La sábana con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” sigue resonando y el experto en geopolítica Pablo Wehbe habló de este tema
“Una bandera para la historia”
El abogado, docente y doctor en Relaciones Internacionales por la UNVM y UNRC dialogó con este medio sobre las repercusiones de lo que pasó tras la victoria del seleccionado argentino contra los ingleses, un hecho que repercutió más allá de un partido de futbolLa imagen de los futbolistas argentinos exhibiendo una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” tras el histórico encuentro frente a Inglaterra trascendió de inmediato más allá de lo deportivo. El gesto recorrió el mundo, despertando adhesiones y cuestionamientos. Y reavivó el debate sobre la soberanía argentina en el Atlántico Sur y volvió a colocar a Malvinas en el centro de la agenda política y diplomática internacional, en un contexto atravesado además por nuevas tensiones vinculadas a la presencia británica y a la explotación de recursos naturales en la zona.
Para ahondar sobre el significado de este episodio y sus posibles implicancias, elDiario habló con Pablo Wehbe, docente e investigador de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), de gran trayectoria académica en el campo de la geopolítica y ni se diga del tema Malvinas.
El especialista sostiene que el despliegue de la bandera constituye uno de los hechos “de mayor trascendencia para el reclamo argentino de soberanía desde la guerra de 1982” y analiza por qué entiende que el episodio excede ampliamente el ámbito futbolístico para proyectarse sobre el escenario político y estratégico internacional.
Para empezar se le preguntó sobre el hecho puntual del festejo con la sábana pintada, y dijo: “El tema cobra una importancia tal, particularmente en Argentina, y a partir de las redes sociales y los medios a gran parte del mundo, pero fundamentalmente por la torpeza del Gobierno argentino. Ya que si este, aun sabiendo que no le iba a torcer el brazo a FIFA -quien encabezó el aviso de prohibición previo al partido de cualquier expresión política o de las Islas Malvinas-, hubiese dicho ‘nosotros no podemos dar nuestro aval’, o señalar que para nosotros cualquier acto de soberanía se da en cualquier lugar del mundo, aun con la prohibición en vigencia, esto no hubiera pasado”.
En este sentido, señaló que “lo que hicieron los jugadores fue un acto de rebeldía, y lo que generó la importancia que tuvo fue esto más que la bandera en sí misma. Porque lo que se ha reconocido a nivel internacional, e incluso a nivel argentino, me parece que es por ese acto de rebeldía frente a los dos años y medio que llevamos de un vasallaje y de un seguidismo índigo a Estados Unidos y a Israel. Y esto que sucedió lo vieron en vivo y en directo 1.100 millones de seres humanos”.
Gobiernos presionados
“Quiero decir que esta es mi opinión, y no tiene peso en ninguna de las universidades a las que pertenezco. Y digo que Gran Bretaña y el Gobierno argentino se sintieron presionados, incluso cuando los norteamericanos afirmaron que el reclamo era legítimo y que eran libres de expresarse. Para mí, quizás no jurídicamente, pero políticamente sí, este suceso es tan importante como la Resolución 20/65 de la ONU de 1965, porque ambos gobiernos sintieron la presión. Malvinas es una piedra en el zapato para Javier Milei, y su Gobierno quiere sacarse de encima este tema y que no se hable de él”, expresó.
Además, dijo que el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham “salió con una declaración muy patotera, diciendo algo así como ‘sí, ustedes ganarán en el fútbol, pero las Malvinas son nuestras’. Pero a su vez, un diario inglés muy importante, The Guardian, sacó una editorial donde más o menos dice que no están seguros de que las Malvinas sean argentinas, pero de lo que sí están seguros es que su país no puede seguir administrando las islas, y que deben sentarse a negociar”.
“Al Reino Unido le cuesta mantener Malvinas con miles de millones de libras esterlinas por año, y el medio dice que no les sirven para nada, más allá de que geopolíticamente su base militar pertenece a la OTAN, que busca que ni Rusia ni China se metan en los mares del Atlántico Sur. Pero el tema tiene que ver con la proyección en la Antártida, y segundo, los recursos.?De hecho, una editorial del diario La Vanguardia de España dice que el agua, ante el calentamiento global, pasó a ser un elemento de conflicto y Argentina tiene glaciares y el acuífero guaraní, y además está el reclamo de una porción antártica que es la reserva de agua dulce más grande del mundo.Hay mucho en juego”, indicó.
Más que una bandera
Wehbe además recordó “que el diario israelí Haaretz publicó hace dos días que Benjamín Netanyahu podría llegar a pedir a Donald Trump que interceda ante Gran Bretaña para que ceda Malvinas a la Argentina, en el sentido de que ya hay empresas de ese país trabajando ahí, y hay presencia estadounidense en la Base, lo que cabe preguntarse si no es que este pedido es para que las islas, más que nuestras, pasen a ser de Israel”.
“Igual no creo que sea posible, porque creo que Estados Unidos piensa que Inglaterra es más confiable administrando las islas que nosotros. El tema es que lo que pasó es culpa absoluta de la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, del canciller Pablo Quirno y del presidente Milei, quienes junto al vocero, que dijo que somos ‘un país bananero’ y luego lo negó, hicieron un papelón”.
Jugadores históricos
“A mí, más allá del plano geopolítico y todo lo que se desencadenó, me parece espectacular lo que hicieron los jugadores, que habla de un grupo de personas que, como la mayoría argentina, siente a las Malvinas como parte de nuestro corazón, y que no hay prohibición alguna que pueda ir más allá de lo que siente una argentina o un argentino en este tema tan sensible. Lo que hicieron fue un acto de rebeldía histórico, que obligó al Gobierno a cambiar su discurso, que tuvo que salir a avalar nuevamente todos los reclamos, como hizo el ministro de Relaciones Exteriores, que cada vez más pena da en ese puesto”.
Por último, Wehbe, que denunció también el tema del barco de guerra inglés que navegó en aguas argentinas este mes “y que fue en principio negado por el Gobierno”, y sobre la explotación petrolera “del Gobierno inglés en aguas argentinas”, dijo que “esa bandera ya es histórica, y lo que hicieron los jugadores fue el acto por Malvinas más importante después de la guerra”.
