La institución creada en 1987 por los pedagogos Ángel Diego Márquez y Encarnación Sobrino
El IESCER celebró con obsequios a egresados
La comunidad educativa del IESCER -históricamente conocido como Inescer (Instituto Nacional de Educación del Centro de la República)- vivió una jornada con un significado doblemente especial: el 29 de mayo conmemoró un nuevo aniversario de la fundación y, de manera más particular, celebró el esfuerzo de quienes han elegido el camino del cuidado, la salud y la entrega a los semejantes.
“Mayo es un mes significativo, cargado de valor simbólico que incluye recordar la creación del Himno Nacional, la Escarapela y la Revolución de Mayo. También lo es para nuestra carrera, la Tecnicatura Superior en Enfermería, ya que el 12 de mayo celebramos el Día Internacional de la Enfermería”, dijeron sus autoridades, encabezadas por la directora Mónica Pérez.
En ese marco de celebración, realizaron la entrega formal de mochilas técnicas con aportes del Programa Nacional de Formación de Enfermería, una política pública nacional coordinada a través del Instituto Nacional de Educación Tecnológica.
“Se hizo una inversión de 5,5 millones de pesos para que nuestros egresados, además de la formación académica de excelencia, cuenten con el instrumental necesario para su trabajo cotidiano”, señalaron.
Y se agregó que “estas mochilas no son solo instrumentos de trabajo; son el símbolo de su transición hacia el profesionalismo y el respaldo de esta casa de estudios, que desde hace décadas sigue la huella de excelencia marcada por su fundador”.
En el acto, junto a Pérez, estuvieron la vicedirectora Jussara Galli, la secretaria académica Carla Polo, el secretario de Educación de la Municipalidad de Villa María, Stéfano Tiezzi, y su par de Salud, Julián López, entre otras autoridades.
Durante el acto se señaló que la convocatoria trascendía “la formalidad académica”, ya que “evocar al Dr. Márquez en este aniversario no es un ejercicio de nostalgia, sino un acto de reafirmación de principios”.
“Él fue un pedagogo de renombre mundial, cuya trayectoria en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y en la Universidad de la Sorbona no le impidieron regresar a su tierra para volcar toda su sabiduría en un proyecto que él mismo definió como la 'escuela del pueblo'. Márquez no concebía a la educación superior como un 'castillo-fortaleza' aislado de la sociedad, sino como una institución democrática y profundamente vinculada a las necesidades reales de su comunidad. Fue él quien, como nuestro primer rector, sentó las bases de este instituto público, gratuito y laico”, se añadió.
