Entrevista - Susana Marzolla, elegida Mujer Protagonista 2026

“Fue un mimo que me hizo repasar toda mi historia”

Susana Marzolla es una repostera y empresaria villamariense que construyó, junto a su familia, una marca a partir de su nombre. El Concejo Deliberante, en virtud del voto de ciudadanos, la eligió como la Mujer Protagonista 2026
jueves, 2 de abril de 2026 · 08:14

Hace tiempo atrás, cuando Susana Marzolla daba clases en el Jardín del colegio Rivadavia, se ofreció a ayudar a una “Pinocha”, dado que la familia necesitaba una torta de cumpleaños y no conocían a quién acudir. Nunca pensó que ese sería el inicio de una próspera y esforzada actividad que hoy lleva adelante junto a su familia.

El boca a boca, después de aquella primera torta de cumpleaños, hizo que empezaran a crecer. Hoy tiene una casa de té, donde producen las dulzuras elegidas cada día por centenares de Villa María.

En ocasión de haber sido elegida como Mujer Protagonista 2026, elDiario dialogó con ella para repasar la historia de esta empresaria que construyó con su nombre una marca.

Comenzó la nota diciendo gracias. Desde el primer momento en que le informaron que era una de las postuladas, empezó a repasar y agradecer a todas las personas que acompañaron en ese camino.

“Les agradezco a mis viejos y a mi familia por lo que me bancaron. Me prestaron su casa, su horno, su batidora. Le doy gracias también por el acompañamiento que me hacían cuando les pedía que me sacaran una torta así me iba a dar clase; o bien, a mi abuela, porque a las cuatro de la mañana me estaba lavando las ollas”.

Se remonta mucho antes de esa torta que hizo cuando trabajaba en la docencia. “Junto a mi hermana ayudábamos a mi abuela que, al enviudar, puso una fábrica de pastas. Como éramos muy buscavida, hacíamos alfajores que les ofrecíamos a sus clientes cuando el domingo venían a buscar los tallarines”, recordó. “Con eso me pagué el viaje de estudios”.

Cuando ya estaba de novia con quien ahora es su marido, trabajaban intensamente para hacerse la casa. Por eso, durante muchos años, corría entre el horno y el aula.

 

Desde abajo

Sin un local de venta, los pedidos se multiplicaban. “El secreto creo que es una receta de casa, sin tanto medir ingredientes. Es más, me divierto mucho cuando calculo un trozo de manteca y digo que pesa tantos gramos y después lo peso y es efectivamente esa cantidad”, valoró.

Con el tiempo, cuando fueron creciendo y ya las tortas no se producían en casa, fue necesario armar un recetario con las cantidades precisas para que, si otra persona hacía sus productos, pudiera hacerlo con la misma receta.

“Siempre hago lo que me gusta comer, porque siento que lo simple, lo rico y lo fresco es lo que va”, dijo.

En el año 2000 exhibieron por primera vez las tortas en una isla ubicada en el espacio aledaño al desaparecido Supermercado Disco, que se había instalado sobre el bulevar Vélez Sarsfield.

De allí pasaron al centro, en un pequeño local de la calle Corrientes donde pusieron un café al paso y que contaba en el corazón de manzana con un espacio grande, donde empezaron a producir.

“Me acuerdo que me habían desalentado mucho cuando empezamos con el proyecto de hacer un café. Hasta que la gente de Massó confió en nosotros y nos dio todo, sin cobrarnos, para empezar. Estoy muy agradecida por esa confianza, porque ni nos conocía. También nos ayudaron muchos proveedores”, dijo.

De ese pequeño local pasaron a otro, el actual, con más espacio, donde siempre se escucha el bullicio de los vecinos que lo eligen para tomar el café y disfrutar de alguna pastelería con el sello de Susana.

“Siempre tuve conciencia de que, como decía mi viejo, lo único que se empieza de arriba es cuando cavás un pozo. Nosotros hicimos todo desde abajo, creciendo gracias al trabajo, la confianza de la gente y créditos, por supuesto”, dijo. “Disfruto mucho de ese paso a paso”, agregó.

“La primera torta fue para una alumna del Jardín del Rivadavia, donde daba clases”.

Adversidades

La llegada de la pandemia marcó un hito en la historia comercial de la familia. “Estaba muy preocupada porque teníamos que pagar sueldos y no ingresaba dinero. Trabajaba mucho y pensaba: no me puedo fundir trabajando”, contó.

El estrés, dijeron los médicos, fue la causa de un derrame cerebral.

A consecuencia de eso, estuvo días -muchos- en la Terapia Intensiva de una clínica de Córdoba, con un muy mal pronóstico.  “Le dijeron a Pablo, mi marido, mi otra mitad, que no iba a pasar la noche”.

“Pero, llamalo milagro, oportunidad, o ciencia, o lo que sea, la cuestión es que me salvé. Nunca dudé de que iba a salir bien y sin secuelas, siempre pensaba en mi familia. Cuando entré a la Terapia les dije a los cuatro (esposo y tres hijos): ‘Los veo pronto’. Lo que sí te puedo decir es que ese derrame fue un antes y un después en mi vida”, dijo.

Hoy asume las responsabilidades de otra manera. “Aprendí mucho. Esa enfermedad me ordenó un montón de cosas, empecé a vivir la vida con otro ritmo, aprendí a decir que no a algunos trabajos y también entendí que otros pueden hacer lo que yo hago”.

22mil: la cantidad de votos que emitieron los ciudadanos para elegir a la Mujer Protagonista entre 87 postulantes en seis categorías.

El futuro

“De cada adversidad yo aprendí muchísimo. Somos emociones y las emociones se trasladan a lo que vivís. Trabajar sobre eso me ayudó un montón”. “Soy una agradecida de la gente”, remarca.

El futuro se presenta con distintas posibilidades. Una, la que le ofrecieron repetidamente, es la de abrir franquicias en distintos sitios. “No quiero porque sería dilapidar mi marca. No usamos conservantes y tenemos una producción que busca crear sabores de hogar y eso no sería posible franquiciando la marca”, dijo.

Decidió entonces avanzar por otro camino, que tiene a lo que más le gusta de la cocina, el dulce de leche, como protagonista.

Se trata de la producción de alfajores. “Creo que sería una linda forma de retirarme, poniendo una fábrica de alfajores”, concluyó esta mujer que parece incansable y que, con el voto de vecinos y vecinas, fue elegida, entre otras 87 personas, como la Mujer Protagonista 2026.

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