Ante declaraciones del candidato argentino a la Secretaría General de la ONU

Malvinas: una voz de alerta desde el Observatorio de la UNVM

“Desmalvinicemos la cosa”, dijo, lo que motivó el análisis y la respuesta
miércoles, 10 de junio de 2026 · 07:30

La parte central del último boletín emitido por el Observatorio de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur, dependiente del Instituto de Sociales de la Universidad Nacional de Villa María, se basó en dichos recientes de Rafael Grossi, el diplomático que fue postulado formalmente por la Argentina para competir por el cargo de secretario general de las Naciones Unidas para el período 2027-2031, quien en declaraciones a la prensa internacional expresó: “Mi abordaje como secretario general de la ONU a la cuestión Malvinas sería de total imparcialidad” y “desmalvinicemos la cosa”, entre otros conceptos.

El Observatorio que dirige el profesor Mariano Andreis sostuvo en el informe Nº 14, desde su creación, que Grossi, “al haber comunicado sus intenciones de ese modo, no ha generado neutralidad en su discurso, sino que ha comunicado expresiones cargadas de simbolismos negativos para toda la sociedad argentina y, específicamente, hacia excombatientes y caídos que han dejado su vida por nuestra Patria, siendo ello desde una total falta de respeto”.

“Teniendo en cuenta que se encuentra en medio de una candidatura para ser secretario general de la ONU, expresa sus ideas focalizadas en una neutralidad ante un conflicto que mediante la Resolución 2065/XX y sus sucesivas reconocen la existencia de una disputa de soberanía y una situación colonial que debe resolverse mediante el diálogo. De esta manera se generan contradicciones y refleja como objetivo complacer a Gran Bretaña, ya que durante la entrevista deja en claro sus vínculos cercanos, donde expresa haber trabajado junto a Gran Bretaña en temas ‘muy sensibles’”, añadió el organismo universitario.

Expresó seguidamente su “profundo rechazo a las declaraciones formuladas por Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y candidato a la Secretaría General de las Naciones Unidas”.

“Sus expresiones (formuladas a la revista Playbook) respecto del conflicto y de la causa Malvinas no solo desconocen la sensibilidad histórica que esta cuestión representa para el pueblo argentino, sino que también constituyen una falta de respeto hacia quienes dejaron su vida en defensa de la integridad territorial nacional”, puntualizó.

Consideró “particularmente preocupante que tales declaraciones provengan de una figura vinculada a un organismo internacional que reconoce formalmente la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido, generando controversias innecesarias en torno a una causa que forma parte de la memoria, la identidad y los derechos soberanos de nuestro país”.

 

Dichos de un militar

Recordó que el jefe de la Real Fuerza Aérea (Royal Air Force), Sir Harv Smyth, confirmó en las últimas semanas que “permanecen desplegados cuatro cazas Eurofighter Typhoon en la base aérea de Monte Agradable, formando parte del esquema permanente de defensa británica en el Atlántico Sur”, y que “desde Londres remarcaron que la RAF mantiene operaciones activas a nivel global y que su capacidad de respuesta se encuentra plenamente operativa ante cualquier escenario, dejando en claro que el Reino Unido no tiene intenciones de ceder su posición militar en la región, independientemente de los cambios en el contexto geopolítico internacional”.

 

El lenguaje como herramienta de soberanía

Finalizando su informe de junio, el Observatorio subrayó “la importancia que ocupa el lenguaje dentro de la causa Malvinas”.

“Durante años se produjo una tendencia a reducir Malvinas exclusivamente al conflicto bélico o evitar el debate público en el marco del conflicto, y frente a esta situación se considera que malvinizar supone recuperar una mirada amplia que logre incorporar diferentes aspectos como historia, geografía, recursos naturales, política exterior, entre otros, que le otorguen un mayor valor estratégico a la causa Malvinas”, explicó.

Y en el mismo sentido manifestó que “los dichos de Grossi, que propone ‘desmalvinizar la cosa’, dan lugar a la reflexión sobre la importancia que adquiere el concepto de malvinizar: promover el conocimiento, la reflexión y la difusión de la cuestión Malvinas dentro de la sociedad”.

“Se trata de un proceso orientado a fortalecer la conciencia histórica sobre los antecedentes de la ocupación británica de 1833, el conflicto bélico de 1982 y la vigencia del reclamo argentino de soberanía. Asimismo, supone reconocer el papel de los excombatientes, valorar los esfuerzos diplomáticos realizados por el Estado argentino y comprender la importancia estratégica del Atlántico Sur y la Antártida para el desarrollo nacional. Dentro de este proceso, el lenguaje ocupa un lugar central. Los nombres geográficos no son simples referencias espaciales, sino construcciones culturales que reflejan formas de comprender y representar el territorio. Por ello, la utilización de la toponimia oficial argentina constituye una herramienta simbólica para reafirmar la identidad nacional y la presencia histórica del país en el Atlántico Sur. Así, la cartografía argentina reconoce denominaciones como Puerto Argentino, Bahía de la Anunciación, islas Soledad, Gran Malvina, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, entre otras. Estos nombres forman parte de una tradición histórica y geográfica consolidada en la documentación oficial, los ámbitos educativos y los espacios de investigación. Malvinizar también implica incorporar la cuestión Malvinas a la vida cotidiana, a los espacios educativos, culturales y comunitarios, promoviendo una mirada integral que trascienda las efemérides y las conmemoraciones anuales. En este sentido, malvinizar continúa siendo una invitación a conocer, reflexionar y transmitir a las nuevas generaciones la importancia de una causa que excede el pasado, es el presente y el futuro de la Argentina”, concluyó.

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