Melina Díaz y Gonzalo Beletti - Jardineros

“La falta de conciencia ambiental es uno de los principales desafíos”

En el Día Mundial del Ambiente, los jardineros analizaron los desafíos ambientales, tanto a escala global como local, y promovieron prácticas sostenibles como el compostaje y el uso de especies nativas
lunes, 8 de junio de 2026 · 08:30

Cada 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Ambiente, una fecha que tiene su origen en la Conferencia de Estocolmo realizada en Suecia en 1972, considerada un punto de inflexión en la discusión ambiental a nivel internacional.

Durante una entrevista en laRadio 90.1, los jardineros villamarienses Melina Díaz y Gonzalo Beletti explicaron la relevancia histórica de aquel encuentro: “Fue la primera vez que se puso en agenda política mundial el tema del ambiente, de la crisis climática y de la crisis ecológica”.

Según detalló Díaz, el encuentro surgió en un contexto marcado por la industrialización acelerada y las advertencias de movimientos ecologistas que comenzaban a alertar sobre las consecuencias ambientales de los modelos de desarrollo vigentes. En la misma línea, señaló que esa conferencia “no solo fue importante porque surgió la Declaración de Estocolmo, donde se sientan las bases para una buena gestión ambiental, sino también porque de allí nació el Programa de Naciones Unidas para el Ambiente”, a partir del cual se comienzan a generar acciones para luchar contra el cambio y la crisis climática.

 

El derecho a un ambiente sano en Argentina

Al trasladar el debate al contexto nacional, los especialistas destacaron la importancia de la incorporación del artículo 41 a la Constitución Nacional en la reforma de 1994, el cual determina: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo (...)”.

En este marco, Díaz explicó que se trató de un cambio trascendental porque elevó la cuestión ambiental al máximo rango jurídico del país. “Se le da jerarquía constitucional a un derecho que nos corresponde desde siempre, que es el derecho al acceso a un ambiente sano y equilibrado. Si bien en Argentina ya existían otras leyes y otros códigos, como el código de minería o el código agrario, no estaba este enfoque”, sostuvo.

A partir de esa incorporación constitucional comenzaron a desarrollarse distintas normativas vinculadas a la protección ambiental, entre ellas la Ley General del Ambiente, y otras regulaciones específicas relacionadas con residuos peligrosos, bosques nativos, glaciares, manejo del fuego e información ambiental.

Respecto de los llamados presupuestos mínimos ambientales, Díaz explicó que constituyen los estándares básicos que deben cumplirse en todo el territorio nacional. “El Congreso fija cuáles son los cuidados mínimos que se deben garantizar y luego las provincias van a establecer las leyes y van a ampliar la protección, pero eso es lo mínimo que se debe garantizar”, señaló.

 

Los desafíos ambientales del presente

Consultados sobre las problemáticas más urgentes de la actualidad, ambos coincidieron en que “la falta de conciencia ambiental” continúa siendo una de las principales barreras para avanzar hacia soluciones sostenibles. Asimismo, enumeraron otros problemas que afectan al planeta, entre ellos la pérdida de biodiversidad producto del avance inmobiliario, de la deforestación, los monocultivos, el uso intensivo de agroquímicos y la crisis hídrica. “No solamente existen poblaciones que no tienen acceso al agua, sino también otras que sí lo tienen, pero está contaminada”, advirtieron.

Otro aspecto señalado durante la entrevista fue el crecimiento de una cultura de consumo basada en productos descartables. “Creemos que si bien no hay un buen manejo de la gestión de residuos, tampoco colabora el consumo masivo y cómo ha ido cambiando. Toda la evolución del consumo y que cada vez las cosas son más descartables, como la ropa que te dura una temporada, cuando al suéter de nuestra abuela lo tenemos hasta el día de hoy impecable”, ejemplificaron.

Para Díaz, resulta necesario revisar los hábitos cotidianos y preguntarse por el impacto de cada elección de consumo: “Empezar a cuestionarnos qué consumimos, qué llevamos a nuestras casas y cómo nos relacionamos con el ambiente” expresó.

