Carlos Gagliano y Facundo Díaz hablaron a 135 años de la fundación del partido
La UCR cumple años y reflexiona
El referente histórico y el actual presidente del Circuito Villa María de la Unión Cívica Radical se juntaron para evocar el pasado, analizar el presente y vislumbrar el futuro del partido más longevoLa Unión?Cívica Radical (UCR) cumple hoy 135 años de haber sido fundada por Leandro N. Alem, justo un 26 de junio, pero de 1891. Y en esta ciudad, donde el radicalismo ha sido histórico, con grandes figuras que han dejado su huella en la historia, como el exgobernador Amadeo Sabattini, el intendente Miguel Ángel Veglia y otra tantas figuras más, elDiario convocó a Carlos Gagliano y?Facundo Díaz, expresidente del radicalismo local y regional hace más de 20 años, y el actual, respectivamente; la vieja y nueva guardia partidista.
Los dos fueron consultados sobre lo que significa la UCR y, sobre todo, tomando en cuenta las palabras de Alem, quien el día de su fundación señaló al partido como el “de los desposeídos”, y Gagliano señaló: “Alem fundó el radicalismo con esa premisa en contra de lo que era la oligarquía, los poderosos y el conservadurismo argentino, y encarnó la lucha de los que menos tienen. Por eso, el primer gobierno verdaderamente popular fue radical, el de Yrigoyen.?Incluso, Milei, cuando pretende agraviarnos diciendo que fuimos los primeros populistas, lejos de hacerlo, nos honra, porque la génesis y el origen de la UCR y sus valores es precisamente la libertad con igualdad”.
Por su parte, Díaz dijo: “Coincido con esa visión, ya que el radicalismo nace de un reclamo político y que hace realidad lo que decía la Constitución, que únicamente dibujaba un esquema democrático, con las dos Cámaras, el ser independientes y ser una república solo en el papel. Porque la realidad era otra, con elecciones fraudulentas, donde la política se decidía entre cuatro o cinco, siendo la UCR la que logró incorporar a la gran masa de ciudadanos, a los desposeídos de antes y a los nuevos inmigrantes, exentos de todos los derechos que hoy conocemos, tanto en materia laboral como civil. El radicalismo inauguró la primera democracia argentina”.
Un momento complejo
Luego de que, entre ambos, hicieran un repaso por la historia del radicalismo, que incluyó el golpe del 30, la dispersión en el primer peronismo y varias dictaduras –donde el radicalismo poco gobernó– y luego volver a encabezar una nueva democracia tras la dictadura que encabezó Alfonsín y la etapa de De la Rúa, coincidieron en que el momento actual de la UCR no es el mejor.
“Al igual que otros partidos políticos en el mundo con nuestra visión, estamos en un momento complejo, crítico y de redefinición doctrinaria. En donde algunos quieren irse a la derecha extrema, asociándose a las políticas actuales; y otros, donde me encolumno, que buscan acercarse a sus principios y valores originales y siguen teniendo vigencia. Hoy, más que nunca. Porque la velocidad de los cambios hace que ahora haya diferentes tipos de desposeídos, y nosotros debemos volver a retomar la agenda. El radicalismo futuro debe representar tanto a los viejos como a los nuevos desposeídos”, expresó Gagliano.
Díaz, a su vez, dijo que “y no hay que olvidar a Alfonsín, quien volvió a consolidar la democracia en este país, juzgando a las Juntas Militares que tanto daño hicieron. Y aunque en el partido siempre hubo divisiones internas, la UCR mantiene una línea transversal, si se analiza cada unos de sus gobiernos, desde Yrigoyen, pasando por?Illia y hasta Alfonsín, de ser liberales en lo político, con respeto irrestricto a los derechos civiles, políticos y de las libertades; y en ámbitos sociales y económicos moderadamente estatistas, sin ser estalinista, con una economía al servicio de la población, y no al revés. Hoy, la realidad es muy compleja para el partido, con algunos distritos donde se ha ido achicando, donde muchos dirigentes piensan en qué alianza hacer para mantener una pequeña cuota de poder antes que pensar en un proyecto político partidario a largo plazo”.
Alianzas y futuro
De acuerdo a sus visiones coincidentes y respecto a aliarse a algún partido –que no sea el del Gobierno actual, al que no encuentran coincidencias salvo en algunos detalles económicos– que podría incluir hasta sectores del peronismo, Gagliano dijo: “Mi límite, aunque no lo es para algunos correligionarios, es Milei. Si bien uno puede concordar con algunos temas, como el déficit y aumentar exportaciones, en el plano político que se analice tenemos diferencias muy sustanciales, sobre todo en cuanto a lo que debe ser la educación y la salud públicas, la ciencia y la tecnología, la tercera edad, los discapacitados, el federalismo, el apego a la Constitución y las formas. Y es que sí, hay diferencias de forma y fondo. Un gobierno que vino a combatir la corrupción y la casta se encarnó en ella, con resabios del menemismo”.
“No digo que no hay que hacer alianzas. Porque, aunque haya opiniones distintas, creo que hay cosas en las que todos coincidimos medianamente, que es ser siempre intransigentes con la corrupción, respetar la libertad de expresión y que los consensos políticos son valiosos. Pero hay límites que no se pueden cruzar, y el gobierno actual juega con ellos o lo cruza. Así se hace difícil acompañarlo.?Aunque estamos abiertos a encontrar coincidencias que tengan que ver con los principios que se fundaron hace 135 años. El radicalismo, de aquí al futuro, tiene que sacar a flote nuevamente su vocación de poder.?Y no hay que olvidar que seguimos gobernando 5 provincias, siempre en pos de la justicia social, con valores fundamentales y manteniendo una identidad propia. Veo la UCR siendo otra vez protagónica”, dijo Díaz.
