Día del Cerealista - Sebastián Longo, de Villa María Cereales, se refirió de esta forma al papel del campo en el desarrollo productivo de la Argentina
“Es el principal dinamizador”
Entre otras cosas, destacó el impacto del sector agropecuario en la economía y el rol del acopio como nexo entre productores y el agroindustrial, a la vez que remarcó el potencial de la región y la necesidad de contar con previsibilidad para seguir creciendo“El campo es el principal dinamizador de la economía argentina”, afirmó Sebastián Longo, de Villa María Cereales, al analizar la actualidad del sector en el marco del Día del Cerealista.
Según explicó, la actividad genera un importante movimiento tanto directo como indirecto, que alcanza al transporte, la maquinaria, los insumos, el comercio y los servicios locales.
En ese contexto, destacó la posición estratégica de Villa María como centro agroindustrial y logístico, con una ubicación que permite conectar la producción del interior con los principales centros de comercialización y exportación.
Respecto del momento que atraviesa el sector, Longo señaló que el cambio de modelo económico de los últimos años plantea nuevos desafíos y exige una gestión cada vez más profesional.
“Hoy el desafío no pasa únicamente por lograr un buen rinde, sino por planificar la campaña haciendo foco en la estructura de financiamiento y en la gestión del riesgo comercial”, explicó.
En ese escenario, destacó el papel que cumple el acopio como vínculo entre el productor y la agroindustria.
“Nuestro trabajo no es solo guardar el grano, sino acompañar de manera integral durante todo el ciclo productivo”, sostuvo.
Ese acompañamiento incluye la venta de insumos, el financiamiento para iniciar la campaña, el asesoramiento comercial y la logística una vez realizada la cosecha.
Longo explicó que, frente a un mercado con numerosos compradores y vendedores, el objetivo es encontrar para cada productor la alternativa comercial que mejor se adapte a sus necesidades.
De esta manera, el acopio ocupa un lugar central dentro de una cadena que requiere cada vez mayor planificación y profesionalización.
De cara al futuro, se mostró optimista respecto de las posibilidades de la región. Consideró que, con políticas macroeconómicas que brinden previsibilidad y reglas claras, existe un amplio margen para incrementar la inversión, incorporar tecnología y aumentar los volúmenes de producción.
“Con la capacidad de trabajo del productor argentino, si se le da un contexto adecuado, el crecimiento de la actividad va a ser exponencial”, concluyó.
