Carla Sánchez, vecina del barrio San Nicolás, se comunicó con elDiario para decir que les cortaron el agua y que quizás les corten la luz

“No llegamos a fin de mes”

Madre de 9, con 6 enedad escolar, dijo que con su pareja tienen un emprendimiento de venta de donas y bolas de fraile, pero que no les alcanza. Afirmó que son muchas las familias en su misma situación
sábado, 5 de septiembre de 2026 · 09:50

Carla Ester Sánchez tiene 47 años, nueve hijos y una casa en barrio San Nicolás donde cada día se hace un poco más difícil llegar a fin de mes, como tantas otras familias. Junto a su pareja tiene un pequeño emprendimiento haciendo donas y bolas de fraile que salen a vender puerta por puerta, una actividad que se convirtió en el principal sostén de una familia numerosa.

“Es muy difícil, el dinero no alcanza ni para la comida. Tenemos que medir mucho los gastos”, expresó Carla.

El problema se profundiza cuando llegan las facturas de los servicios. A mediados de agosto le cortaron el agua, por una boleta que rondaba los 11 mil pesos, y ahora recibió una intimación ante la posibilidad de que también le corten la electricidad.

Según relató, la factura de luz pasó de alrededor de unos 60 mil pesos a 120 mil y luego llegó a los 260 mil pesos. Para afrontar el último vencimiento tuvo que salir a vender y dijo: “Yo necesitaba vender quince docenas y llegaba a pagar la luz”.

En la vivienda conviven varios de sus hijos, entre ellos, niñas de 3, 5, 7, 9 y 14 años, además de una hija de 20 años que vive allí con su bebé. La situación, explica Carla, obliga a priorizar permanentemente qué comprar y qué gasto dejar para después. “Lácteos, olvidate que compramos lácteos”, sostuvo, al describir las dificultades para sostener la alimentación familiar.

Pero Carla insiste en que su situación no es excepcional. Mientras recorre el barrio para vender sus productos escucha relatos similares de otros vecinos. Habla de familias a las que también les cortaron el agua y de personas que aseguran recibir facturas de electricidad de hasta 500 mil pesos. Algunos recurren a planes de financiación, aunque, según cuenta, el problema, simplemente, se traslada a la factura siguiente: “Pagás una parte y viene la otra boleta, por lo que la deuda nunca termina”.

 

Ayuda urgente

Ante esta situación, Carla buscó respuestas en distintos ámbitos. Se acercó al Centro Cívico Municipal y también tomó contacto con Rafael Sachetto, de la Defensoría del Pueblo. Según relató, desde ese ámbito le plantearon la posibilidad de buscar un matriculado particular para resolver cuestiones vinculadas al servicio, una alternativa que también representa un costo que la familia no puede afrontar. Es casi un callejón sin salida.

También intentó acceder a asistencia alimentaria. Explicó que para solicitar un bolsón se pide información sobre los ingresos familiares, la cantidad de personas que viven en la vivienda y documentación que permita determinar si corresponde la ayuda.

Carla indicó que no busca solo una asistencia momentánea, y afirmó:“Yo quiero seguir trabajando, pero no es suficiente”.

Por eso continúa preparando las donas y bolas de fraile junto a su pareja, aunque reconoce que, si la gente no tiene dinero para comprar, también cae la venta.

“¿Cómo puede ser que me saquen el agua? Tengo criaturas que tengo que bañar”, se pregunta. Lo que reclama es una solución que le permita atravesar la urgencia y, al mismo tiempo, continuar trabajando para sostener a su familia. Y señaló: “He pedio ayuda al municipio, en el Centro Cívico, incluso me han ofrecido una reestructuración, pero igual es imposible pagarla, como otras familias”.

Quienes quieran colaborar con Carla y su familia pueden hacerlo mediante el alias MyC.1979, a nombre de Carla Ester Sánchez.