Las fábricas de la cuenca no paran de crecer
Lácteas locales confirmaron a elDiario su interés por SanCor
En abril último, socios de la tradicional láctea aprobaron la quiebra resuelta por el Consejo de Administración de la Cooperativa (avalado luego por la Justicia, con permiso para continuar con las actividades en resguardo de las fuentes de trabajo y las instalaciones)Poco después del quebranto, ya durante este mes, el portal nacional Infobae publicaba que “seis oferentes compiten por comprar los activos de SanCor, la cooperativa que recientemente pidió su propia quiebra tras arrastrar una deuda de 120 millones de dólares y años de crisis financiera y productiva”. Y agregaba: “La mayoría de los interesados son empresas lácteas que ya habían tomado contacto con SanCor cuando surgieron los primeros rumores de quiebra, el año pasado”.
El portal citaba como fuente al gremio de los trabajadores lácteos, Atilra, uno de cuyos dirigentes dijo que hubo una reunión en la que estuvieron representantes de Savencia, Adecoagro, La Tarantela, el empresario Gustavo Scaglione, Punta del Agua y Elcor (Tonadita), estas dos últimas, de nuestra cuenca.
Confirmación 1
Este medio buscó una confirmación y la encontró nada menos que a través del titular de Punta del Agua, Juan Carlos Gagliardi: “Sí, somos candidatos, como lo son las demás empresas que se vienen mencionando. Hemos venido negociando...”, dijo amablemente al periodista de este medio.
Y agregó: “Nosotros ya adquirimos hace tiempo una empresa de Pozo del Molle en quiebra. Aquello demoró muchos años de negociaciones con los síndicos designados. No sabemos cuánto puede demorar esto”.
Confirmación 2
Si bien desde Elcor no surgió una voz oficial, en su entorno, este medio pudo saber que la idea en la firma es “priorizar a los empleados”. Sostienen que, para resguardar las fuentes de trabajo, “una sola venta sería menos favorable que vender la empresa a especialistas en las diferentes capacidades instaladas” que tiene SanCor.
“Eso sería más beneficioso para todos, inclusive para los empleados, ya que de esa manera se divide el riesgo para el personal”, reiteraron los interlocutores a elDiario.
Para ellos, “la discusión sobre el futuro de los activos de SanCor no debería centrarse únicamente en encontrar un comprador integral, sino en identificar cuál es el mecanismo que maximiza la continuidad industrial, preserva empleo genuino y genera el mayor recupero posible para los acreedores”.
“En procesos industriales complejos, especialmente en la industria alimenticia y láctea, existen numerosos antecedentes nacionales e internacionales donde la continuidad operativa se logró mediante la incorporación de distintos operadores especializados sobre unidades productivas específicas. Este tipo de esquemas permitió acelerar la reactivación industrial, preservar empleo y evitar el deterioro progresivo de activos paralizados”, dijeron las mismas fuentes extraoficiales.
Y agregaron que “cada planta posee realidades productivas, logísticas y comerciales diferentes”, por lo que “distintos operadores pueden tener capacidades concretas para reactivar determinadas unidades con mayor velocidad, menor riesgo operativo y mejores perspectivas de sustentabilidad a largo plazo”.
“En contextos de crisis, el factor tiempo resulta determinante. Las plantas paralizadas pierden valor día a día: se deterioran equipos, se pierden clientes, se debilitan vínculos comerciales y el personal atraviesa largos períodos de incertidumbre y suspensión”, sostuvieron.
Afirmaron, seguidamente, que, por eso, “la posibilidad de que unidades productivas viables puedan volver rápidamente a operar bajo proyectos industriales concretos no debería interpretarse como una fragmentación negativa, sino como una herramienta efectiva para preservar actividad económica real y empleo sostenible”.
Opinaron, además, que “la preservación del trabajo no depende únicamente de la existencia de un comprador, sino de la capacidad concreta de sostener operaciones eficientes, generar volumen y mantener actividad en el tiempo”.
“En ese contexto, la participación de múltiples actores industriales especializados puede ampliar la competencia por los activos, mejorar el recupero para los acreedores y reducir riesgos futuros derivados de eventuales racionalizaciones o concentraciones operativas. El objetivo central debería ser preservar capacidad industrial real, reactivar plantas viables en el menor tiempo posible y priorizar proyectos con experiencia operativa comprobada, complementariedad industrial y capacidad efectiva de ejecución inmediata”, concluyeron.
