Construir VM, encabezado por Darío Capitani, llevó a cabo una jornada de participación y formación con referentes de las discapacidades
Una agenda por la discapacidad
El objetivo del evento fue el de ampliar la mirada sobre esta sensible temática en donde familiares, profesionales y vecinos entablaron un diálogo realmente enriquecedorHablar de discapacidad es hablar de salud, pero también de educación, trabajo, autonomía, derechos, transporte, espacios públicos y acceso a la información. Es decir, de buena parte de las condiciones que hacen posible –o dificultan– la vida cotidiana en una ciudad.
Con esa mirada amplia se desarrolló un nuevo encuentro de participación y formación organizado por Construir VM, el espacio que conduce Darío Capitani, que en esta oportunidad puso la discapacidad en el centro de la discusión. La actividad reunió a personas con discapacidad, familiares, profesionales y vecinos interesados en conocer una problemática que atraviesa distintas etapas de la vida y que plantea desafíos tanto individuales como colectivos.
La sede del espacio se convirtió así en un ámbito de exposición, pero también de intercambio. Hubo preguntas, consultas y experiencias compartidas por quienes viven la discapacidad de manera directa y por quienes se acercaron para conocer mejor una realidad que muchas veces queda reducida a cuestiones administrativas o asistenciales.
La apertura estuvo a cargo de Capitani, quien planteó la importancia de sostener este tipo de encuentros como espacios para incorporar conocimientos y escuchar distintas miradas sobre los problemas de la ciudad.
La jornada tuvo tres ejes principales. Virginia Genné, licenciada en Psicopedagogía, abordó la discapacidad a lo largo de las distintas etapas de la vida y puso el acento en cuestiones como la detección temprana, el desarrollo de la autonomía y el acceso al mundo laboral.
La perspectiva resulta particularmente importante porque la discapacidad no constituye una experiencia idéntica para todas las personas ni permanece estática a lo largo del tiempo. Las necesidades de un niño no son necesariamente las mismas que las de un adolescente, un adulto o una persona mayor. Y en cada una de esas etapas aparecen nuevas barreras y también nuevas posibilidades de participación.
Otro de los expositores fue Ángel Sánchez, licenciado en Fisioterapia y especialista en Neurorehabilitación, quien se refirió a la importancia de fortalecer las estrategias de prevención y atención desde los primeros niveles del sistema de salud.
En ese punto, la discusión se trasladó de la rehabilitación como respuesta posterior a una situación ya instalada hacia la necesidad de pensar la atención y la prevención de manera más temprana. Los procesos de neurorehabilitación, explicó, forman parte de un camino que puede comenzar mucho antes y que requiere continuidad y acompañamiento.
El tercer eje estuvo relacionado directamente con los derechos. La abogada Eliana Avellini, especialista en derechos de las personas con discapacidad, explicó aspectos vinculados con el Certificado Único de Discapacidad (CUD) y la Pensión No Contributiva (PNC).
En este caso, una de las cuestiones centrales fue el acceso a la información. Conocer qué derechos existen, cómo se tramitan y qué herramientas tiene una persona para ejercerlos puede convertirse en una diferencia concreta frente a las dificultades que aparecen en la vida cotidiana.
La información, en ese sentido, también forma parte de la accesibilidad.
De la charla a la ciudad
Uno de los puntos que atravesó el encuentro fue la necesidad de que la discusión sobre discapacidad no quede circunscrita a quienes tienen una discapacidad o a sus familias.
La concejala Natalia González destacó, precisamente, la diversidad de quienes participaron de la jornada.
“Para nosotros la discapacidad no es un tema que aparece en la agenda según la coyuntura. Es y ha sido siempre parte de las cuestiones que nos interpelan y sobre las que queremos trabajar”, señaló.
Y agregó que la presencia de personas con discapacidad y familiares, pero también de vecinos que se acercaron simplemente para informarse, constituye una señal sobre la necesidad de ampliar la conversación.
“Queremos que estos espacios nos permitan escuchar, aprender y también pensar hacia adelante. Hablar de discapacidad es hablar de derechos, pero también de cómo diseñamos nuestros espacios, nuestros servicios y nuestras políticas para que todas las personas puedan participar plenamente de la vida de la ciudad”, sostuvo.
La frase pone el foco en una cuestión que excede los trámites y las prestaciones: cómo está pensada la ciudad.
Una vereda, una rampa, un edificio público, un medio de transporte, una escuela, un lugar de trabajo o una actividad cultural pueden convertirse en espacios de inclusión o en nuevas barreras dependiendo de cómo hayan sido diseñados.
Por eso, una política de discapacidad no se limita a un área específica del Estado. También involucra las obras públicas, la movilidad, la educación, la salud, la cultura, el empleo y la planificación urbana.
Pensar hacia adelante
Del encuentro participaron, además, la legisladora Karina Bruno, las concejalas Natalia González y Evelyn Acevedo, la tribuno de Cuentas Virginia Margaría e integrantes de los equipos de Construir VM.
La actividad se inscribió en el ciclo de encuentros que el espacio viene desarrollando con profesionales y vecinos, con la intención de discutir distintas problemáticas de Villa María y transformar esas conversaciones en posibles propuestas.
En el caso de la discapacidad, el desafío planteado es particularmente amplio: pasar de una mirada centrada exclusivamente en las dificultades individuales a otra que también observe las barreras que genera el entorno.
La discusión, entonces, no termina con una charla ni con la información sobre un certificado o una prestación. Empieza allí una conversación más extensa sobre qué condiciones necesita una persona para estudiar, trabajar, movilizarse, acceder a la salud, desarrollar su autonomía y participar de la vida comunitaria.
En una ciudad que busca pensarse hacia el futuro, la pregunta por la inclusión termina siendo también una pregunta sobre el modelo de ciudad que se quiere construir. Y en esa discusión, la discapacidad deja de ser un asunto de unos pocos para convertirse en una cuestión que atraviesa a toda la comunidad.
