AERCA y la UNVM presentaron un estudio realizado a 400 personas sobre los nuevos hábitos de consumo en Villa María

Cambios en el consumidor local

Ese trabajo busca ser una herramienta para entender mejor cómo compran las y los villamarienses, cuya data es importante para los comerciantes
viernes, 19 de junio de 2026 · 07:30

Ayer fue presentado el estudio –realizado a 400 personas en cinco zonas comerciales de la ciudad– sobre tendencias de consumo realizado por AERCA y la Universidad Nacional de Villa María (UNVM),  en el marco del programa PEIDI, el cual estaría revelando un cambio importante en los hábitos de compra de las y los villamarienses.

Estuvieron presentes en la sede AERCA la presidenta de esta institución, Carolina Benito; Gabriel Suárez, decano del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales de la UNVM, y el equipo interdisciplinario,  integrado por la contadora Mariana Di Giovambattista, la licenciada en Administración Gisela Clausen y la socióloga María Emilia Giusti, quienes realizaron –junto a la contadora  Lilia Bergesio  y Luna Molina, que no estuvieron presentes– y presentaron el estudio cualitativo y cuantitativo, con relevación en la calle y dos grupos focales.

Cabe señalar que este es el primer trabajo de estas características que se realiza en el interior de Córdoba por un miembro de la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), y se convierte, de esta manera, en una herramienta de datos estadísticos de Villa María, que pretende ayudar a los comerciantes en su objetivo de vender más y mejor, generando ideas y programas para el comercio en general.

 

Grandes hallazgos

El principal hallazgo muestra el surgimiento de un consumidor más racional, selectivo y orientado al valor, que planifica sus gastos y analiza cuidadosamente cada decisión.

Los datos son contundentes: el 72,25% de los encuestados se considera un comprador cuidadoso o muy planificado cuando adquiere bienes durables y recreativos. En ese segmento, el 37% se define como cuidadoso y el 35,25% como muy planificado. En contraste, las compras impulsivas pierden terreno. Apenas el 7,5% de los consumidores se reconoce impulsivo al momento de realizar compras de bienes durables y recreativos.

Según el informe, el consumidor actual prioriza la administración eficiente de sus recursos y concentra sus esfuerzos en sostener el consumo básico, sobre todo en este momento de crisis económica, postergando adquisiciones de mayor valor económico o menor urgencia.

 

Del precio a la calidad

El contexto económico sigue siendo determinante en las decisiones de compra. El 68% de los consumidores considera que el precio es uno de los factores más importantes al momento de elegir un comercio. Además, la investigación muestra que más del 30% de los encuestados migró hacia marcas más económicas durante el último año, mientras que un 35% continúa privilegiando la calidad por encima del precio.

Entre las estrategias más frecuentes aparecen la búsqueda de promociones y descuentos, la comparación de precios y la postergación de compras no esenciales. En bienes durables y recreativos, el fenómeno es aún más marcado: el 44% de los consumidores afirma que siempre compara precios antes de comprar, y otro 35% asegura hacerlo frecuentemente. Es decir, casi ocho de cada 10 personas analizan alternativas antes de comprar.

 

Comienza en Internet

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es el peso creciente de los canales digitales en el proceso de compra. El 65,4% de los encuestados afirma que busca información online antes de comprar. Además, ocho de cada 10 consumidores comparan precios antes de realizar compras importantes y el 49,8% consulta referencias y experiencias de otros usuarios.

La conclusión de los investigadores es clara: el consumidor villamariense ya no compra únicamente lo que necesita, sino aquello que previamente investigó, comparó y validó.

El proceso de decisión se inicia cada vez con mayor frecuencia en internet, incluso cuando la compra finalmente se concreta en un comercio físico.

 

Consumidor informado

La investigación describe la consolidación de un consumidor más informado y analítico, que utiliza herramientas digitales para reducir incertidumbres y maximizar el valor de sus decisiones de compra. Por ejemplo, cuando buscan información, los consumidores priorizan principalmente el precio (57%), las características del producto (43%) y de opiniones o referencias de otros compradores (34%).

Las plataformas más utilizadas para esa búsqueda son Mercado Libre (28,5%), Instagram (22%) y Google (13%), seguidas por WhatsApp y distintas tiendas online. Y, contrario a lo que se piensa, las tiendas de comercio electrónico, como Shein y Temu, apenas llegan al 2% a la hora de comprar en Villa María.

Estos datos muestran que la competencia comercial ya no se libra solamente en la vidriera o dentro del local. La primera batalla ocurre en internet, donde el consumidor compara opciones y construye su decisión antes de concretar la compra.

 

La experiencia presencial

A pesar del crecimiento de los canales digitales, la compra física sigue teniendo un peso decisivo. En los productos de consumo masivo, el 90% de las operaciones siguen realizándose exclusivamente de manera presencial. Sin embargo, crece la combinación entre experiencia física y herramientas digitales para buscar información, comparar alternativas y evaluar precios.

El informe define este comportamiento como una consolidación del modelo omnicanal, donde el consumidor combina el mundo físico y el digital según sus necesidades.

 

Fuerza del comercio local

El relevamiento también identifica ventajas competitivas importantes para los comercios de Villa María. Los consumidores destacan, especialmente, la calidad de la atención (28%), la calidad de los productos (20%) y la confianza en el vendedor o comercio (19%). También valoran la facilidad para realizar cambios, la atención personalizada y la cercanía.

De hecho, el 94% de las compras de alimentos y supermercados se realizan dentro de Villa María, mientras que otras categorías también muestran altos niveles de consumo local, como Construcción y Ferretería (90%), Farmacia y Perfumería (86%) y Repuestos en general (85%).

 

El desafío: adaptarse

La principal conclusión del estudio es que el consumidor cambió y seguirá cambiando. Hoy es más racional, compara más, consulta opiniones, busca información en Internet y exige una mejor relación entre precio y calidad. Para los comercios, el desafío ya no consiste solamente en ofrecer buenos productos. También deben brindar información clara, presencia digital, canales de contacto eficientes, experiencias de compra satisfactorias y propuestas de valor capaces de responder a un cliente que llega cada vez más preparado.

Según las conclusiones de este estudio, el consumidor villamariense sigue valorando la cercanía y la confianza que ofrece el comercio local, pero ahora toma decisiones con una lógica diferente: primero investiga, después compara y finalmente compra. Además, el consumidor está por arriba del comerciante en cuanto al nivel de  información que tiene sobre los productos, por lo que son estos últimos los que deberán comenzarán a adaptarse a los nuevos hábitos de consumo de las y los villamarienses. Ese es el desafío por delante.

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