Las calles

Victorino de la Plaza: un puente a la democracia

­El nombre de la calle fue otorgado por Ordenanza Nº 1.618, del 18 de octubre de 1977, durante la gestión del comisionado Adolfo Jaca
domingo, 20 de septiembre de 2026 · 08:30

Victorino de la Plaza nació el 2 de noviembre de 1840 en Payogasta (Salta).

Era hijo de José Mariano Roque de la Plaza y Elejalde, y María Manuela Palacios.

Se había casado con Ecilda Belvis Castellanos con quien no tendría hijos. Quedó viudo muy joven, a los 35 años. Más adelante vivió un romance con su ama de llaves, Emily Henry, con quien tuvo a su único hijo: Victorino o Victoriano. Aunque no lo reconoció legalmente como heredero, convivieron como padre e hijo, un tema aún debatido por los historiadores.

Se destacó  académicamente y estudió Derecho en la Universidad de Buenos Aires, graduándose con honores en 1868. Su carrera pública comenzó como abogado y funcionario en distintas áreas del gobierno. Ocupó cargos importantes en la administración pública, destacándose como ministro de Hacienda y vicepresidente de la Nación en 1910, acompañando a Roque Sáenz Peña. A lo largo de su trayectoria, demostró ser un experto en finanzas y un defensor del orden institucional. Su conocimiento en economía le permitió gestionar con éxito las finanzas del país en distintos momentos críticos.

Victorino de la Plaza (con bastón) inaugura la Línea A del Subte de Buenos Aires, en 1913. También hizo lo mismo con  la estación Retiro del Ferrocarril Central Argentino (hoy Mitre), el mayor edificio de pasajeros del continente en su época

Tuvo también una breve participación como militar aunque su carrera fue muy corta. Al estallar la Guerra de la Triple Alianza, participó en las batallas de Estero Bellaco, y Tuyutí, por lo cual Bartolomé Mitre lo ascendió al grado de capitán y le otorgó una mención por su heroísmo.

Su administración se destacó por la estabilidad económica y la modernización de las instituciones públicas. A pesar de las dificultades políticas y sociales de la época, logró mantener el orden institucional y preparar el camino para la llegada de Hipólito Yrigoyen, el primer presidente electo por voto secreto, obligatorio y universal para hombres. Dejó un legado como un líder comprometido con la consolidación de la democracia argentina.

De la Plaza asumió la Presidencia el 9 de agosto de 1914 tras la muerte de Sáenz Peña. Su gobierno estuvo marcado por la Primera Guerra Mundial, durante la cual Argentina mantuvo una estricta política de neutralidad, evitando involucrarse en el conflicto, aunque se vio en alguna medida involucrada cuando Gran Bretaña quiso apresar un barco argentino, el “Presidente Mitre”, frente a las costas patagónicas aduciendo que entre sus pasajeros había alemanes. Victorino de la Plaza protestó enérgicamente, y el buque fue devuelto.

Su administración garantizó la aplicación de la Ley Sáenz Peña, permitiendo la realización de las elecciones de 1916, en las que triunfó Yrigoyen, lo que significó el fin de la hegemonía del Partido Autonomista Nacional. En materia económica, su gestión se enfocó en la estabilidad fiscal y el fortalecimiento del comercio exterior. En el ámbito social, se sancionaron leyes fundamentales, como la Ley 9688 de Accidentes de Trabajo en 1915 y la Ley de Casas Baratas (Ley Cafferata), ambas orientadas a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. A pesar de enfrentar un contexto internacional complejo, su gobierno se caracterizó por mantener el orden y evitar crisis políticas de gran magnitud.

Victorino de la Plaza es una localidad de la provincia de Buenos Aires que fue punta de riel del ramal del FF.CC. General Belgrano. Actualmente, solo la habitan dos familias, unas 10 personas en total

Su gestión es recordada por haber garantizado el proceso electoral que permitió el acceso de nuevos sectores políticos al gobierno. Bajo su gestión se instala un gran frigorífico en la ciudad de Berisso, como así también la Kodak, el laboratorio Parke Davis, la fábrica de ascensores Otis y la empresa Merck.

Fue el escribiente del Código Civil que redactara Dalmacio Vélez Sarsfield.

Dejó un legado de estabilidad institucional y económica. Su papel como presidente de transición fue clave para la consolidación del voto democrático en Argentina y la llegada del radicalismo al poder.

Tras dejar la Presidencia en 1916, Victorino de la Plaza se retiró de la vida política activa. A diferencia de otros exmandatarios, no buscó volver a ocupar cargos públicos y se dedicó a la vida privada. Durante sus últimos años, continuó asesorando en temas financieros y económicos, aunque sin intervenir directamente en la política.

Falleció el 2 de octubre de 1919 en Buenos Aires.

  

LA RECORDADA LIBRETA DE AHORRO POSTAL

Cuando era presidente de la Nación Argentina, De la Plaza promulgó la Ley 9.657 a fines de 1914 y bajo cuyo mandato la Caja Nacional de Ahorro Postal comenzó a funcionar oficialmente el 5 de abril de 1915. El ideólogo de tal proyecto fue el diputado cordobés Arturo Mateo Bas.

La institución tenía la finalidad de fomentar el hábito de reservar pesos para el futuro. La libreta de la entidad fue utilizada para depositar los ahorros de muchísimos niños argentinos por aquella época, puesto que preservaba pequeñas sumas de dinero comprando estampillas que se pegaban en la libreta y admitidas por la entidad como valores en depósito.