Leonardo Lualdi, secretario general de la UOM Villa María, dio detalles sobre la negociación, sobre la que se mostró muy insatisfecho

“Esta ha sido la peor paritaria”

El gremialista cuestionó duramente el acuerdo alcanzado para las ramas 17 y 21. Además, detalló los aumentos y sumas fijas previstas hasta abril de 2027 y criticó que la negociación haya quedado en manos de solo cinco dirigentes designados por el interventor nacional
jueves, 20 de agosto de 2026 · 10:14

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) cerró finalmente las negociaciones paritarias correspondientes a las ramas 17 y 21, luego de un extenso período sin acuerdos formales. En el caso de la rama 21, vinculada a la actividad siderúrgica, habían transcurrido dos años desde la última paritaria formal. Para los trabajadores de Villa María y la región, en tanto, el convenio de referencia es la rama 17, que comprende la denominada rama general, incluida la actividad automotriz y la manufactura de la industria metalmecánica.

El cierre, sin embargo, está lejos de generar satisfacción en la seccional Villa María. Leonardo Lualdi, secretario general de la UOM local, habló con elDiario y calificó el resultado como “insatisfactorio por donde lo miremos”. Su cuestionamiento no está solamente en los números, sino también en el procedimiento mediante el cual se llevó adelante la negociación, en el marco de la intervención por 180 días que atraviesa actualmente la conducción nacional del sindicato, y por lo cual se desplazó a su secretario nacional,?Abel Furlán.

Según explicó Lualdi, el interventor designó a cinco compañeros paritarios: los secretarios generales de La Plata, Capital Federal, Cañada de Gómez y Quilmes, y el secretario adjunto de San Nicolás.

“No recibíamos información acerca de cómo se estaban dando las negociaciones”, señaló, y sostuvo que el proceso tampoco fue puesto a consideración del Consejo Directivo.

“Somos 53 secretarios generales y 48 no participamos de esta negociación”, afirmó.

Para Lualdi, aunque existía de antemano la certeza de que el Gobierno no homologaba acuerdos salariales superiores al 2%, eso no implicaba resignar la posibilidad de discutir y pelear por una mejora mayor.

“Se podía luchar por eso. La verdad es que en esta ocasión no se luchó, no se consensuó”, sostuvo.

 

Números, mes por mes

El acuerdo toma como punto de partida el vencimiento de la paritaria anterior, en abril de 2026. “Para mayo, junio y julio se estableció una suma fija total de $210.000, distribuida en tres cuotas de $70.000 de carácter no remunerativo”, detalló.

Lualdi marcó allí una primera objeción: aunque una suma fija puede representar un alivio inmediato para el trabajador, “al ser no remunerativa no impacta sobre el salario básico y además implica un menor aporte a la obra social”.

A partir de agosto, dijo, comienza el nuevo esquema que establece “un 4% de aumento, más $30.000 y la primera cuota de $70.000”.

Luego, en septiembre se incorporan $40.000 no remunerativos, además de la segunda cuota de $70.000. Ya en octubre, el trabajador recibirá otro 4% de aumento, $30.000 y los últimos $70.000 correspondientes a la suma fija de $210.000.

El esquema continúa en noviembre con $50.000, indicó  el sindicalista, “mientras que en diciembre se agregan $40.000, Para enero de 2027 se incorporan $40.000 más un 2%; en febrero, otros $40.000, y para marzo el acuerdo establece $25.000 más un 3,5%. Ni un kilo de carne, ironizó Lualdi al referirse al monto.

Finalmente, en abril se aplicará un 4%, que, expresó el gremialista,  “servirá como base de cálculo para la próxima negociación.

“Los números son horribles. La verdad es que son muy feos”, resumió el secretario general de la UOM Villa María.

 

“Una vergüenza total”

Lualdi sostuvo que la seccional local no acompañó el acuerdo y anticipó que buscarán, respetando la organicidad del sindicato y lo que determine el cuerpo de delegados, discutir condiciones mejores directamente con las empresas.

“Vamos a ir a hablar con cada uno de los patrones de nuestras empresas para que esta no sea el piso y podamos discutir algo más”, adelantó.

Su preocupación está puesta en el ingreso final de los trabajadores. Según su cálculo, el acuerdo deja a muchos trabajadores metalúrgicos con ingresos del orden de $1.200.000 a $1.300.000, mientras que incluso un trabajador de máxima categoría, con 10 años de antigüedad y 200 horas mensuales no alcanzaría el millón y medio de pesos.

“Una vergüenza total”, calificó Lualdi, quien consideró que la situación resulta particularmente contradictoria para una organización que históricamente tuvo un papel central en la negociación salarial argentina.

“Muchos de nosotros nos hemos criado con la patria metalúrgica. Y hoy estamos pasando esta situación”, expresó.

El dirigente también cuestionó el contexto en el que se desarrolla la negociación y reivindicó la posición que había asumido el desplazado secretario general de la UOM, Abel Furlán, frente al Gobierno.

A su criterio, la actual situación dejó a la organización metalúrgica en una posición de menor protagonismo.

“Estamos con miedo a no sé qué”, expresó, y planteó que esa situación deberá discutirse cuando la UOM vuelva a contar con un Consejo Directivo nacional.

Lualdi también reclamó modificar la discusión sobre el denominado “costo laboral”. Y es que  consideró que, así como se pretende mostrar cuánto representa para una empresa tener un trabajador registrado, debería informarse cuánto genera ese trabajador para la empresa.

“Sería bueno que al lado, en paralelo, diga también lo que le hace ganar un trabajador a la patronal. Vos me salís tanto, pero yo te hago ganar tanto”, planteó.

Sobre el cierre de la negociación, finalmente, fue contundente: “De todas las paritarias que hemos tenido, esta es la peor de todas por la forma”.

“Vergüenza me da que nuestros compañeros paritarios hayan cerrado esta posibilidad sin siquiera habernos consultado”, finalizó.