Mariela Lucarelli vive desde hace varios días en los pasillos de la Terminal de Ómnibus, en una situación bastante complicada para ella

En la calle y con esclerosis

Tiene una pensión por la enfermedad que padece, pero no puede alquilar porque no le dan garantía, y la de la “Muni”, que busca ayudarla, no se la aceptan. Además, está junto a su perrita, y agradece “el buen trato que he recibido de toda la gente de la Terminal”
jueves, 16 de julio de 2026 · 08:30

A veces las cosas se complican en la vida, por distintas razones, muchas de ellas más allá de nuestra propia voluntad, y porque el destino a veces es un poco injusto, o te pone inevitables trampas sobre el camino.

Y eso es quizás lo que le sucedió a Mariela Lucarelli (52), una villamariense que hoy, y desde hace varias semanas, está viviendo en el Terminal del Ómnibus de Villa María junto a  su perrito Gema, de 5 años. Y aunque ella dice tener plata para alquilar un lugar en donde vivir, afirmó que “no me alquilan porque no tengo garantía y la que me otorga la Municipalidad no me la aceptan en ningún lado”.

“Yo he tenido problemas de consumo, pero ya estoy absolutamente limpia, desde hace cuatro meses. La Municipalidad, a través de Agustín Turletti Mino, que es una gran persona, ha sido muy atenta conmigo, pero me ofrecen enviarme a un lugar para que me recupere en Córdoba, ya que acá, en el “Gurisito”, es solo para hombres. Pero yo no quiero quedarme allá, acá estoy bien,  además, si me interno allá me quitarían a mi perrita, y ahora estoy bien, aunque me preocupa la enfermedad que padezco”, afirmó Mariela.

Mariela se muestra serena y con muy buena comunicación, y está en situación de calle luego de que a su marido lo metieran preso, y una vez más quedándose en donde vivir tras que su última pareja la maltrataba -de hecho le hizo una denuncia de género y según afirma ella el hombre tiene una restricción- no oculta que ha tenido problemas de adicción. Pero dice que está muy bien -este cronista, mientras habló con ella, la notó en perfectas condiciones para hablar y contar sus historias de manera coherente y tranquila- y que se está recuperando “además debo hacerlo por mi patología”.

“El tema es que nadie me quiere alquilar aunque tengo la plata de mi pensión porque sufro de esclerosis múltiple. De hecho no tomo el remedio desde que estoy en la calle, porque tomarlo a veces me hace sentir mal, me provoca mareos y vómitos, y necesitaría estar en un lugar más tranquila, no acá en la Terminal. Encima, si no tomo el remedio, la esclerosis sigue avanzando, y una vez que avanza, no retrocede, la medicina solo detiene en parte la evolución de la misma”.

 

Pide ayuda a la gente

“Antes que nada quiero agradecer a todas y a todos acá en la Terminal. En cada local me tratan muy bien, o me dan de comer. Incluso la gente de la administración me deja quedarme junto a mi perrita, y realmente me emociona porque la  situación que estoy viviendo no es para nada fácil”, dijo.

Sobre por qué se comunicó, a través de la gente de Patria Grande, y su referente Santiago Altamirano -agrupación que le lleva también comida caliente y otras cosas, y que se comunicó con este medio-, para hacer una nota con elDiario, señaló: “Necesito que alguien me ayude con el tema de la garantía o alguien me permita alquilar aunque sea una pieza.?Que se visibilice la situación para que alguien me alquile algo, porque tengo algo de plata, y además la Muni me dijo que incluso me ayudaría con una parte. Y puedo trabajar, lo he hecho toda mi vida.?Además, alguna vez tuve un local de ropa frente al Correo, en la calle José Ingenieros, y me iba muy bien”, destacó con la emoción a flor de faz al recordar aquel tiempo.

También contó que tiene a su mamá, pero dijo que “desgraciadamente, habiendo cometido algunos errores en mi vida,  lo entiendo que  no quiera saber de mí. Aunque la extraño. Y también tengo un hermano, pero no sé dónde está viviendo. Y tengo una hija, porque durante algunos años viví en Mendoza, y ella está allá, y la verdad quisiera retomar el contacto con ella, lo he intentado, pero todavía no lo logro. Ojalá pueda”. “Ahora quedé en la calle, es lo que me tocó, y la estoy remando como puedo, junto a mi perrita que es un amor y mi compañera.?Entra las dos nos hacemos compañía. Por ahora me vendría bien unas colchas o ropa de frío, hasta que pueda alquilar y todo se acomode”, finalizó.