Testimonio - María José Villarreal estuvo con su familia en el hotel de Bayahíbe cuando se produjo el incendio

“Regresamos con lo puesto”

La evacuación del hotel incendiado fue caótica y sin protocolos. La familia de María José Villarreal pudo regresar a Villa María, pero hay villamarienses que aún no pudieron volver
miércoles, 24 de junio de 2026 · 07:30

“Hasta el incendio, tuvimos unas vacaciones soñadas; y considerando lo que pasó después, podemos decir que estamos bien, porque fuimos ocho y volvimos ocho, aunque con lo puesto”, comenzó diciendo María José Villarreal, una docente de esta ciudad que estuvo alojada en el Hotel Viva Wyndham Dominicus Beach, de Bayahíbe, en República Dominicana, donde el viernes 19 de junio se desató un incendio que convirtió en cenizas las lujosas instalaciones.

Para la familia era el último día, dado que el sábado 20 tenían previsto el regreso a Córdoba.

“Mis padres y mi hermana, con mis sobrinitos, estaban en un bungalow más alejado, y nosotros, en uno más cercano de donde se produjo el incendio”, relató.

Fue alrededor de las 11 de la mañana cuando María José, con sus hijas de 7 y 22 años, estaban en la habitación. “Yo empecé a sentir olor a humo y escuché una alarma muy débil, casi imperceptible”, relató.

Pensando que podía ser una exagerada, decidió igual actuar rápido. “Saqué de la caja fuerte los documentos y todo lo que había ahí, los celulares y el cargador, para salir rápidamente de la habitación”, dijo. Su hija más pequeña llevó la tablet y la pelota de vóley, mientras que la mayor llevó su cartera. “Luego, mi hija más grande regresó por la mochila y por cuestión de segundos logró salir de la habitación, dado que se cortó la luz y se trabaron las puertas de las habitaciones, que funcionan con una pulsera que lleva cada huésped, con un sistema que necesita la electricidad”, relató.

En esos minutos claves, lo que al principio era una columna de humo se convirtió en llamaradas alimentadas por los techos de paja y caña de cada bungalow en el sector VIP del hotel.

Con las llamas como escenario, se dirigió a la playa con sus hijas, donde se encontró con el esposo, pero pasaron horas hasta poder volver a ver a sus padres, hermana y sobrinos.

Su hija mayor, estudiante de Medicina, tomó todo con más tranquilidad, pero la pequeña lo pasó mal por la incertidumbre.

“Fue todo muy caótico”, precisó. Eran alrededor de 1.700 personas que debían evacuar el hotel sin ningún tipo de protocolos de actuación ante ese tipo de siniestros. “Vi a los empleados que no podían encontrar las mangueras y cada uno hacía lo que podía”, dijo.

“Entre esas 1.700 personas, había muchas que no podían salir por sus medios. Jóvenes con autismo, otros en sillas de ruedas. Fue desesperante”, relató.

Pasado el caos inicial, se alojaron hacia otro predio para pasar la última noche en el Caribe y, gracias a que pudieron tener los documentos, regresaron en el vuelo previsto.

“Eso sí, llegamos a Córdoba con una temperatura de 5 grados, envueltos en toallas, con lo puesto, debido a que el resto de la ropa quedó en la habitación”, dijo.

El origen del incendio en el hotel de Bayahíbe aún es materia de investigación (fotografía: Agencia Reuters)

Los que quedaron

A cada tramo de la entrevista realizada en la 90.1, laRadio del Centro del País, Villarreal  repite: “Fuimos ocho y volvimos ocho”.

Sin embargo, no deja de ver lo que pasa con el casi centenar de argentinos que aún no pueden regresar. “Hay gente de Villa María que está allá, a la que se le quemaron no solo los documentos y la ropa, sino también el teléfono y las tarjetas de crédito, por lo que no tienen dinero para nada. Algunos pudieron comprar ropa on line, pagándolas con sus familiares de Argentina”, señaló.

Si bien la información que circula sobre los argentinos varados en Bayahíbe señala que la Cancillería los está ayudando a rehacer la documentación para poder regresar, “no es lo que dicen en los grupos que se han conformado con la gente que está allá”, señaló.

“Si bien hay algunos que tuvieron más suerte que otros, están teniendo mucha dificultad. Una familia tuvo que internar a la mamá con costos altísimos. La salud no es accesible como en Argentina”, planteó.

 

Valorar nuestros servicios de emergencia

María José informó que la única autobomba con bomberos  que llegó al lugar lo hizo 44 minutos después de que se desató el incendio. “Más tarde sí, hubo helicópteros y otras cosas”, dijo.

Por eso “hay que valorar lo que tenemos”. “En Villa María hay un Cuerpo de Bomberos Voluntarios maravilloso, un servicio de Defensa Civil que funciona y cordones sanitarios que se realizan para salvar vidas”, dijo.

Y no solo eso: “Recibimos permanentemente capacitación sobre cómo actuar hasta en casos donde hay personas con autismo en situaciones de emergencia por algún tipo de siniestro. Y te digo más, mi hija de 7 años salió de la habitación agachada porque en el jardín les enseñaron que para aprovechar más el oxígeno en caso de incendio hay que salir así”, concluyó.

 

Víctima fatal

Francesca Valentino, una mujer italiana de 46 años, murió como consecuencia de la inhalación de monóxido de carbono en el incendio del Hotel Viva Wyndham Dominicus Beach.

Había logrado salir de la habitación el día del siniestro y se dirigió, como muchos otros huéspedes, a la zona de la playa. Minutos después, se desvaneció y fue trasladada a un centro de salud. Pese a los esfuerzos de los médicos, la mujer falleció.

Era profesora de danza y estaba casada con un dominicano, por lo que era común que viajara desde Italia para visitar a su familia política.

Además de la víctima fatal, al menos diez personas, entre huéspedes, visitantes y personal de rescate, recibieron asistencia médica por parte de los servicios de emergencia.

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