Alrededor de 600 personas se movilizaron en plaza Centenario contra la Ley de la Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que se trató ayer
Al grito de “¡La Patria no se vende!”
La CGT y una gran cantidad de gremios, organizaciones sociales y ciudadanos se unieron para mostrar su rechazo a la iniciativa del Gobierno, que un día antes tuvo que sacar el capítulo de la Ley de Tierras, uno de los más controvertidos, además de mostrar su malestar por la situación del paísSindicatos, organizaciones sociales, partidos políticos y vecinas y vecinos se concentraron y se manifestaron en la Plaza Centenario al grito de “¡la Patria no se vende, se defiende”. Esto sucedió mientras el Senado debatía anoche la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, aunque el capítulo sobre tierras rurales fue retirado del proyecto, los manifestantes advirtieron que aún persisten aspectos que consideran preocupantes para la soberanía nacional.
En esta ocasión, la marcha se realizó con una inmensa bandera argentina de casi 150 metros desplegada alrededor de la Plaza Centenario, donde unas 600 personas participaron este jueves de la movilización “La Patria no se vende”, una convocatoria impulsada por la CGT Regional Villa María junto a gremios, organizaciones sociales, partidos políticos y vecinos autoconvocados para expresar su rechazo a distintas iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional.
Fue una jornada atravesada por la expectativa que había generado el retiro, un día antes, del cuestionado capítulo referido a la modificación de la Ley de Tierras Rurales. Para los manifestantes, esa decisión fue interpretada como una consecuencia de la presión social ejercida en distintos puntos del país, aunque remarcaron que el proyecto mantiene otros aspectos que consideran lesivos para la soberanía y los recursos estratégicos.
A pesar del intenso frío provocado por la fuerza del viento sur, la convocatoria reunió a cientos de personas. La actividad comenzó con la entonación del Himno Nacional Argentino y, posteriormente, la columna recorrió la plaza sosteniendo la extensa bandera celeste y blanca, convertida en el principal símbolo de la jornada. El acto concluyó nuevamente con el Himno, aplausos y el atronador grito de “¡Viva la Patria!”.
Participaron la CGT Villa María, Cispren, ATE, CTA, La Bancaria, UEPC, el Sindicato del Seguro, Apuvim, AOITA, el Sindicato de Empleados de Comercio y otras organizaciones sindicales, sociales y políticas y concejales, además de una comunidad indignada contra el Gobierno nacional, que se acercó expresar su rechazo a la ley y mucho más.
En este sentido, el secretario general de la CGT local, Edgardo Garmendia, dijo:?“La sociedad ya no tolera más los insultos ni los agravios. Esta lucha parte de la soberanía, la industria, la independencia y la libertad de la Argentina”, afirmó.
Críticas al Gobierno
Durante el acto central, Rosana Calneggia, en representación de Cispren, y Vanina Tealdi, por el Sindicato del Seguro, leyeron el documento consensuado por las organizaciones convocantes.
En el texto manifestaron su rechazo a las reformas debatidas en el Congreso al considerar que representan un avance sobre la soberanía nacional y los recursos estratégicos del país. También cuestionaron el rumbo económico del Gobierno nacional, al sostener que la pérdida del poder adquisitivo, el cierre de comercios e industrias, la caída del empleo y el deterioro de las condiciones de vida afectan cada vez a más trabajadores, jubilados, estudiantes y familias argentinas.
Asimismo, remarcaron que, pese al retiro del capítulo sobre tierras rurales, continúan preocupando otros puntos del proyecto, entre ellos los relacionados con el manejo del fuego y otras disposiciones que, según expresaron, podrían facilitar procesos de concentración de tierras y de especulación inmobiliaria.
“No es una cuestión partidaria, sino de defender la soberanía”.
Entre los asistentes, predominó la preocupación por el futuro del país y la necesidad de mantener la participación ciudadana en medio de la crisis.
Débora, una de las manifestantes, indicó que “cada vez estamos perdiendo más derechos”, y celebró que la movilización social lograra el retiro del capítulo referido a las tierras rurales. Sin embargo, advirtió que permanecen aspectos del proyecto que son peligrosos y dijo que “esto no se trata de partidismo, sino de defender la soberanía”.
Enrique, otro manifestante, expresó su preocupación por las modificaciones vinculadas al manejo del fuego y sostuvo que resulta necesario seguir movilizados para impedir medidas que, a su entender, “favorecen intereses privados sobre el territorio nacional”.
Por su parte, Valentina, estudiante de Diseño y Producción Audiovisual, afirmó que decidió participar “para defender la soberanía”, y lamentó que la convocatoria no hubiera sido aún mayor. “Me duele que mucha gente no tome dimensión de lo que está pasando. No quedamos sin país”, expresó.
José, de 75 años, dijo que asistió a la marcha porque considera que es momento de defender la Patria, y dijo “yo viví la dictadura y puedo afirmar que esto que vivimos hoy es peor. La bandera de las Malvinas en el Mundial movilizó a mucha gente”.
La movilización concluyó sin incidentes, entre aplausos, cánticos y una renovada convocatoria a mantenerse organizados mientras continúa el tratamiento legislativo de las reformas que generan preocupación entre los distintos sectores que participaron de la jornada.
