¡PORQUE SÍ... FLORES!

Mucho más que vender flores

miércoles, 13 de mayo de 2026 · 08:30

La Fundación Inti lleva más de 25 años trabajando en el acompañamiento de personas con discapacidad en Villa María, y el surgimiento de “¡Porque sí... flores!” marca una nueva etapa enfocada en la transición a la vida adulta de los jóvenes que forman parte.

La maestra en enseñanza especial Cecilia Ciccarel y la fonoaudióloga Natalia Guelfi, miembros del espacio, explican que este proyecto nació de la necesidad de los propios jóvenes tras finalizar su etapa escolar. “Tenemos un grupo de jóvenes adultos que terminaron el colegio y este proyecto es impulsado para ellos. Nace de un objetivo claro, que es generar un espacio real de participación, de aprendizaje y de trabajo compartido”, detalla Ciccarel.

 

Por “una vida independiente”

“Lo que nosotros brindamos es una enseñanza laboral, pero no por el trabajo en sí ni por el objetivo del dinero, sino que trabajamos habilidades sociales, comunicativas, su autonomía. El poder tener una vida lo más independiente posible”, aclaran.

El nombre, que parece una respuesta simple a una pregunta cotidiana, encierra la esencia del proyecto: “¿Y por qué flores? Porque sí. A nosotras nos encantan las flores y nos parece que crean un espacio tan armonioso, tan lindo... ¿A quién no le gusta que le regalen un ramo? Alegra el día y conecta a las personas con el aquí y ahora”.

En el proyecto, que actualmente cuenta con siete jóvenes con proyección de sumar más integrantes, cada tarea está asignada en función de lo que cada uno puede y desea hacer.  “Se respetan las capacidades de cada uno. No a todos les gusta o tienen la habilidad para hacer el envoltorio. Cada uno aporta sus fortalezas, donde se siente más cómodo”, mencionan. Y en la misma línea, explican: “Tenemos quien diseña en la compu los stickers para cerrar el paquete, quien corta el papel y lo hace de manera perfecta; chicos que a lo mejor tienen dificultades en la visión o problemas motrices son los que limpian todos los tallos de los paquetes cuando llegan los lunes. También hay chicos que no se animan a vender, pero están ahí sosteniendo, y hay otros que no saben el manejo del dinero, pero está quien anota y quien maneja el dinero”.

 

Por “un lugar en la sociedad”

El costo de cada ramo es de $5.000 y “todo lo que ganen va para los chicos”. “Para el sueño de cada uno, ellos después verán con su familia... Hay quienes quieren viajar a Buenos Aires, entonces para allá iremos si nos alcanza y si todos quieren lo mismo”, comentan desde la fundación.

“En realidad, lo que uno busca, más allá de la experiencia laboral, es la vida independiente, el promover la inclusión social, la autoestima, el que ellos se sientan activos en la sociedad, que tengan un lugar”. Según Ciccarel, la experiencia demuestra que cuando se encuentra el nicho adecuado, estos jóvenes sobresalen: “Si uno encuentra el lugar donde ellos sean capaces de desarrollar esa actividad, son los mejores empleados que puede tener cualquier persona. Eso lo digo de verdad, no porque amamos lo que hacemos”.

Para quienes deseen colaborar con la iniciativa o conocer el trabajo de la Fundación Inti, los ramos de flores frescas se comercializan todos los martes, de 11 a 13, en Tucumán 1159, Villa María.

“Invitamos a la gente para que pase, para que nos conozca, para que apoye el sueño”, concluyen.