 

Las problemáticas locales

Al referirse a Villa María y Villa Nueva, los entrevistados identificaron dos cuestiones prioritarias: la contaminación del río Ctalamochita y la gestión de los residuos urbanos.

“El río es uno de los corredores biológicos más importantes que tenemos porque protege el bosque de ribera y permite el desplazamiento de distintas especies de fauna nativa”, explicaron.

La gestión de residuos fue otro de los ejes centrales de la conversación. Según plantearon, todavía existe una gran distancia entre las posibilidades de reciclado o reutilización y las prácticas cotidianas de gran parte de la población. “Hoy falta educación sobre qué es basura y qué es residuo”, expresó Díaz.

En ese sentido, Beletti cuestionó hábitos muy naturalizados. “Seguimos embolsando las hojas que caen de los árboles, cuando en realidad son un tesoro. Eso puede transformarse en mulch, una capa de protección para el suelo, o en nutrientes para la tierra”, explicó.

Los jardineros también manifestaron dudas sobre la eficiencia actual de los sistemas de gestión de residuos. “No creemos que hoy la gestión esté siendo eficiente, al menos en Villa María y Villa Nueva”, señalaron.

 

El jardín como motor de cambio

Más allá del diagnóstico sobre los problemas ambientales, Díaz y Beletti insistieron en la necesidad de transmitir un mensaje esperanzador: “No queremos ser desesperanzadores. Queremos aportar nuestro granito de arena”.

Para ambos, una de las formas más concretas de actuar consiste en recuperar especies nativas en patios, jardines y espacios verdes urbanos. “Creemos que, como ciudadanos, el jardín o el patio puede ser el motor de cambio”, afirmó Díaz.

Según explicó, la incorporación de árboles, arbustos y flores autóctonas favorece la presencia de aves, mariposas, abejas y otros polinizadores fundamentales para los ecosistemas.

“Todo lo que está sucediendo afuera y que tiene que ver con el desmonte o con la pérdida de biodiversidad lo podemos recuperar en nuestros jardines”, sostuvo.

Además, remarcaron que no es necesario disponer de grandes espacios para contribuir. “Un jardín puede ser simplemente tres macetas en un balcón. Eso también es cuidar la tierra y estar presente en el cuidado del ambiente”, indicó Díaz.

Por otro lado, uno de los mensajes más repetidos durante la entrevista estuvo vinculado al compostaje como una herramienta simple y accesible para reducir residuos y mejorar los suelos.

“A mí todavía me cuesta entender que la gente mezcle lo orgánico con lo inorgánico en una misma bolsa”, comentó Beletti. De esta manera, el jardinero explicó que restos de frutas, verduras, hojas secas o residuos de poda pueden convertirse fácilmente en compost. “Es mucho más simple de lo que parece. Incluso quienes viven en departamentos pueden hacerlo con un cajón de madera o un recipiente adecuado. Pones una capita de tierra que la podés buscar en cualquier lugar, tirás tu orgánico y arriba pones una materia seca que pueden ser las hojas secas que recién hablamos”, aseguró.

Además, destacó que alrededor del compostaje pueden generarse redes de colaboración entre vecinos. “Si alguien no tiene dónde compostar, siempre puede encontrar a otra persona que tenga espacio”, señaló.

 

Una invitación a sembrar

Como cierre de la entrevista, los jardineros anunciaron una actividad abierta a la comunidad que consistirá en una jornada de siembra de árboles nativos.

La propuesta busca generar espacios de encuentro, intercambio y aprendizaje alrededor de la temática ambiental. “Queremos seguir hablando de ambiente, seguir generando conciencia y que las personas puedan llevarse semillas para cuidar y acompañar en su crecimiento”, explicó Beletti.

Por su parte, Díaz destacó la importancia de construir alternativas concretas frente a los problemas ambientales. “La invitación es a charlar, a sembrar, a observar, a preguntar y a abrirse a otras posibilidades”, concluyó.

Escuchá la entrevista completa en el canal de YouTube de laRadio del Centro del País.