En el Día Mundial del Cáncer de Ovario, el oncólogo César Suárez habló del tema
Una enfermedad silenciosa y difícil
Este mal cancerígeno es uno de los más difíciles de detectar, por lo cual el especialista recomienda que quien tenga historial familiar con este padecimiento se haga los controles respectivos, porque mientras más temprano se detecte mucho mejorCada 8 de mayo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Ovario, creado en 2013, por iniciativa de un grupo de organizaciones de defensa del cáncer de ovario en todo el mundo, con la finalidad de generar conciencia en la población acerca de esta patología, catalogada como el séptimo tipo de cáncer más frecuente, el cual afecta anualmente a más de 250.000 mujeres en el mundo.
El cáncer de ovario es un tumor maligno localizado en el ovario, ocasionado por un crecimiento de células. Generalmente, esta patología no suele presentar síntomas en sus primeras etapas y se detecta cuando se extiende a la pelvis y el vientre, siendo más difícil de erradicar, lo que da un alto porcentaje de mortalidad.
En Villa María, el porcentaje de mujeres que sufre de este tipo de cáncer es el mismo, proporcionalmente, que en el país y el resto del mundo, como lo confirmó el médico oncólogo César Suárez, quien recibió a este medio en el área de Oncología del Hospital Regional Louis Pasteur para dar más precisiones sobre esta patología.
“La principal dificultad para detectar el cáncer de ovario es que no hay un screening eficaz; es decir, la realización de una serie de pruebas y/o estudios en pacientes de riesgo, que pueden ser radiográficos, clínicos y bioquímicos para detectar la enfermedad y hacer la detección precoz”, señaló Suárez.
En este sentido, el médico explicó que, por ejemplo, “el screening para el cáncer de próstata es muy útil porque hay métodos que diagnostican a través del examen clínico, el tacto y el PSA, que es un análisis bioquímico, así como la utilización de las imágenes radiográficas. Lamentablemente, no existe un screening útil para detectar el cáncer de ovario”.
Dos tipos de cáncer
El profesional de la salud dijo que existen dos tipos de cáncer de ovario: el germinal y el epitelial, y cada uno es más benévolo que el otro, en cuanto a la posibilidad de sanar y del tiempo de sobrevida.
“El cáncer de ovario germinal, que se da sobre todo en mujeres jóvenes, de 20 a 30 años, es el más común de los dos. Tiene un muy buen pronóstico y son muy operables; e incluso, si son tumores avanzados, responden bien a la quimioterapia. Tienen cierto parecido con el cáncer de testículo en varones”.
Sin embargo, en el caso de los cánceres de ovario epiteliales, explicó que “son tumores más agresivos, y como el ovario, desde un punto de vista anatómico –y por lo cual el screening no sirve tanto–, está como flotando en la cavidad abdominal de la mujer, cuando el tumor progresa, rápidamente se disemina en la zona del abdomen, creando metástasis, específicamente en el peritoneo”.
Recomendaciones
Ante este dilema sobre un tipo de cáncer que es muy difícil de detectar, y dependiendo de cuál de los dos se tenga también con muy distintas posibilidades de sanar, el oncólogo dijo que “si una mujer tuvo una mamá o abuela con cáncer de ovario, mama o colon, se recomienda, entre comillas, el screening, por más que no sea tan útil, y hacer estudios con un poquito de mayor antelación en el tiempo y más seguidos”.
“Y si, por ejemplo, aparece un tumor quístico de ovario que persiste, operarlo antes de lo que es habitual o recomendable por protocolo, ya que este indica que, si vos tenés un quiste persistente de ovario de más de 4 centímetros que continúa persistiendo, se debe operar. Es importante recordar que las mujeres en edad fértil todos los meses hacen un quiste que es funcional, y que es la ovulación. Ahora, si a alguna se le hace una ecografía posterior a la menstruación, ese quiste ya no está. Sin embargo, a veces, en mujeres que están en período perimenopáusico pueden empezar a tener trastorno de quistes funcionales o no. Si este persiste en el tiempo, tiene recomendación quirúrgica; y si se tiene en su historial médico, con más de dos o tres meses, hay que operar sí o sí”.
Sin síntomas al inicio
Tristemente, este tipo de cáncer no muestra síntomas, salvo cuando el tumor se encuentra en estado avanzado, con dolor e inflamación en el vientre, distensión abdominal, diarrea o estreñimiento, pérdida del apetito, estreñimiento, sangrados vaginales anormales, micción frecuente, pérdida de peso y dolor de espalda.
“Estos síntomas se dan cuando el tumor es muy grande o ya comprometió al peritoneo. Ahora, hoy, la sobrevida en tiempo de un tumor como estos ha mejorado por los tratamientos, pero sigue siendo una enfermedad con una mortalidad del 100%, sobre todo en un cáncer de ovario 3C, pero con una sobrevida de 5 años. Hay pacientes que viven 1, 2 y hasta 7. Este tipo de cáncer de ovario, del tipo epitelial, se da sobre todo en mujeres mayores de 50; y, si se trata bien, tiene una sobrevida de 7 años, que en un tumor avanzado es muchísimo tiempo”, dijo.
¿Prevención?
Suárez afirmó que, por desgracia, no hay una prevención específica para este tipo de cáncer, “como sí la hay para el cáncer de cuello de útero, aplicando una vacuna, la HPV, o de pulmón, dejando de fumar, pero para el cáncer de ovario no hay conducta o vacuna que lo prevenga. Ahora, si hay una historia familiar, se puede hoy estudiar alguna mutación, que se llaman BRCA1 y BRCA2, vinculadas a la producción de proteína, para saber, a través de una consulta genética, la posibilidad de padecerlo, lo cual puede ayudar a detectarlo más a tiempo”.
