Helena López, de 20 años, quien fue intendenta de los niños en la ciudad en 2017, hoy está en El Bolsón, y allí fue una de las 90 personas seleccionadas para plantar árboles en un proyecto impulsado por el INTA Bariloche y Circuito Verde

Una villamariense reforestó zonas incendiadas del sur

La joven, que siempre ha participado en este tipo de iniciativas, contó esta noble acción, mientras se ha tomado un par de años sabáticos viajando por distintos lugares, incluido Brasil, para dentro de poco regresar y estudiar una carrera
lunes, 18 de mayo de 2026 · 07:50

Helena López es villamariense y egresada de la Escuela PROA  que está en el Campus de la UNVM.  Fue una alumna destacada y siempre tuvo un rol de liderazgo y de mucha participación en el aula, por lo que siempre fue muy respetada y querida por sus compañeros y compañeras. A tal punto que todo eso la llevó a ser elegida intendenta de las Infancias de Villa María en 2017, durante la gestión de Martín Gill.

Acá junto a otros voluntarios plantando árboles en la montaña 

“Para mí fue un gran honor en aquel momento ser elegida intendenta de las Infancias de mi ciudad, ya que me permitió vivir una experiencia maravillosa a lo largo de un año, donde di varios discursos y presenté varias iniciativas en el Parlamento de los Niños del Centro Cultural Comunitario Leonardo Favio. La verdad que fue muy lindo vivir eso, porque con 11 años no me imaginaba para nada hablando no solo ahí, sino en actos junto al intendente. Y  cuando hoy me veo en los videos donde contaba mis propuestas junto a Martín, que me hacía muy parte de todos esos actos,  la verdad es que aprendí muchas cosas, sobre todo de la comunicación y hablar ante el público, y proponer, como fue la de llevar el Bibliomóvil a una escuela rural, entre otras, como cuando estuvo en el acto donde la Unesco declaró a Villa María como la Primera Ciudad del Aprendizaje”, destacó.

Pero su actividad en cuestiones sociales y políticas -no partidario-, no quedó ahí, ya que como recuerda “también participé en el Concejo de Adolescentes de la Provincia de Córdoba, y estuve en varios encuentros en la capital provincial donde tratamos diversos temas de medioambiente, escolares y otros más dirigidos a  jóvenes de nuestra edad”.

“También en 2023, junto a Juan Pablo Inglese, organicé un evento de jóvenes emprendedores, una experiencia muy linda, ya que fue la primera vez que me tocó hablar para un grupo de personas más amplio y más grandes, algo que hice mucho cuando lo hacía en el Parlamento, pero ahí era para las niñas y los niños, y en el Concejo de Adolescentes me dirigía a chicos de 15, 16 y 17 años”, recordó.

 

Vivir y reforestar en el sur

Ahora Helena vive en el sur de la Argentina, más exactamente en El Bolsón, luego de vivir dos años en Brasil, y se mantiene trabajando on line, como community manager, y haciendo voluntariados en hostels donde le dan comida y un lugar donde dormir, mientras se da tiempo para pensar bien qué va a estudiar, algo que afirma “seguramente será en mi ciudad, en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), pero todavía estoy analizando qué, aunque siento que tendrá algo que ver con lo social y quizás con la política, porque me encanta participar en cuestiones que ayuden a la comunidad y a  la sociedad en general, y creo que cuando regrese a Villa María, me gustaría organizar un grupo de jóvenes que puedan intercambiar ideas con políticos e instituciones, con propuestas que ayuden a la sociedad, sobre todo ahora que las cosas están tan difíciles”.

Precisamente, estando allá  fue que su eterna necesidad de hacer cosas que ayuden a la comunidad a la que pertenece y tanto desea ayudar que la llevó a inscribirse a una convocatoria que hizo el INTA Bariloche en conjunto con la ONG Circuito Verde, donde nos detalla:

“Plantamos árboles en la Reserva Forestal Loma del Medio, en El Bolsón, provincia de Río Negro, esto se realizó y lo organizaron el INTA de Bariloche y Circuito Verde. Fue una jornada que duró un día completo, fuimos alrededor de 90 voluntarios para esta reforestación, elegida entre 300 personas que nos inscribimos como voluntarios, y plantamos 2.000 unidades, entre ellos cipreses, coihues, lauras y maquis”.

Helena recordó que para ella fue muy triste “saber del fuego que ocurrió en 2025, y sentí mucha impotencia de no poder hacer nada estando tan lejos,  mientras vivía en Río de Janeiro, donde estuve dos años, pero ahora que estoy acá quería conocer otros lugares y el sur siempre estuvo entre mis objetivos preferidos y donde nunca antes había estado, así que me da mucha alegría poder dejar mi granito de arena en este proyecto ambiental hermoso, en lo que fue una jornada única y muy enriquecedora para todos”.

“La experiencia fue increíble, ya que compartí el voluntariado con gente del lugar que vivió y sufrió los incendios muy de cerca. Y ahí, en ese lugar de la montaña, cavamos, nos embarramos, subimos plantines y palas en mochilas, lo cual fue un gran esfuerzo, porque era un terreno complicado, muy escarpado, un lugar de montaña incendiado. Resultó un desafío físico importante. Además fue muy fuerte ver ese lugar quemado, donde no se oía nada, ni siquiera un pájaro, algo muy triste por ese lado. Pero el saber que cuando nos fuimos había dos mil árboles plantados, que le devolverán la vida a esa tierra, me produce una sensación increíble”, expresó, y añadió: “Estos son proyectos de reforestación que llevan mucho tiempo, con mucho trabajo de numerosas personas atrás, y que hace un gran esfuerzo. Quiero agradecer mucho a Circuito Verde y al INTA Bariloche por permitirme ser parte de esto. Y ahora seguiré recorriendo y aprendiendo, siempre tratando de ser parte de movidas como esta, que me producen mucha felicidad y ayudan positivamente, y quería  compartirlo con mi querida Villa María”, finalizó.

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