¿Lluvia torrencial? ¿Llovizna leve? - El Servicio Meteorológico Nacional se tomó el trabajo de revisar los últimos 118 años
La tormenta de Santa Rosa, entre el mito y la realidad
La tradición dice que cada día como hoy, 30 de agosto, puede llegar. Los registros del SMN muestran que el fenómeno es frecuente, aunque no ocurre todos los años. ¿Qué puede suceder hoy en Villa María? VeamosCada fin de agosto vuelve la misma pregunta: ¿Llegará la tormenta de Santa Rosa? La tradición popular vinculada al día de Santa Rosa de Lima sostiene que alrededor de esta fecha suele producirse una tormenta importante. La meteorología, sin embargo, ofrece una respuesta más matizada. No existe una tormenta que tenga que llegar indefectiblemente este día, pero sí hay una mayor frecuencia de situaciones de inestabilidad durante los últimos días del invierno y los primeros de septiembre.
El Servicio Meteorológico Nacional analizó 118 años de registros, entre 1906 y 2024, y tomó como referencia el período comprendido entre el 25 de agosto y el 4 de septiembre. En ese lapso se registraron tormentas en 67 de los 118 años estudiados, es decir, en aproximadamente el 57% de los casos.
El número resulta significativo, pero también sirve para ponerle límites a la tradición. La tormenta de Santa Rosa no aparece todos los años, ya que en algo más de cuatro de cada diez años no se registró una tormenta dentro de ese período. Tampoco tiene por qué producirse exactamente el 30 de agosto. Puede adelantarse, retrasarse varios días o, directamente, no presentarse.
La explicación meteorológica está relacionada con la época del año. Durante el final del invierno comienza una transición en las condiciones atmosféricas sobre el centro de la Argentina. El avance progresivo de aire más cálido y húmedo puede encontrarse con perturbaciones y frentes que llegan desde el oeste y generar condiciones favorables para el desarrollo de tormentas.
En ese sentido, la tradición popular tiene base real, porque no se trata de una fecha elegida al azar. Lo que ha ocurrido con el paso del tiempo fue que una mayor posibilidad de tormentas alrededor de esos días terminó convertida en una especie de cita anual con el “llanto” de Santa Rosa. Además, para que un fenómeno pueda considerarse técnicamente una tormenta debe existir actividad eléctrica y no alcanza simplemente con que llueva, sino que debe suceder intensamente, con truenos y relámpagos.
Una tradición vigente
El antecedente más cercano ayuda a entender por qué la tradición continúa vigente, especialmente, en Córdoba. El 30 de agosto de 2025, exactamente la fecha señalada por el calendario, se registraron lluvias importantes en distintos puntos de la provincia. En la ciudad de Córdoba se acumularon 69,8 milímetros, mientras que en Pilar se registraron alrededor de 70 milímetros, y en Villa de María de Río Seco, 70,5 milímetros. En Villa Dolores fueron 29 milímetros, y en Marcos Juárez, el acumulado alcanzó los 155 milímetros.
Villa María también tuvo su propia Santa Rosa. Durante esa jornada se registraron 54 milímetros en el Campus de la Universidad Nacional de Villa María, mientras que distintos puntos de la ciudad superaron los 100 milímetros entre el sábado y el domingo. El episodio convirtió, además, a ese mes de 2025 en el agosto más lluvioso de, al menos, las últimas siete décadas en la ciudad.
¿Qué pasará este año?
El sábado transcurrió sin la tormenta que muchos esperaban. Aunque varios portales meteorológicos pronosticaron un día absolutamente nublado y con una leve probabilidad -de entre 20 y 30%, señaló, por ejemplo, The Weather Channel- de lluvias para la noche, cosa que hasta el cierre de esta edición no sucedió.
Por su parte, el Portal 5900, uno de los servicios meteorológicos que sigue habitualmente la evolución del tiempo en Villa María, también planteó un escenario que dejó abierta la posibilidad de inestabilidad hacia la noche. Por lo que podrían -con mucha suerte- haber caído unas gotas, aunque no con la fuerza para ser considerada tormenta, durante la madrugada o resto del día de este domingo, porque, hasta el sábado a la tarde-noche, diferentes pronósticos daban entre un 20 y 45% de probabilidad de lluvia.
A todo eso, Defensa Civil de la Municipalidad despachó un parte a las 11.20 de ayer, alertando: “De acuerdo con el Informe Meteorológico del Sistema Integrado Provincial de Alertas (SIPA), se prevén condiciones de inestabilidad que favorecerían durante el fin de semana el desarrollo de tormentas y precipitaciones de manera temporaria y aislada en distintos sectores de la provincia. Los fenómenos podrían incluir abundante caída de agua en períodos cortos, ráfagas fuertes, ocasional caída de granizo y actividad eléctrica. La mayor probabilidad de ocurrencia se concentra en zonas serranas, sur, sudeste y este de la provincia. El informe tiene vigencia desde las 15 horas del sábado 29 hasta las 23 horas del domingo 30 de agosto”.
Si llegara a caer alguna lluvia habrá que determinar por sus características y por la presencia o no de actividad eléctrica si se trató, efectivamente, de una tormenta o, simplemente, de una lluvia asociada a un período de inestabilidad.
Si finalmente no ocurre, tampoco será una excepción. La estadística del Servicio Meteorológico Nacional muestra, justamente, que la tormenta no tiene una cita obligatoria con el calendario. En 118 años apareció dentro del período analizado en el 57% de las ocasiones. Es decir: hay un poco más de la mitad de posibilidad de que suceda. Sin embargo, aunque no llegue Santa Rosa, las charlas entre vecinos sobre la tormenta se dan todos los años, sin excepción, por lo que la tormenta, de alguna manera, siempre ‘sucede’.
