El sacudón en el ámbito villamariense se extendió a lo largo del país

Ester y Luis, ¡presentes!

Sentimientos dominados por la alegría en familiares y organismos de Derechos Humanos, luego de que el Equipo Argentino de Antropología Forense identificara los restos de Ester Felipe y Luis Mónaco
domingo, 10 de mayo de 2026 · 08:44

Faltaban minutos para las 22 del viernes cuando el grupo Querellantes La Perla subió a sus redes la noticia que ponía fin a una búsqueda de casi medio siglo (Ester y Luis fueron secuestrados en esta ciudad el 11 de enero de 1978).

No se podía publicar semejante información sin chequear. Mientras uno de nuestros compañeros hablaba con Liliana, la hermana de Ester, otra compañera se comunicaba con Paula, hija de ambos desaparecidos, y entonces sí, surgió el “paren las rotativas” y cambiamos la tapa: Juntos a la par, titulamos, porque así permanecieron... siempre.

Enseguida Paula subió a su Instagram unas pocas palabras, que alcanzamos a publicar en la misma tapa de nuestra edición escrita: “Hoy vuelven con nosotros y estamos flotando, con el corazón al galope, descubriendo una nueva -y maravillosa- forma de felicidad. Bienvenido de regreso, Ester y Luis, mamá y papá”.

Horas después, ya ayer, sábado, escribió Liliana: “Ester Felipe y Luis Mónaco dejan de ser desaparecidos y toman el estatus de asesinados por el terrorismo de Estado”.

Sugería ella “asomarse a la publicación de Querellantes La Perla”. Allí se narraba lo siguiente: “Ester, naciste el 25 de marzo de 1950 en Las Varillas, provincia de Córdoba. Tus padres fueron Gregorio Felipe, verdulero, y Esther López, ama de casa y ceramista. Tuviste tres hermanos: Jorge, Oscar y Liliana. Tu familia te recuerda como una mujer inteligente, cariñosa y feliz. Te gustaba leer, desde adolescente leíste mucho. Estudiaste italiano, leías La Divina Comedia en ese idioma. También te gustaba bailar, fuiste a clases y bailaste flamenco, jotas, pasodobles, folclore y muchos ritmos. Amabas a los animales. Tu color favorito era el verde. Tu familia se mudó a Villa María, donde cursaste la primaria en la Escuela Normal Víctor Mercante, y el secundario, en el Instituto Bernardino Rivadavia. Te gustaba mucho la fiesta estudiantil de la Farándula.

Estudiaste la carrera de Psicología en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Participaste de la organización de la Primera Bienal de Humor de Córdoba en 1972, un año después de la creación de la revista Hortensia, dirigida por Alberto Cognini. Ya recibida, trabajaste en la Maternidad de Córdoba, en el Dispensario de Villa Nueva y en el Hospital Pasteur, donde junto a otras colegas fundaste el área de Atención Psicológica en salud pública. Fuiste militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Te casaste con Luis Mónaco y tuvieron una hija, Paula, que es periodista como Luis. Luis, naciste el 9 de septiembre de 1947 en Córdoba. Tu padre se llamaba Enrique Mónaco, y tu madre, Beatriz Marcelina Aguirre. Tu infancia transcurrió en Saldán, en las sierras, a 20 kilómetros de la capital de la provincia. Cursaste hasta cuarto de primaria allá, en la Escuela Nacional 153. Después, tu familia volvió a Córdoba y estudiaste en la Córdoba English High School. Durante tu adolescencia te detectaron un tumor cerebral que te causaba fuertes dolores de cabeza, pero se curó sin tratamiento. Te recuerdan tranquilo, de pocas palabras, pero fácil de enojarse y discutidor. Eras hincha de Belgrano. Tuviste nueve hermanos. Estudiaste cerámica y te gustaba pintar... Los secuestró una patota de personas armadas y vestidas de civil, la madrugada del 11 de enero de 1978, en Villa María. Luis, te llevaron del departamento que alquilaban y robaron todo cuanto pudieron ahí: auto, dinero, cuadros, objetos... Ester, te llevaron en camisón y chancletas de la casa de tus padres, a ellos los dejaron amordazados y a Paula, de 25 días, en su cuna.

