Las calles - José Luis Morano
La calle de un ejemplo
El nombre de la calle fue impuesto por Ordenanza Nº 7.060, con fecha 22 de septiembre de 2016, bajo la Intendencia de Martín GillJosé Luis Morano nació el 7 de agosto de 1970 en la ciudad de Villa María. Era hijo de Gaspar Gerónimo Morano y de Marta Nicolasa Quinteros. Era el menor de seis hermanos: Carlos, Mirta, Jorge, Estela, Mónica y José Luis, este último, muerto accidentalmente de un disparo de escopeta que a un vecinito se le escapó cuando cursaba el sexto grado en el colegio José Bianco, donde había sido elegido abanderado.
Al año siguiente nace el sexto hermano, al que el matrimonio decide llamar también José Luis, en homenaje al anteriormente fallecido.

Era integrante de una familia de policías. Su padre y su abuelo vistieron también el uniforme de la fuerza.
elDiario en las Calles se entrevistó con Adriana Guardia, su esposa, su compañera de vida, quien nos acercó, además, un texto muy emotivo en el que manifestó: “José Luis, de niño, era un ser hermoso, muy carismático, simpático, alegre. Al jardín de infantes y primaria lo realizó en la Escuela Dr. José Bianco, y el Nivel Medio, en la Escuela Domingo Faustino Sarmiento, IPET N° 49 (salió con el título de carpintero metálico, que le permitió, posteriormente, realizar varios trabajos de aberturas, rejas y muebles como sillas, mesas, sillones, etcétera). A las aberturas de la parte trasera de nuestra casa las realizó él.
En 1988 finalizó sus estudios de Nivel Medio, al año siguiente decidió comenzar los trámites para el ingreso a Gendarmería. Ese mismo año que se enfermó su papá, quien falleció el 25 de enero de 1990. Ante esta situación, decidió cancelar su ingreso a Gendarmería y acompañar a su mamá. Posteriormente, ingresó a trabajar en Multicanal, de la familia Vartalittis.
Por esa época ya hacía un tiempo que veníamos saliendo formalmente con José Luis y en agosto de ese mismo año nos casamos. El 11 de enero de 1991 nació nuestro primer hijo, Emmanuel, y al año siguiente ingresó a la Policía de la Provincia de Córdoba. El 5 de abril de 1996 nace Valentino, y el 4 de octubre de 1999, Marina.
Era un papá que disfrutaba jugar con nuestros hijos, compartir charlas y pelis. Era polifacético: le gustaba cocinar, lo hacía con pasión (había comenzado un curso de chef), y agasajar a toda la familia con comidas y postres exquisitos (para la última Navidad elaboró un verdadero banquete con diferentes tipos de ensaladas, como así también panificación y postres). Le gustaba hacer bromas, relatar historias y leer; era un hombre muy sociable y bondadoso.
Su paso por nuestras vidas se puede ver reflejado en la calidad de hijos que poseemos: seres inteligentes, independientes y amorosos. Valentino es barista y enseña en capacitaciones.
Marina es también barista, apasionada al arte y el diseño, y Emmanuel, especializado en pastelería francesa, masoterapeuta y terapeuta.
Siempre lo voy a recordar con esa sonrisa hermosa que poseía. Su dulzura y compresión... Nos casamos tan jóvenes que aprendimos a afrontar las diversas dificultades juntos, y cuando uno de los dos flaqueaba, recibía el apoyo del otro. Hoy te puedo decir: ¡José Luis, gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! Todo fue justo y perfecto durante el tiempo que pudimos compartir juntos. Dejaste un gran legado en nuestras vidas… Amor infinito!”.
A la vez, elDiario en las Calles se contactó también con Luis Ángel Morano, primo de José Luis, quien lo recordaba como un trabajador que amaba lo que hacía: “Él quería mucho la profesión de policía, le tiraba mucho la carrera, siempre le decía que se cuidara mucho. En el tiempo en que murió estaba organizando todo, junto a mis hijos mayores, para irse a Italia a probar suerte, en la misma época que estudiaba para chef”.
Siempre fue portador de una sonrisa y gestos amables, según lo recuerdan algunos compañeros.
Revistó en distintas unidades operativas de la Unidad Regional: el Comando Radioeléctrico, la División Investigaciones, el Escuadrón Motorizado Río Segundo, el Destacamento de Tío Pujio y la Patrulla Rural fue su último destino.
Por su destacada actuación en servicio y disposición en el trabajo recibió, en varias oportunidades, felicitaciones por parte de diferentes jefes policiales, y había sido ascendido pocos días antes de su muerte; concretamente, el 9 de enero.
La muerte lo sorprendió en cumplimiento del deber cuando acudió al lugar donde pocos minutos antes se había producido un robo: una casa de barrio Belgrano, en la calle Brasil al 1200. Allí, cuatro individuos habían sustraído la suma de 500 pesos de entonces y un teléfono Nokia.
Tras una persecución por las viviendas aledañas, Morano recibió un impacto de bala, falleciendo en el lugar. Fue el 12 de enero de 2004.
Se supo después, tras una minuciosa investigación, que el autor del disparo era Juan Carlos Nieto, quien murió en un accidente al perder el control de su moto, también un 13 de enero, pero de 2019, 15 años después.
