Solidaridad - Sufrió un siniestro vial y no tiene posibilidades de seguir trabajando
Un accidente y la vida ya no fue igual
Una grave lesión en las piernas es la secuela de un choque que sufrió un vendedor ambulante. Hoy no puede trabajar, no le alcanza para el alquiler y le cortaron los servicios. Pide ayuda a la comunidadCuando informamos que en Villa María se producen entre tres y cinco siniestros viales por día, no tomamos cabal dimensión de las consecuencias para las víctimas.
La historia de Iván Alberto Delellis es un ejemplo de cómo la vida deja de ser como era tras los segundos que dura un impacto.
El choque ocurrió el 11 de junio, a las 13.40, en la esquina de bulevar Italia y La Rioja. Iván regresaba a su casa tras ir a una carnicería por la primera de las arterias mencionadas, y por la calle transversal lo hacía una mujer a bordo de un Peugeot 208 blanco.
“Producto del impacto en el lado derecho, Iván es arrastrado por la carpeta asfáltica, lo que le provocó lesiones muy graves que le causaron, según la pericia médica, un 15% de discapacidad”, explicó Diego Godoy, abogado de la familia.
Estuvo más de 20 días internado y contrajo neumonía, con lo que su vida estuvo en riesgo; y hoy, ya en su casa, con las piernas vendadas, sabe que ya nada es igual.
Por un lado, a causa del deterioro de su salud: “Hasta hoy sigo dolorido, porque se me salieron varias capas de piel de las piernas, tantas que se me ven los músculos”, dijo. “Estuve en terapia intensiva, con oxígeno por la neumonía, y hoy, ya con el alta, siento que no soy el mismo”, planteó.
No oculta su malestar porque la conductora del Peugeot “no se preocupó por saber cómo estaba”.
“Hoy tengo que ir a curaciones hasta el Hospital, no puedo andar en bici –además, se la incautaron en el momento del accidente– y tengo que pagar remises. Cada día nuestro es ver si podemos juntar plata para pagar el traslado. Si no podemos, no hay curaciones”, señaló.
Además de su salud, hay otra faceta de la vida que cambió para siempre: “Yo me ganaba la vida como vendedor ambulante”, contó. “Hoy no puedo salir de mi casa y no cuento con recursos”, agregó.
Vive junto a su madre en un diminuto departamento alquilado en el barrio Roque Sáenz Peña. Ester Noemí Ortiz explica con detalle lo vivido. “Acá hice todas las fotos con la historia del choque”, dice, mientras muestra un collage con imágenes del siniestro vial y de las graves heridas que sufrió su hijo en el choque.
“A Iván lo llevaron los bomberos al Hospital y la señora que lo chocó no apareció. Sabemos que es una funcionaria, pero no se acercó a preguntar si necesitamos algo”, planteó.
Hace ocho meses llegaron desde Buenos Aires a Villa María buscando una vida mejor, más segura.
Hoy se encuentran con las manos atadas, porque, si bien cobran jubilación y pensión, no les alcanza a cubrir mínimamente los gastos. Por la extrema preocupación recibieron a elDiario en la casa, donde ya no hay luz –no pudieron pagar las boletas– y es inminente el pedido de desalojo porque tampoco les alcanza para el alquiler.
Si alguien puede ofrecer recursos para ayudarlos, el alias es soloparaentendidos11.
