Paro en universidades por la Ley de Financiamiento
“El gasto público es una inversión”
El titular del gremio docente de la Universidad Nacional de Villa María expuso los avales y fundamentos para el cumplimiento de la ley ratificada en el Congreso de la NaciónLa comunidad de la Universidad Nacional de Villa María concretó ayer la segunda jornada de paro de la semana, que se suma a las realizadas la semana pasada y a las medidas de reclamo para que se cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en el Congreso de la Nación.
“Todo el sistema universitario público está parado hoy”, dijo Nahum Mirad, titular del gremio docente de la casa de altos estudios villamariense. Explicó también que el paro sucede “después de haber recibido una propuesta de aumento -que las federaciones universitarias rechazamos- de un 20%, a condición de que se desista de la judicialización para hacer cumplir la ley”. También marcó que se ha instalado la idea de trabajar por un superávit fiscal y planteó que “el gasto público es una inversión”.
“La ley tiene cuatro marchas masivas que la avalan, una cámara legislativa que la ratifica y, si bien luego hay un decreto que la veta, una nueva resolución que busca que se cumpla y después se judicializa”, recordó Mirad, quien ratificó el reclamo: “El cumplimiento de la ley es fundamental”.
“La cuestión está puesta en otro lado hoy: hay una ley vigente de financiamiento universitario, que debe ser cumplida, y no hay posibilidades de que las leyes no se cumplan. Además, demandan un esfuerzo social y un esfuerzo legislativo muy grande, porque hay un proceso de debate y no vemos otro camino”, argumentó. En la misma línea, auguró “que prime la cordura, porque no se puede poner el foco en otro lado”.
Consideró, además, que, “desde lo gremial, hay un llamado a paritarias que debe hacerse y tiene que haber un cumplimiento de la ley”.
Sobre el deterioro como consecuencia en los trabajadores, indicó que “hay más de un 52% de pérdida del poder adquisitivo en poco más de dos años, que genera un impacto enorme; pero, además, están desfinanciado los servicios universitarios, líneas de investigación y becas”, y apuntó que “la situación económica del país está complicando la asistencia de los estudiantes y, de esta manera, se ha roto un consenso histórico alrededor de la educación pública, que en nuestro país tiene décadas”.
“Las distintas vertientes políticas y todas las identidades políticas han ido abrevando la educación pública. Somos un país que depende de la educación pública, no solo para estudiar, sino para investigar, para generar ciencia y tecnología, como herramienta para el desarrollo local”, abonó el dirigente.
Migración y recortes
En cuanto a la migración de docentes e investigadores hacia el sector privado, Mirad sostuvo que “se calcula la deserción de unos 10.000 docentes en estos últimos dos años” y marcó que “algunos han decidido irse del país”. En ese punto, señaló que “se equipara a un mecanismo de desfinanciamiento, a una política de desintegración, como ha pasado otras veces con violencia, en una forma de desguazar el sistema”.
“La educación no solo tiene que ver con la enseñanza, tiene que ver con la construcción de conocimiento, la generación de tecnología basada en ese conocimiento aplicado, y por supuesto que la educación va de la mano de ese proceso de transferencia e investigación”, amplió.
Respecto a recortes similares que se vienen realizando en el INTA e INTI, marcó que “se ha instalado una visión del gasto público, como si fuese algo separado del funcionamiento integral de una sociedad. El gasto público es una inversión. Lo que se invierte en ciencia y tecnología después redunda en tener una mejor genética para el campo, en la producción agrícola, en tener personas más capacitadas en la industria, contar con ingenieros e ingenieras para los diversos procesos productivos, que, en el caso de las organizaciones privadas, cooperativas o mutuales, se ven beneficiadas por eso. Hay un maniqueísmo instalado en que lo público y lo privado van por mundos separados, cuando, en realidad, son procesos integrados”.
Sobre cómo sigue la lucha, explicó que “hoy hay tres frentes abiertos: uno que tiene que ver con lo estrictamente gremial, porque sin salarios para docentes y nodocentes no puede seguir la universidad; sistema que, además, atiende otros servicios esenciales de salud (hospitales escuela). Otro frente que tiene que ver con la cuestión judicial por una ley que está avalada por el Congreso de la Nación y cuatro marchas masivas amplias; y otro que es el reconfigurar, en la medida que cada vez se va haciendo más chico el funcionamiento de la universidad, que, en realidad, es patrimonio de toda la comunidad y no solo de quien la financia o la desfinancia”. En este punto, subrayó que “no se pueden hacer paros por tiempo indefinido y se trabaja desde el diálogo, haciendo un esfuerzo para visibilizar la situación, pero sabiendo que este es un patrimonio que demanda un proceso conjunto a la comunidad universitaria y otras universidades podrán hacer medidas más extensas, mientras en Villa María se trabaja desde la cercanía”.
Por último, recordó que “no nos podemos permitir el lujo de no invertir en educación”.