Ester, tenías 27 años. Luis, tenías 30 años”.

Ayer, reflexionando para elDiario, la reconocida abogada Amalia Arballo manifestó: “Desde anoche, la emoción me conmociona. Conocí a Paulita porque fue compañera de mi hija Purita en las Rosarinas. Ingresaron juntas y fueron desde chiquitas compañeras, pero compañeras y amigas. A su vez, lo conocí a su abuelo, a Felipe, el Lelo, como le decíamos. Y quizá, como los dos estábamos solos, los dos nos encargábamos de llevar, de traer y de tener a esas niñas, tanto en el hogar del Lelo, de Felipe, como en mi casa. En mi casa durmió tantas veces en mi cama con Purita, las tres juntas. Compartí muchos momentos de su vida y traté de acompañarla y de darle todo el amor que pude. Sé que siempre quiso encontrarlos y ese reloj de arena que hay en Villa María, que hizo su tía, le daba el motivo para que con su bicicletita, los días de la madre o los días en que ella sentía esa necesidad, corriera y se sentara al lado de las dos piedras que representaban a sus papás. Solamente ella sabe lo que es vivir sin saber cómo pudieron morir y que se los arrancaran de tan temprano. Creo que va a encontrar paz en este momento y ha sido una vida de lucha consecuente con la vida de sus padres. Ha vivido para encontrarlos. Ha formado siempre lugar, ha tenido lugar siempre en todas las asociaciones que han luchado por el encuentro de los desaparecidos. Su abuelo también fue un claro ejemplo. Me acuerdo cuando vivía la mujer de Felipe y viajaron a Alemania para dar testimonio y estuvieron siempre y en todo momento en la búsqueda. Esa búsqueda termina hoy. Gracias a Dios. Paula, te has encontrado, los has encontrado y mucho se debe a tu lucha”.

 

Repercusiones

Cuando amaneció sobre la ciudad, las redes comenzaron a llenarse de comentarios, más del 90% de los cuales eran de satisfacción, de apoyo a la familia. Y la edición de elDiario se agotó.

El intendente Eduardo Accastello (PJ) escribió a las 7 de la mañana, en las redes sociales, “destacamos el incansable trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y los organismos de Derechos Humanos que, una vez más, le ponen nombre, historia y verdad a los restos hallados en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla. Entre las nuevas identificaciones están las de Ester Felipe y Luis Mónaco, el matrimonio secuestrado en Villa María durante la última dictadura militar. Después de medio siglo, la memoria sigue abriendo caminos, porque cada identidad recuperada es también un abrazo a sus familias, una reparación necesaria y una victoria de la verdad frente al horror. Nunca Más”.

El exconcejal y exlegislador provincial Luis Caronni (UCR) escribió: “Gran noticia. Villa María, conmovida. Un gran recuerdo para la lucha de Gregorio Felipe y Enrique Mónaco y todos sus familiares. Al fin tendrán sus restos”.

El rector de la Universidad Nacional de Villa María, Luis Negretti, en nombre de la casa de altos estudios, publicó lo siguiente: “Reafirmamos nuestro compromiso inclaudicable con la Memoria, la Verdad y la Justicia. Acompañamos a las familias en este proceso de reparación histórica. El hallazgo de sus restos pone fin a la incertidumbre del rastro desaparecido y condena, una vez más, el horror del genocidio”.

El Colegio de Psicólogos de la provincia de Córdoba envió un comunicado con el siguiente texto: “Recibimos con profunda emoción la noticia de la identificación de los restos de nuestra colega, la licenciada Ester Silvia Felipe, y de su compañero, Luis Carlos Mónaco, hallados en la Loma del Torito (La Perla). Tras 48 años de búsqueda, la tierra nos devuelve la verdad. Recordamos a Ester no solo por su compromiso profesional en la Maternidad de Córdoba y el Hospital de Villa Nueva, sino por su alegría, su curiosidad y esa esencia vital que el terrorismo de Estado no pudo borrar. Este hallazgo es un acto de justicia contundente y, a la vez, un abrazo reparador para su hija Paula y para todo nuestro colectivo. Como profesionales de la palabra, celebramos que hoy la memoria recupere su lugar frente al silencio”.

