Se cumplen 40 años de que el expresidente argentino eludió las intenciones de quienes colocaron una bomba para atentar contra su vida
Sobre el atentado fallido a Alfonsín
El hecho ocurrió durante una visita al Tercer Cuerpo del Ejército, en Córdoba, y pudo haber ocasionado un desastre a dos años de que el “padre de la democracia moderna” asumiera la Presidencia y en un contexto difícil. Sobre el suceso, elDiario consultó al exsecretario presidencial de aquel GoEl 19 de mayo de 1986, a pocos meses del inicio de la Copa del Mundo en México, Raúl Alfonsín, quien cumplía al frente del Gobierno nacional 2 años y medio, siendo el primer presidente electo democráticamente después de la dictadura cívico-militar, estuvo a punto de sufrir un atentado a su vida que, por azares del destino, no ocurrió, ya que su comitiva cambió la ruta, que incluía cruzar un puente.
En la avanzada de la comitiva, quienes estaban a cargo de la seguridad presidencial hallaron un artefacto explosivo que estaba listo para ser detonado, dentro del Tercer Cuerpo del Ejército, en Córdoba capital.
Para dar más detalles sobre este suceso, este medio habló con el abogado Carlos Becerra (nacido en Córdoba en 1949), exsecretario de la Presidencia y mano derecha de Alfonsín en aquel momento, y quien ha sido diputado federal en dos ocasiones y ha estado en otros cargos durante la Presidencia de Fernando de la Rúa y dentro de la Unión Cívica Radical (UCR). “Como secretario de la Presidencia acompañé a Alfonsín en aquella visita a Córdoba, junto con el ministro de Defensa, al Tercer Cuerpo del Ejército. El episodio en ese momento nos pasó, en un primer momento, como desconocido, aunque, efectivamente, se puso una carga explosiva abajo de unos de los puentes donde iba a pasar la comitiva, y Alfonsín particularmente, quien iba en un vehículo con el jefe de ese Cuerpo del Ejército, que incluía a la Brigada Aerotransportada, donde se visitaron zonas de entrenamiento y otras más”, dijo Becerra.
El exfuncionario alfonsinista dijo que, “afortunadamente, tras la revisión, mientras recorríamos el campo, la Policía de la Provincia, junto con la custodia presidencial y elementos del Tercer Cuerpo, detectaron un explosivo que, por supuesto, no estalló, o no lo hicieron estallar, quizás, y es mi opinión, porque la comitiva no pasó exactamente por ahí, como estaba previsto”.
Paños fríos al hecho
Becerra explicó que Alfonsín “no le quiso dar una gran trascendencia al hecho, porque, precisamente, lo que hacía aquel día era un reconocimiento el Tercer Cuerpo del Ejército, que en ese tiempo era el más importante del país, sobre todo en cuanto a despliegue, tenía los elementos del aerotransportador que fueron históricos en la guerra de Malvinas, así que esa visita fue un gesto de reconciliación como presidente y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas”.
“Obviamente, si el atentado se hubiera concretado habría sido un hecho gravísimo, pero no ocurrió. Y sí, se investigó, y aunque hubo muchas sospechas, nunca se pudo detectar quién fue el responsable.?Ahora, yo creo que nadie podría haber entrado a ese lugar sin atravesar la barrera de guardia del Tercer Cuerpo del Ejército, y menos de la Cuarta Brigada Aerotransportada, y la zona de práctica de los paracaidistas, así que las sospechas siempre estuvieron en alguien vinculado al Ejército”, señaló.
Becerra confirmó que, tanto para Alfonsín como para él y la gente del Gobierno, este hecho les ratificó que “estábamos viviendo los coletazos del último Gobierno militar. De hecho, todo esto sucede en el marco del Juicio a las Juntas, que comenzó con el decreto de Raúl en 1983, a diez días de la asunción presidencial, que incluía constitución de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), y por lo cual, los militares comenzaron a ser juzgados en el 85, y meses después vinieron las primeras condenas”.
¿Qué diría hoy Alfonsín?
Aprovechando la charla, se le preguntó a Carlos Becerra sobre qué opinión tendría, conociéndolo él tan bien, Raúl Alfonsín de lo que está pasando en la Argentina, sobre todo, teniendo en cuenta que es considerado uno de los padres de la nueva democracia argentina, quien incluso enfrentó un par de levantamientos militares, como el de los “carapintadas”, y expresó: “Alfonsín hizo un esfuerzo supremo final, sobre todo, me refiero al término de su vida política, que fue provocar la reforma de la Constitución que se concretó en el año 1994, en Santa Fe. Esa reforma, a iniciativa suya, introdujo cosas muy importantes para la sociedad argentina. Como el reconocimiento con rango constitucional de todos los pactos y acuerdos internacionales firmados por Argentina de derechos humanos y los derechos sobre el medioambiente, entre otros, que hoy se tiene poco en cuenta por parte de este Gobierno -como pasa con la nueva Ley de los Glaciares- y se violan cada vez que Javier Milei no los reconoce.?Además, incorporó a la Constitución el articulado de los partidos políticos como sujetos de derecho público y mediadores entre el Estado y la sociedad, por primera vez, ya que en la Constitución de 1953 no existían. Y ahí se constituyeron dos leyes: la de Partido Políticos y el Financiamiento de los mismos. Y hoy por hoy, el propio Milei impulsa modificación a los partidos políticos y de las elecciones, poniendo al sector privado como sujeto activo de aporte a los partidos y al sistema electoral, lo que es inconstitucional, deteriora el sistema democrático, poniendo en predicamento la existencia de los partidos políticos más chicos y colocando por delante el sistema de candidatos y no de partidos, un gran error”.
Por último, dijo que “Alfonsín, si algo repitió en sus últimos discursos, insistentemente, es que si la sociedad argentina se corriera más a la derecha, la UCR tendría que estar dispuesta a perder elecciones, porque lo dijo bien claro: ‘La Unión Cívica Radical nunca será de derecha’”.
Carlos Gagliano lo recordó
El médico, exdirector del Hospital Pasteur e histórico militante radical Carlos Gagliano, tuvo algunas palabras sobre este hecho y algo más: “Raúl Alfonsín, durante la dictadura inclusive, fue amenazado y perseguido por ser uno de los pocos dirigentes políticos, y abogado, que presentaba hábeas corpus a favor de los desaparecidos y los detenidos”, dijo.
Recordó que “como presidente, Alfonsín sufrió un intento de atentado, que se desactivó en el Tercer Cuerpo del Ejército”.
“Pero hay que recordar que ya siendo expresidente, también intentaron asesinarlo en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, en 1991, y se salvó por la rápida intervención de uno de los custodios, que detuvo la mano que empuñaba la pistola lista para ser disparada contra él”, evocó.
En este sentido, dijo que “acá estamos hablando de un dirigente que bregó por la paz toda su vida, y fue uno de los presidentes más perseguidos, más amenazados y que más atentados sufrió”.
“No tengo ninguna duda, conociendo la personalidad y los cientos de mensajes que dejó Alfonsín en su vida política, que él estaría en las antípodas del actual gobierno, siendo imposible hacer acuerdo electoral o programático en el contexto de esta política de extrema derecha que vivimos, y aun así, seguirá igual bregando por la unidad nacional, siempre.
