Concejo Deliberante - Un nuevo capítulo tras la última sesión
Cruces tras la licencia de Heredia
El agravio que denunció la edil generó posiciones enfrentadas. Manu Sosa negó algunas expresiones y Yaslil Osés le recordó que el hombre que agravió “es de su espacio político”El pedido de licencia de la concejala oficialista Patricia Heredia, luego de un agravio del tribuno Maximiliano Romero, de Uniendo Villa María, dejó más tela para cortar y sumó ayer un nuevo capítulo entre la bancada que conduce Manuel Sosa y el bloque mayoritario, a cargo de Yaslil Osés.
“Escudo político”
Por la mañana, el bloque de Sosa emitió un comunicado en el que el edil busca “dar respuestas claras”, aportando su versión de los hechos.
“Entiendo la gravedad de la violencia, en todas sus formas, y la repudio sin matices ni excepciones”, dijo en principio Sosa, y agregó: “No es un tema para usar como escudo político: es un problema real, que merece seriedad y respeto”.
En ese sentido, dijo rechazar la acusación de haber agraviado a la concejala Heredia, como lo hizo Romero.
“En ningún momento hice referencia a su vida privada, ni tuve con ella acto alguno de violencia -ni una discusión, ni una voz más alta que la otra, absolutamente nada-. Es más: minutos antes de la sesión estábamos conversando con total normalidad, como siempre lo hicimos. Y lo digo también en nombre de nuestro espacio: se podrá discutir el tono de un cruce político, pero confundir -de manera deliberada- una discusión política con violencia de género es, precisamente, el corazón de esta operación”, afirmó.
“Porque de eso se trata. Lo ocurrido en la última sesión no fue espontáneo: fue una operación política del oficialismo, que utilizó el recinto y un tema sensible para instalar un relato falso y dañar a Uniendo Villa María. Que varias voces oficialistas hayan salido de manera coordinada a sostener la misma versión no hace más que confirmarlo”, añadió.
Sosa también rechazó “las manifestaciones de colegas concejales que pusieron en mi boca expresiones que jamás pronuncié -como la supuesta frase de que esto serían ‘cosas de la política’- con el único fin de sostener ese discurso. Atribuirle a uno dichos falsos para después reprochárselos es, en sí mismo, una forma de operar”.
“Todo esto obliga a una reflexión sobre los límites de la política. Se pueden tener todas las diferencias del mundo, pero construir acusaciones sobre frases inventadas degrada el debate público y le hace mal a la democracia local”, agregó.
Por último, Sosa dijo que viene “padeciendo de manera sistemática en Uniendo Villa María: el ataque organizado de trolls -cuentas falsas que se hacen pasar por vecinos reales- en nuestros canales. Los mismos que en las páginas y comunicaciones oficiales del oficialismo aplauden y adulan, en nuestros espacios insultan, destruyen y agravian. Esa manera de hacer política -halago puertas adentro y agravio puertas afuera- no la avalo ni la vamos a naturalizar”.
“Voy a seguir enfrentando al poder, controlando las cuentas públicas y trabajando por la ciudad, con el respeto como límite y la verdad como bandera”, finalizó.
“No podemos naturalizar”
Por su parte, Yaslil Osés también emitió un comunicado como presidenta de la bancada oficialista, “frente a una situación que excede una discusión circunstancial entre oficialismo y oposición y que nos obliga a reflexionar sobre los límites que debemos sostener quienes tenemos responsabilidades públicas”.
“Las diferencias políticas son legítimas, necesarias y forman parte de la democracia. Podemos discutir proyectos, cuestionar decisiones, confrontar ideas y defender posiciones distintas. Lo que no podemos naturalizar es que esas diferencias se trasladen al terreno personal, y mucho menos cuando los agravios terminan convirtiéndose en una herramienta para desacreditar, intimidar o desalentar la participación de las mujeres en la vida política”, expresó.
Osés dijo que lo ocurrido con Heredia “merece ser analizado desde ese lugar”.
En ese sentido, contrastando a su colega de Uniendo Villa María, aseguró que en la última sesión, “luego de escuchar su exposición”, Sosa “manifestó estar ‘totalmente tranquilo’, sostuvo que siempre se había manejado con respeto y expresó: ‘Si en algo se ha sentido ofendida, le pido disculpas’. También manifestó su solidaridad y reconoció que ninguna diferencia política justifica que una persona resulte lastimada en lo personal o en sus vínculos familiares”.
“Por eso sorprende que, pocos días después, esa misma situación sea presentada públicamente como una ‘operación política’, un ‘relato falso’ o una estrategia coordinada por el oficialismo”, añadió.
“La pregunta entonces es inevitable: ¿qué cambió entre aquella intervención en el recinto y el comunicado posterior??No pretendemos que ningún concejal abandone sus posiciones políticas, deje de cuestionar al oficialismo o renuncie a defender a su espacio. Por el contrario, una democracia sólida necesita voces diferentes y debates intensos. Pero también necesita responsabilidad”, sostuvo. “Y cuando hablamos de mujeres que participan en política, esa responsabilidad debe ser todavía más clara”.
Osés apuntó luego: “Durante demasiado tiempo las mujeres tuvimos que atravesar barreras para ocupar espacios de decisión. Por eso no podemos aceptar como algo normal que, cuando una mujer toma la palabra, fija una posición o ejerce plenamente su representación política, la respuesta se desplace desde sus argumentos hacia su vida personal, sus vínculos o su entorno”.
“Defender la participación política de las mujeres no significa pedir privilegios ni pretender evitar las críticas. Significa exigir algo mucho más elemental: que se nos discuta por nuestras ideas, por nuestras decisiones y por nuestra actuación pública, y no mediante agravios personales”, agregó.
Después indicó que esta posición “tampoco puede depender de quién sea la mujer agraviada ni del espacio político al que pertenezca. Si queremos construir instituciones democráticas más fuertes, este límite debe valer para todas”.
En ese sentido, dijo que el comunicado de Sosa “dedica buena parte de sus argumentos a explicar por qué considera que existe un ataque político en su contra, pero deja prácticamente sin respuesta el hecho que dio origen a esta discusión: los comentarios agraviantes que fueron realizados públicamente por el tribuno Romero, quien es parte del equipo del concejal Sosa y pertenece claramente a su espacio político”.
“La pertenencia a un mismo espacio político no debería impedirnos reconocer cuando determinadas expresiones cruzan un límite”, remarcó, y agregó que como titular de la bancada oficialista defenderá “siempre el derecho de cada concejal a expresarse, disentir y cuestionar. Pero con la misma firmeza voy a defender el derecho de las mujeres a participar de la política sin que esa participación tenga como costo soportar agravios sobre su vida personal”.
“No queremos una política sin discusión. Queremos una política con más discusión, con más participación y con más mujeres ocupando espacios de decisión. Pero para que eso sea posible debemos construir un ámbito público en el que ninguna mujer tenga que preguntarse si levantar la voz, asumir responsabilidades o defender sus convicciones significará exponerse ella o exponer a su familia a ataques personales”, expresó Osés.
“Ese es un límite que debemos ser capaces de sostener entre todos los espacios políticos. Porque fortalecer la democracia también significa garantizar que cada vez más mujeres puedan participar, expresarse y ejercer plenamente sus responsabilidades públicas, sin miedo, sin condicionamientos y sin que nadie pretenda correrlas de la política a través del agravio personal”, finalizó la edil.
