La quita del transporte es solamente uno de los motivos de la marcada preocupación
Trabajadores en alerta en la Fábrica Militar
Se descuida la industria para la defensa. Se importa lo que se podría producir en el país. De 1.200 trabajadores en Villa María, a menos de 300
En el día de ayer se cumplían 36 años de una de las mayores tragedias en la historia de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos Villa María: una deflagración que se llevó la vida de cuatro trabajadores (Dondo, Broghi, Sosa y Griotto). El doloroso episodio fue recordado por los operarios en el transcurso de una Asamblea en la cual el personal del Polvorín se declaró “en estado de alerta por una serie de episodios que no hacen más que demostrar el desinterés de la conducción de Fabricaciones Militares, por la situación de los establecimientos y quienes nos desempeñamos en ellos”.
“Sí, nos quitaron el transporte que funcionó desde hace 89 años, desde la inauguración de la Fábrica Militar, en 1937, pero también nos cambiaron los horarios de administración para hacerlos coincidir con los de Buenos Aires... Viajamos a dialogar y no encontramos respuestas satisfactorias para esas situaciones ni para otras”, explicaron, tras la Asamblea, la secretaria general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Silvana Torres, y su compañero fabriquero y delegado de los operarios, Sergio Catalano.
Ambos señalaron a elDiario que la cuestión salarial es otra de las preocupaciones (mientras lo decían, uno de los empleados que llegaba en su moto, con la mochila que lo identificaba como repartidor de una aplicación). “No es el único compañero que tiene que buscarse la forma de completar un salario digno con otras ocupaciones. Y lo que queremos explicar a la sociedad villamariense y villanovense es que la caída del poder adquisitivo de los salarios, tanto los nuestros como los de profesores universitarios, de los docentes en general, o de los médicos o enfermeros, inciden en la caída de la actividad comercial en la ciudad, porque ese dinero ya no va a la zapatería, ni a la despensa, ni a la verdulería, ni a la panadería...”, dijeron.
Los integrantes de la nueva camada de dirigentes estaban acompañados por históricos como Walter Secondino, que relacionó la situación “decadente” del complejo de Fabricaciones Militares con “la designación como presidente de Pablo Glöggler, que es un delfín del ministro de Defensa Luis Petri, uno de los más encumbrados de los que vinieron a desmantelar el Estado”.
De 1.200 a 297
Consultados Torres y Catalano acerca de la situación de la productiva, respondieron que “surge interés de la industria minera, pero las posibilidades de cumplir los contratos se desvanecen por falta de decisión o de conducción”, al tiempo que destacaron que “la pólvora que se usó en las últimas pruebas balísticas realizadas con el Tanque Argentino Mediano (conocido como TAM) es toda producida acá en Villa María”.
“Podríamos estar produciendo nitrocelulosa o master-mix... Estamos en condiciones y queremos producir, como la Fábrica de Río Tercero, que con esto de la guerra (entre Estados Unidos e Israel contra Irak) pudo reactivar, por lo menos, la producción de ácido sulfúrico, que está en falta. Pero acá los pedidos que sabemos que llegan, porque vendíamos cargamentos enteros a Perú para la minería, por ejemplo, se caen”, concluyeron los gremialistas.