La actriz Erica Rivas, quien estuvo en Villa María junto a Liliana Felipe en ocasiones de música, teatro y otras artes, expresó: “Abrazo emocionado para Paula, para Lili y para toda la familia”.

El filósofo, ensayista, docente y divulgador Darío Sztajnszrajber puso “amor infinito, Paula Mónaco Felipe, te quiero mucho”.

Y así, desde la política, el ámbito universitario, el profesional, el artístico, surgieron voces abrumadoramente mayoritarias positivas, por sobre otras inspiradas en la teoría de los dos demonios...

 

Otro logro del equipo de antropólogos

El trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense también confirmó en las últimas horas los nombres de un matrimonio, cuyos restos fueron hallados en el mismo enterramiento clandestino que Ester y Luis, en jurisdicción de La Perla.

“Hoy fueron identificados los restos de José Luis Goyochea Escudero y de su esposa, Nélida Noemí Moreno Maza de Goyochea”, informaron ayer en redes sociales desde la Casa de la Memoria.

Además, remarcaron el valor del trabajo colectivo que sostiene estas investigaciones desde hace décadas: “Este avance es posible gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y al aporte del docente e investigador de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Guillermo Sagripanti, cuyo compromiso sostiene y amplía estas búsquedas”.

En el mismo mensaje, convocaron a familiares de personas desaparecidas entre 1974 y 1983 a colaborar con la actualización y aporte de datos.

 

APDH
Alumbrará la Memoria

 Para que la Verdad y la Justicia sean Luz  

“Hay que mantenerse en un obstinado presente, con toda su sangre y su ignominia, algo que ya se está queriendo hacer entrar en el cómodo país del olvido; hay que seguir considerando como vivos a los que no lo están. Tenemos el compromiso de reclamar, uno por uno, hasta que la respuesta muestre la verdad que hoy se pretende escamotear”, expresaba Julio Cortázar en aquellos primeros años.

Desde Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Regional Villa María, expresamos nuestra inmensa alegría y amor por la recuperación de nuestros compañeros Ester Felipe y Luis Mónaco, secuestrados y asesinados en la dictadura genocida de 1976. Desde ahora y desde siempre constituyeron la energía para continuar a 50 años del golpe por el camino de Memoria, Verdad y Justicia. Ahora volvieron de un largo viaje; los sentimos con nosotros y juntos continuaremos por la senda de buscar y encontrar.

Ester era psicóloga, con 27 años había trabajado en la Maternidad de Córdoba y en el Hospital de Villa Nueva. Luis Mónaco, fotógrafo y periodista, con tareas en Canal 10 y Radio Universidad.

Ellos decidieron volver a nuestra ciudad, tal vez pensando que aquí estarían más seguros. Ya había pasado lo más duro de la represión, Luis colaboraba con don Gregorio, escribía alguna que otra nota en el diario Noticias, y Ester, embarazada, tenía entonces una vida pasiva con su madre. El secuestro de ellos fue tardío. Los militares continuaron “rastrillando” y en vísperas del Campeonato Mundial de Fútbol 1978 pusieron en práctica lo que Menéndez llamó “el peine fino”, que se aplicó desde la inteligencia y los grupos operativos militares para terminar de aniquilar a cualquiera que pudiera poner en peligro la imagen de aparente normalidad con la que se pretendía mostrar al país.

Es nuestro anhelo recordar a don Gregorio Felipe, padre de Ester y suegro de Luis. Con él compartimos muchas jornadas de trabajo en la constitución de APDH en la ciudad de Villa María y la región; fue un distinguido referente.

Cuando sepultaron a su esposa, con rabia y dolor manifestó: “Mi esposa no murió de una enfermedad física, sino del dolor y la angustia de haber perdido a su hija y a su yerno”.

Para cerrar este breve reconocimiento a Ester, Luis y a toda la familia, desde APDH Regional Villa María recordamos un escrito a Ester de Liliana, su hermana:

Cómo fue la bala

Dónde estaba el cielo

Qué montaña ya no pudo más besar tu pelo

Dónde estaba Dios

Dónde estaban todas las naranjas

Dónde estaba cuando esa bala te dio,

yo cuando esa bala te dio, te dio

Dónde estaba Dios

Otro, otro, otro adiós sin Dios  

Más de