Se superó el registro que había de hace 46 años
Una lluvia récord para el mes de abril
A partir de este lunes se da por descontado que no habrá lluvia en los próximos días, pero sí bajará notablemente la temperaturaCon los 22 milímetros de agua que cayeron el sábado, este abril de 2026 quedó en la historia climática de Villa María. Con un acumulado que ronda los 230 milímetros, el mes no solo superó ampliamente los promedios habituales, sino que también dejó atrás el récord de 1980, cuando se habían registrado alrededor de 203 mm, y es el registro más alto en 70 años. Se trata de un evento atípico: en condiciones normales, abril es un mes de transición hacia la estación seca, con registros muy inferiores.
Esta información fue dada a conocer por el meteorólogo aficionado local, y referente de mucha gente, Silvio Arnaudo.
Este volumen de precipitaciones en pocos días, no puede leerse como un hecho aislado. La intensidad de las lluvias, sumada a la persistencia de sistemas de tormentas, marca una dinámica cada vez más frecuente: eventos más cortos, pero mucho más intensos.
En ese sentido, lo ocurrido en Villa María se inscribe en un patrón que distintos especialistas vienen señalando en la región central del país.
Tras este episodio, el ingreso del viento sur –con ráfagas intensas y descenso térmico– traerá un cambio de escenario para un singular otoño. Se espera un período de estabilidad, con varios días sin precipitaciones, algo típico luego de este tipo de eventos. Sin embargo, el dato de fondo no es la pausa, sino el contraste: de lluvias récord a condiciones secas en cuestión de días. Incluso este lunes podría haber una helada.
Clima atípico
En paralelo, varios meteorólogos advirtieron –como lo hizo el conocido como el “Gurú del Tiempo”, Mario Navarro, hace unos días a este medio– que el otoño e invierno podrían presentar características atípicas. Por un lado, se anticipan temperaturas más bajas que lo normal, aunque podría haber días de más de 30 grados. A su vez, no se descarta la aparición de tormentas de tipo veraniego durante los meses fríos, con chaparrones intensos, actividad eléctrica y acumulados significativos en lapsos cortos.
Este doble comportamiento –frío más marcado, combinado con episodios de alta inestabilidad y subas térmicas repentinas– refuerza la idea de un clima más variable y extremo. Abril, en ese sentido, no sería una excepción, sino una señal de lo que se puede venir.
Lo ocurrido deja, además, una advertencia concreta: los registros históricos siguen siendo una referencia válida, pero cada vez más desafiada por eventos que los superan. Villa María acaba de escribir una nueva marca. La incógnita es cuánto tardará en volver a romperse.
