vasca, respetando un proceso de fermentación natural y sin agregados de azúcar, agua ni gas. La iniciativa nació a partir del vínculo entre productores argentinos y especialistas vinculados a la tradición sidrera de Euskadi.
Cabe señalar que el propio nombre, “Txapela”, remite a uno de los símbolos más reconocibles de la cultura vasca: la tradicional boina vasca.
Una mesa para compartir
La sidrería vasca tampoco puede separarse de la comida. El menú tradicional suele reunir tortilla de bacalao, bacalao con pimientos, chuletón a la brasa y, para el final, queso con membrillo y nueces. La comida se convierte así en parte inseparable del ritual de la sidra y del encuentro entre quienes comparten la mesa.
En Villa María, la propuesta tendrá su propia versión. El menú anunciado para la noche del jueves 8 incluye chuletón, tortilla de papas y postre de queso y dulce, acompañado por sidra tirada directamente desde el tonel. Aunque otras bebidas podrán adquirirse en la barra.
La cita será a las 21 en la Sociedad Rural de Villa María y formará parte de las actividades centrales de la Semana Nacional Vasca, que este año tendrá a la ciudad como sede y coincidirá con el 80º aniversario del Centro Vasco Euzko Etxea.
Más que una cena temática, la propuesta busca recrear una de las experiencias gastronómicas más características de Euskal Herria: reunirse alrededor de una kupela, escuchar el “¡txotx!” y compartir la comida, la sidra y la conversación… Una gran fiesta.
Por una noche, una parte de esa tradición cruzará el océano y tendrá su celebración en Villa María. Dado que el cupo es limitado, para asistir hay que reservar llamando al 3534213400 o enviando un mensaje al IG @centrovascovillamaria.
