Ley de salud mental - Ante el proyecto de modificación enviado al Senado de la Nación
Teyssedou: sin un abordaje integral, “es insuficiente y engañoso”
Es una advertencia. Así lo expuso Raúl Teyssedou, psicoanalista, docente universitario y doctor en Psicología, quien cuestionó el proyecto presentado en el Senado y alertó sobre el deterioro del sistema. Sostuvo que la problemática requiere políticas amplias y no cambios puntualesEn el marco del debate abierto en el Senado de la Nación por la modificación de la Ley de Salud Mental, el docente universitario, psicoanalista y doctor en Psicología, Raúl Teyssedou, expresó fuertes críticas al proyecto impulsado por el Gobierno nacional y advirtió que la problemática no puede resolverse con cambios parciales ni aislados.
Entrevistado por laRadio del Centro del País 90.1, Teyssedou planteó que la situación de la salud mental en Argentina “es compleja y requiere un análisis global”. “Vemos amenazas de tiroteos en escuelas, consumos problemáticos en aumento, crecimiento de la depresión, la angustia, la violencia. Todo esto no se resuelve con una modificación puntual de la ley existente”, sostuvo.
El especialista vinculó la crisis del sistema con el recorte presupuestario en salud y el debilitamiento de las redes comunitarias. “No existe un abordaje serio porque se achica el presupuesto de la salud en general y de la salud mental en particular. Se reducen los efectores y los organismos que pueden intervenir frente a la problemática”, afirmó.
En esa línea, remarcó la importancia de los espacios comunitarios como clubes barriales e instituciones culturales y deportivas, que hoy, “en lugar de fortalecerse, se ven debilitados”, indicó.
Para Teyssedou, la salud mental no puede limitarse al ámbito hospitalario, sino que involucra a la escuela, la cultura y la vida social en su conjunto.
Internaciones y diagnóstico
El proyecto de reforma incluye modificaciones en criterios de internación y en el concepto de “padecimiento mental”, aspectos que el profesional consideró parciales y potencialmente engañosos.
“El cierre de grandes hospitales es una tendencia internacional desde mediados del siglo XX, pero eso no significa que haya que crear más instituciones, sino fortalecer la atención comunitaria y sumar profesionales”, explicó. Asimismo, rechazó la idea de que exista una falta generalizada de lugares de internación. “En Córdoba, los hospitales públicos cuentan con servicios de salud mental. El problema es la falta de recursos humanos y la creciente demanda, no la inexistencia de instituciones”, enfatizó.
Con relación a las internaciones involuntarias, advirtió que el debate se está simplificando. “Es un caballito de batalla que nos quieren vender como solución. La ley es un marco general, pero cada provincia regula su aplicación. En esos casos interviene la Justicia, lo cual es clave para evitar abusos”, señaló.
Sobre el diagnóstico, otro ítem en discusión, Teyssedou también cuestionó la evolución de los criterios en el campo de la salud mental y señaló que “se ha perdido profundidad conceptual”.
“Los manuales diagnósticos actuales reducen la complejidad a categorías numéricas. Se perdió la riqueza del análisis psicológico, social y familiar”, expresó. Según explicó, esa simplificación impacta directamente en la posibilidad de comprender integralmente a las personas y sus contextos.
“No alcanza con cambiar artículos”
Para el especialista, la discusión de la ley debería abrirse a un debate mucho más amplio, con la participación de distintos sectores.
“Hay que convocar a profesionales de la salud, pero también a sociólogos, antropólogos, especialistas en comunicación. La salud mental atraviesa toda la sociedad”, afirmó.
En ese marco, alertó sobre fenómenos actuales que requieren atención urgente. “¿Cómo puede ser que naturalicemos amenazas de tiroteos en escuelas? ¿Qué pasa con el aumento del suicidio, del insomnio, de la angustia en los jóvenes? Todo esto tiene que ver con la salud mental”, planteó.
Teyssedou insistió en “la necesidad de un llamado a un enfoque integral”.
Finalmente, remarcó que la modificación de algunos artículos de la ley no responde a la magnitud del problema. “No se puede reducir un tema tan delicado a una reforma puntual. Es necesario un abordaje integral, con políticas públicas sostenidas y articuladas”, concluyó.
