Alberto Bustamante explica el contexto y el mensaje de la primera encíclica de León XIV
El Papa habla de la “la custodia de la persona en tiempos de IA”
La persona en tiempos de Inteligencia Artificial (IA) es el tema de la primera encíclica del Papa, titulada “Magnífica Humanidad”. El vicario de la Diócesis, Alberto Bustamante, analiza su contenido“La Magnífica Humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”.
Así comienza la primera encíclica que publicó el Papa León XIV, donde aborda el escenario de la humanidad en medio de las transformaciones tecnológicas.
Para profundizar en su contenido, convocamos al sacerdote Alberto Bustamante, vicario de la Diócesis de Villa María, quien dialogó sobre el tema en la 90.1, laRadio del Centro del País.
Primero, habló de lo que representa una encíclica, palabra que significa “hacer circular”. Los papas, dijo, han escrito sobre fe, moral, doctrina o acerca de los contextos sociales.
“En líneas generales, las primeras encíclicas de cada Papa suelen tener un carácter programático, que marca el rumbo de su pontificado”, expresó.
Y enumeró: “Pablo VI habló sobre una Iglesia que dejaba de condenar al mundo para entrar en diálogo con él. Juan Pablo II se centró en Jesucristo como redentor del hombre, lo que tuvo que ver con volver a poner a la persona humana en el centro. Francisco escribió una exhortación apostólica Evangelii gaudium (la alegría del Evangelio), que recupera la dimensión misionera de la Iglesia”.
En el caso del actual Papa, en el título, dijo Bustamante, encierra la idea de ese documento publicado a fines de mayo de este año: “La custodia de la persona humana en tiempos de IA”.
“Su contenido no es tecnológico, sino antropológico, pone a la persona humana en el centro de estos nuevos escenarios marcados por el avance de la tecnología digital y la IA”.
“Lo primero que el Papa hace es caracterizar esta revolución digital como una ‘nueva cosa’, haciendo referencia al Rerum novarum, la encíclica de León XIII que se refirió, en su tiempo, a las nuevas cosas que habían surgido en la era de la Revolución Industrial”, explicó.
Las secuelas de esos cambios fueron “marginación y pobreza, como así también la aparición de un nuevo colectivo, el proletariado, que hasta entonces no existía como tal”.
La IA en nuestras vidas
“Estamos en el desafío de interpretar un escenario marcado por esta revolución tecnológica que ha transformado profundamente toda la realidad. La manera en la que trabajamos, nos comunicamos, aprendemos, nos relacionamos y como nos llegamos a comprender a nosotros mismos vienen de la mano de la tecnología”, dijo.
Por eso, en el fondo “lo que subyace como gran pregunta, la que cruza toda la encíclica, es qué nos define como humanos”.
Y en eso coincide con miradas de expertos que advierten “una probabilidad nada trivial de extinción humana de alrededor del 10% al 20%” y que, según investigadores del sector, se convierte en una “amenaza real de extinción o desempoderamiento de los humanos”.
Por eso, el Papa llama a la reflexión desde la doctrina social de la Iglesia y que se refleja en los títulos de los capítulos de la encíclica: “La grandeza de la persona humana ante la promesa de la IA; la custodia de lo humano en la transformación de la cultura del poder a la del amor y para ello, el Papa utiliza dos metáforas muy poderosas que reflejan una disyuntiva decisiva, o la humanidad decide ser una torre de Babel donde predomina el poder, el individualismo y la deshumanización; o una ciudad de Dios, fundada en habitar juntos a partir de la escucha, la fraternidad, la justicia y el cuidado recíproco de unos con otros”, concluyó.
Destacados del documento papal
?-“El uso de la IA nunca es un hecho puramente técnico: cuando entra en procesos que inciden en la vida de las personas, afecta a sus derechos, oportunidades, reputación y libertad”.
- También influyen en “las decisiones delicadas que repercuten en el trabajo, el acceso a créditos y a otros servicios… que corren el riesgo de ser confiadas completamente a sistemas automatizados que no conocen la compasión, la misericordia, el perdón y, sobre todo, la apertura a la esperanza de cambio en el individuo”.
-“Confiar, en la práctica, a un algoritmo el poder de seleccionar quién es digno y quién no, sin que nadie asuma el peso de la decisión, significa encomendarle la tarea de redefinir los límites de las posibilidades humanas”.
-“No podemos considerar a la IA como moralmente neutra”.
- “Para que la IA respete la dignidad humana y sirva realmente al bien común, es esencial que las responsabilidades estén claras en todas las etapas: desde quienes diseñan y programan los sistemas hasta quienes los utilizan y quienes resuelven confiarles las decisiones concretas”.
- “No significa estar en contra del progreso, sino ejercitar un cuidado responsable hacia la familia humana”.
- “La IA tiende a aumentar sobre todo el poder de quien ya dispone de recursos económicos, competencias y acceso a los datos. A la luz del bien común y del destino universal de los bienes, este fenómeno suscita seria preocupación: pequeños grupos muy influyentes pueden orientar informaciones y consumos, condicionar procesos democráticos e incidir en las dinámicas económicas en beneficio propio, contradiciendo la justicia social y la solidaridad entre los pueblos”.
