UNVM - El docente y académico Alejandro Lespinard dialogó con este medio sobre el trabajo junto a su equipo en un contexto muy difícil
“Uno trabaja por amor al país”
En el marco de la jornada nacional que llevaron a cabo las universidades públicas en el país para que se cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, elDiario habló con el también vicedirector del Imitab, para visibilizar la gran y vital labor que se lleva a cabo en el institutoA veces, sobre todo en la dura e insólita realidad de la Argentina de hoy, parece que hay que volver a mostrar el verdadero significado de la educación pública. Y en este caso de los estudios superiores, como lo que representa la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y en el caso de esta nota del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas que, al igual que los demás institutos, el miércoles y jueves de la semana pasada realizaron una jornada de visibilización del enorme trabajo y esfuerzo que realizan docentes y estudiantes día a día en beneficio del progreso del país, como sucedió en las demás universidades públicas nacionales.
Por tal motivo, este medio habló con el docente, académico e investigador de Conicet, Alejandro Lespinard, titular en la carrera en Ingeniería de Alimentos desde 2014 en la UNVM, quien llegó a esta institución por un programa de radicación de investigadores a través del CIT local (Centros de Investigación y Transferencia), además de que antes hizo una estancia posdoctoral en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), en España.
El investigador, que dio detalles sobre los distintos proyectos que encabeza y del trabajo en conjunto que la universidad lleva a cabo con la iniciativa privada, también se expresó sobre la situación que viven, tanto docentes y estudiantes, en medio de una crisis económica que pega especialmente en las universidades públicas y en el marco de una Ley de Financiamiento Universitario que, a pesar de ser votada y ratificada en el Congreso echando atrás el veto presidencial, sigue sin implementarse por capricho del Gobierno nacional.
Proyectos en marcha
Lespinard nació en Santa Fe y es licenciado en Biotecnología por la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Tiene un doctorado en la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) en Ciencias Exactas, y recientemente fue promovido ‘Investigador Independiente’, nivel 3, de los cinco que tiene el Conicet, además de ser vicedirector del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (Imitab).
Y sobre los proyectos más importantes que están llevando a cabo junto a su equipo, indicó: “La idea de los CIT fue la de descentralizar a los investigadores, moviéndolos de las ciudades donde había muchos, y que la ciencia se expanda por el país. Desde entonces, estoy acá. Y más allá de mi labor docente en la carrera, en el Imitab todas las líneas de investigación que desarrollamos tienen que ver con necesidades del sector socioproductivo regional. Es decir: nuestra mirada está puesta en desarrollar investigaciones que luego se puedan transferir al sector productivo”, expresó.
En su caso particular, Lespinard señaló que actualmente trabaja en el diseño y optimización del procesamiento y conservación de alimentos, principalmente con la industria láctea, que en Villa María y la región es muy importante.
“Actualmente, estamos trabajando en tecnologías 4.0, para lo que es el monitoreo y control en procesos de producción y control de quesos, principalmente, sobre todo en etapas como lo son la pasteurización, el salado y la maduración. Además, dirigió un grupo de investigación de becarios del Conicet, quienes hacen sus doctorados, y cada uno trabaja en una línea de investigación diferente”, dijo.
Otra de las líneas que desarrollan, explicó, “son las tecnologías emergentes de procesamiento de alimentos, como la de microondas para alimentos fluidos, que puede ser para leche, pero también para jugos. Por otro lado, está la aplicación de rayos UV para la pasteurización no térmica de alimentos. O, por ejemplo, otra línea importante es la producción de leche de burra para niños –vinculada a una empresa– que padecen alergia a la leche de vaca. Incluso, la universidad cuenta con la planta de procesamiento de esta leche, la cual ya se comercializa con excelentes resultados. Todo este trabajo se realiza a través de un convenio público-privado: ellos producen la leche, nosotros la procesamos y envasamos. Y desde hace poco recibimos un equipo que se llama ‘liofilizador’ que nos permite deshidratar la leche, para hacer la leche de burra en polvo, lo que aumenta el período de vida útil del alimento”.
“También trabajamos en la reducción de sodio en quesos, que es un problema de salud pública, así como reducir el contenido en grasa, lo cual es un desafío interesante porque al modificar esos componentes se modifican los sabores, texturas, olores y la vida útil del producto. Además, en general, trabajamos en el procesamiento de alimentos de alta calidad, que constituye un aporte significativo para la salud de todas las personas”, destacó.
Un contexto muy difícil
Más allá de los ejemplos compartidos sobre las investigaciones y el trabajo que hacen, y que impactan rápido en la sociedad y en los aparatos productivos locales y regionales, Lespinard señaló que en la actualidad es muy complicado trabajar en estos y otros proyectos que se tienen en mente por el desfinanciamiento que sufren las universidades públicas en todo el país: “El impacto que están teniendo las políticas con la educación, la ciencia y la tecnología es muy fuerte, en todo el sistema educativo; y, obviamente, también en el científico. Nosotros lo vemos a diario. Se está produciendo un desfinanciamiento total, incluso diría que, en realidad, es un desmantelamiento y destrucción del sistema científico”, expresó. En este sentido, explicó que por esta razón “muchos jóvenes que habían iniciado la carrera científica o su doctorado con una beca del Conicet no están teniendo la posibilidad de permanecer dentro del sistema o continuar su camino como investigadores científicos, por lo que se están yendo. El becario que hoy se recibe tiene que pedir una beca posdoctoral, y hoy hay muchos menos ingresos al Conicet. La mayoría, entonces, se vuelca al sector privado, pero tampoco es que esté tan bien con la actual situación económica; o bien, deciden irse del país, por lo menos por un tiempo hasta que la situación mejore”.
“La UNVM ha perdido muchos recursos humanos desde diciembre de 2023 a la actualidad, y nos va a demandar muchos años recuperar lo que se tenía, lamentablemente. En el Imitab son más las bajas que las altas este año. Solo ingresó un becario doctoral, cuando antes ingresaban de 4 a 6. Nosotros éramos aproximadamente 50 personas y estamos por debajo de las 40, lo que sería cerca de un 20% menos”, explicó.
Y consultado sobre qué podría pasar si este contexto, que ya de por sí es muy complicado, no mejora de acá a unos meses y se agudiza, señaló: “Indudablemente, el número de miembros de nuestro instituto seguirá bajando. Es un contexto desafiante, lo que nos obliga a ser mucho más creativos y a tener las mayores iniciativas posibles. Por eso, fomentamos mucho la vinculación con empresas privadas, a través de la investigación y desarrollo para las que lo requieran, y así poder sobrellevar esta situación de la mejor manera”.
Aun así, Alejandro Lespinard, quien es un villlamariense más y que ha forjado una familia en la ciudad, afirma que no tiene pensado emigrar, y dice: “Soy de los que piensan que hay que ponerle el pecho a la situación y enfrentar esta crisis lo más que se pueda para sacar adelante a la Argentina, porque uno trabaja por amor al país. Porque pensamos que, a pesar de todo, de todas estas dificultades que estamos viviendo, creo que esto se puede mejorar. Y en eso estamos, trabajando entre todos para salir airosos de esta situación tan complicada”.
