Ana Agnelli, trabajadora social de Católicas por el Derecho a Decidir, habla del acompañamiento a Paola Ortiz ahora que recuperó la libertad

De perpetua a libertad: cómo se reconstruye la nueva vida

Organizaciones de mujeres están trabajando para que Paola Ortiz recupere los derechos que fueron vulnerados. “Ella es muy valiente”, dijo la trabajadora social
domingo, 6 de septiembre de 2026 · 08:30

Ana Agnelli es una trabajadora social que integra Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), una organización clave en el proceso de liberación de Paola Ortiz, quien fue condenada a prisión perpetua en Villa María. Después de casi 14 años de prisión fue liberada por orden del Tribunal Superior de Justicia.

“Ella salió de la sombra, de la oscuridad, de la muerte a la vida. Y tiene la decisión de estar bien”, puntualizó Agnelli para contar el proceso que vive Paola después de estar presa 13 años, 9 meses y 26 días.

Desde el comienzo, desde CDD sabían que “el camino hacia la libertad de Paola tenía que ver con aristas que no solamente pasaban por lo legal, sino que también teníamos que poder pensar otras estrategias, un abordaje más integral de acompañamiento para lograr la restitución de sus derechos”.

Le consultamos a la trabajadora social cómo es el proceso de integración a la sociedad, ahora, como una mujer libre. “Paola está muy conmocionada”, dijo. “Fue mucho tiempo de una dinámica en donde no decidís nada o casi nada. Pero ella, en la cárcel, participaba de talleres, aprendió sobre elaboración de velas y jabones, empezó a estudiar y hasta estaba escribiendo su historia de vida”.

“Actualmente, ella está muy entera, es una persona muy fuerte, muy valiente y muy profunda en sus reflexiones. Yo le digo que parece una vieja sabia, pero, en realidad, de vieja no tiene nada”, dijo.

Hoy la acompañan con el equipo de CDD para conseguir algunas condiciones básicas y para vincularla con instituciones del Estado que puedan garantizarle el derecho a una vivienda y a un trabajo digno “para poder rearmar su vida”.

“En definitiva, procuramos reparar esas vulneraciones de derechos que tuvo sistemáticamente. El derecho de acceder a una Justicia, de que puedan atender sus necesidades, de que puedan comprender que hace casi 14 años atrás, sin asistencia médica, sin acompañamiento, con bajo nivel educativo y atravesando todas las violencias: sexual, psicológica, física, tuvo un parto en avalancha por el que terminó presa”, dijo.

Desde el año que ocurrió la emergencia obstétrica (2012) a la actualidad hubo una evolución significativa en la sociedad.

“Estábamos en un proceso de cambios. En 2015 nos atravesó el Ni Una Menos, que nos movilizó y nos hizo ver qué le estaba pasando a las mujeres. Tendimos redes, empezamos a publicar, a saber de números, a concientizarnos. Después, en 2020, vivimos todo lo que fue la campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, pero además, exigiendo educación sexual para poder decidir, que haya anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir. Con lo que aprendimos, hoy, Paola no está sola”, concluyó Agnelli.

 

Cronología

2012 - En una casa de Villa Nueva y en la más absoluta soledad, Paola Ortiz tuvo un parto en avalancha en el que nació una beba, probablemente sin vida, según las nuevas pericias médicas.

2015 - La Cámara del Crimen de Villa María la condenó a prisión perpetua por homicidio calificado por el vínculo. “Yo no maté a mi hija”, dijo Ortiz en el juicio.

2026 - El Tribunal Superior de Justicia modificó la pena, por considerar que la perpetua dictaminada en Villa María no tuvo en cuenta las condiciones de extrema vulnerabilidad en la que se produjo el parto y las violencias que vivió la mujer. Inmediatamente ordenaron liberarla.

 

Como Belén, pero en Villa Nueva

La multipremiada película dirigida por Dolores Fonzi relata la historia de una mujer que tras una emergencia médica en un hospital tucumano termina presa por un crimen que no cometió. Al igual que Paola, Belén -no es su nombre real- puso su esperanza en una abogada que finalmente logró que la liberaran.

Paola tuvo como representantes a Julia Luna (Fuerza Chuncana) y Rocío García Garro (CDD).

Ellas presentaron ante el Tribunal Superior de Justicia un pedido de revisión de la sentencia a cadena perpetua que habían dictaminado en Villa María.

El tribunal así lo hizo y, si bien no declaró la inocencia de Paola, entendió que la pena de 13 años, 9 meses y 26 días ya era suficiente y la liberaron.