ATE - Asamblea en la Fábrica Militar de Villa María
Rechazaron la “privatización disfrazada” del Polvorín
Impulsada por los estatales y con el acompañamiento de otros gremios, manifestaron su oposición al concurso público que le permite a extranjeros quedarse con la industria de la defensa argentina. Hoy presentarán un recurso de amparoEl 7 de julio de este año, el Boletín Oficial publicó en el capítulo “Contrataciones”, un llamado a concurso que puso en alerta a trabajadores de Fabricaciones Militares (FM).
En ese Boletín, el Gobierno Nacional expresó que con el objeto de seleccionar “uno o más socios estratégicos”, aclarando que le da lo mismo que sean “privados nacionales y/o extranjeros”, busca constituir una Unión Transitoria de Empresas destinada a la “modernización, ampliación, inversión, desarrollo, operación, explotación y comercialización nacional e internacional de las distintas Unidades de Negocios y líneas productivas de Fabricaciones Militares”.
Los sobres con las ofertas se abrirán el 4 de noviembre en la sede de FM.
Ante este panorama, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) decidió reclamar, a fin de evitar no solo la pérdida de fuentes de empleo; sino también, que las empresas extranjeras fabriquen armas en Argentina.
En el marco del plan de lucha, ayer a la mañana concretaron una asamblea en la puerta de la Fábrica Militar de Villa María. A metros del histórico cañón que identifica el Polvorín, se concentraron trabajadores y dirigentes no solo de ATE, sino de otros gremios.
De ahí partieron hacia Río Tercero para realizar otra asamblea y para hoy está previsto que se concentren en Buenos Aires, donde presentarán un recurso de amparo en la Justicia, precisamente, en contra de ese Concurso Público mencionado al principio.
Voces
Más allá del camino judicial que tenga el reclamo, en las asambleas seguirán sosteniendo su posición contraria a lo que llaman una “privatización disfrazada”.
Entre las voces que se escucharon, estuvo la de la secretaria Adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas, quien cuestionó al Gobierno que regala “nuestros bienes comunes, nuestra industria e intenta destruir los resortes del Estado”. Asegura que antes de publicar el pliego licitatorio, ya inicia la entrega de la soberanía: “Empiezan depreciando nuestro salario, lo que nos lleva a endeudarnos. El 87% de los trabajadores y trabajadoras del Estado está endeudado para poder comer. Después aparecen las promesas salvaciones individuales, como los retiros voluntarios y al final, la salida que venden los gobiernos entregadores cuando te prometen que vas a estar mejor si dependés de una empresa privada”.
También estuvo presente Edgardo Garmendia, titular de la CGT Villa María. “Vivimos una catarata de catástrofes”, apuntó. “En nuestra central, la mayoría de los sindicatos son del sector privado, donde hay desempleo y endeudamiento”, dijo.
Siguió Rosana Calneggia, del gremio de Prensa, quien cuestionó a los políticos locales que “se callan frente a lo que pasa en la Fábrica y se dedican a la defensa de sus propios negocios”.
Gustavo Temporini, trabajador de ANSES y dirigente de Apops, valoró que ATE siempre los acompañó en sus conflictos y que hoy “la seguridad social está en su peor momento”.
Por último, Oscar “Cacho” Mengarelli, jubilado de la Fábrica Militar y activo dirigente del gremio, repasó la historia y señaló: “Ya resistimos en los años 90, pasamos por (Mauricio) Macri y ahora vamos a pasar esta”.
