Trabajadoras damnificadas por una compañera cuentan la historia a elDiario

Crónica de la estafa que afectó el bolsillo y también la confianza

Dos mujeres denunciaron que una compañera de trabajo les usó sus cuentas, causando un perjuicio millonario. La acusada y su expareja están imputadas por la Justicia
domingo, 28 de junio de 2026 · 07:30

Una compañera que pide ayuda para acceder a funciones que desconoce de su teléfono celular, sumado a la confianza que existe en un ámbito laboral entre personas que se conocen toda la vida, fueron las condiciones que facilitaron la concreción de una estafa.

Ese ámbito de trabajo fue el Centro Cívico de Villa María, donde se produjo el hecho delictivo que causó un perjuicio millonario a varias trabajadoras y trabajadores, de las cuales dos presentaron la denuncia ante la Justicia local.

La primera denuncia  recayó en el fiscal René Bosio. La segunda,  en la fiscal Silvia Maldonado.

El primer imputado fue Agustín Ceballos. Ese hombre fue identificado porque sencillamente, al hacer compras con  los datos de las tarjetas de las damnificadas, lo hizo a su nombre.

Todavía faltaba saber cómo Ceballos, quien no trabaja en el Centro Cívico, accedió a los datos de las cuentas de las denunciantes. La investigación siguió tirando del hilo hasta que pudieron determinar que era pareja de una trabajadora del lugar, Cintia Maldonado.

El primero está acusado como supuesto autor del delito de “hurto” y su causa ya fue elevada a juicio, y la segunda fue imputada en mayo de este año como supuesta autora del delito de “estafa”.

 

Los hechos

Las damnificadas dialogaron ante elDiario y expusieron sus historias. “Yo le tenía confianza, la conozco desde que era chica”, dijo la primera. “Por eso le prestaba el celular o se lo daba para que me ayudara a manejarlo”, expresó. “Nunca me imaginé que iba a pasar esto”.

De todas las situaciones que relató, hay dos que son las más contundentes.

“Un día, ella me pide el teléfono para ver el Facebook de una persona que no quería mirar desde su celular”, señaló. “Yo se lo doy y justo llega a la oficina una profesional que trabaja para una dependencia provincial. La atiendo y ella rápidamente detectó algo extraño, por lo que, a través de señas, me hizo pedirle que me devolviera el teléfono. Resulta que en ese momento se estaba haciendo una transferencia de un millón y medio de pesos”, relató.

El testimonio de la profesional que fue citada por la Justicia fue clave para determinar la acción de la mujer que ahora está imputada por estafa.

El segundo hecho ocurrió un día en que la ahora imputada salió de trabajar con la ahora denunciante. “Ella me dijo que tenía la goma pinchada. Después supe que, en realidad, le habían sacado la tapa de la válvula a la rueda y por eso se desinfló. Fue a propósito”, señaló. Así que se retiró del trabajo con la acusada y se dirigió hasta el domicilio de una persona que la podía ayudar con el incidente del auto. “Cuando me bajé, me sacó las tarjetas de la cartera”, expresó.

Si bien antes había visto faltantes menores en sus ingresos, en esa oportunidad, directamente le vaciaron la cuenta y le contrajeron un crédito. “Para mí era mucha plata, porque estaba ahorrando para visitar a mi hijo que vive en el exterior, que hace cuatro años no veo”, dijo.

Logró que el banco no le siga cobrando las cuotas del crédito que ella, obviamente, no sacó. “Pero lo que me usó del débito ya lo perdí”, dijo.

La segunda damnificada también relató cómo la afectó la situación. “Yo veía que me faltaba plata cada mes y, como ella era delegada, le preguntaba por qué razón pasaba eso”, dijo. La ahora imputada le contestó: “No seas cortada verde, no sabés que siempre hacen descuentos”, por lo que lo dejó pasar.

Cómo la situación se agravaba, ya no dudaron de que alguien estaba usando su cuenta. “¿Podés creer que me decía ‘seguro son los negros (sic) de la cárcel’, cuando era ella la que nos estaba sacando plata?”, señaló.

“Para mí fue tremendo. Vivíamos cerca e íbamos juntas a trabajar”, dijo.

Luego de todo esto empezó a sufrir graves problemas de salud. “Se me caía el pelo, tuve hemorragias y lo pasé muy mal”.

“Por eso, cuando la imputaron sentí un gran alivio. Por la gente que nos dijo que nosotros mentíamos y por saber que hicimos bien en denunciar, porque, si no, cuántas personas más podrían verse perjudicadas”, expresó.

La situación no terminó allí, porque tuvo que pagar hasta este mes la deuda que ella no contrajo por los créditos que sacó la acusada. “Gracias a las gestiones y a Defensa del Consumidor no voy a tener que seguir pagando”, dijo.

Cuando vio la magnitud del faltante hubo un caso que le llamó la atención, dado que habían hecho compras con su tarjeta en una carnicería. “Eran de un día que ella llegó contando del asadazo que se había comido”, concluyó.

 

De regreso

?Después de las denuncias, Cintia Maldonado pidió licencia en su puesto en el Centro Cívico por cuestiones de salud. Además, dejó de ser delegada.

Cuando se terminaron todas las posibilidades de extender la licencia, determinaron que tenía que regresar, lo que ocurrirá a mediados de julio. “Me genera mucha angustia pensar que tengo que volver a trabajar con ella, aunque arreglaron los horarios para que no nos crucemos”, dijo una de las damnificadas.

 

HABLA EL ABOGADO - A la Justicia

Las damnificadas se constituyeron como querellantes, representadas por el abogado Joaquín González. Lograron hacer las gestiones iniciales para detener los cobros del banco por una deuda que no contrajeron, pero también siguieron adelante la causa judicial.

En diálogo con la 90.1, laRadio del Centro del País, el letrado dijo que, en octubre, ambas se presentaron en la Unidad Judicial.

En virtud de los allanamientos que ordenó la Justicia pudieron determinar que las compras de electrodomésticos se habían hecho en un local comercial de Río Cuarto. “Allí informaron el domicilio donde entregaron todo y allanaron la casa. Se trataba de una humilde vivienda de Villa Nueva, que tenía una piecita donde guardaban todo lo que iban comprando con nuestra plata”, indicaron las damnificadas.

“Como querella, esperamos que se eleve a juicio la causa que falta y que luego se unifiquen para que vaya a juicio”, relató.

Cabe informar que Ceballos estuvo un tiempo detenido y recuperó la libertad, mientras que Maldonado nunca perdió el derecho a estar fuera de la cárcel.

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