Entrevista a Pablo Viola - Sacerdote que está al frente de la Pastoral de?Adicciones de la Arquidiócesis de Córdoba, quien estará en Villa María en una misión por varios barrios de la ciudad
“Es un error creer que el único problema es el consumo”
Los Hogares de Cristo funcionan en todo el país. Desde hace poco tiempo hay uno en Villa María. Dialogamos con el sacerdote que es referente en CórdobaUn Jueves Santo de hace 18 años atrás, el entonces cardenal Mario Bergoglio lavó los pies, como hizo Jesús, a los jóvenes que habitaban el primer Hogar de Cristo, un espacio para acompañar a personas que tienen consumos problemáticos.
“Ese fue el acto fundacional de los Hogares de Cristo”, dijo el sacerdote Pablo Viola, quien está al frente de la Pastoral de Adicciones de la Arquidiócesis de Córdoba.
Mañana visitará Villa María para participar de una jornada de reflexión. Antes de eso fue entrevistado en la 90.1, laRadio del Centro del País, donde habló de los Hogares de Cristo que surgieron en los barrios periféricos de la ciudad de Buenos Aires “en momentos en que el consumo del paco y la realidad de la exclusión eran muy profundos”.
De la mano de los curas “villeros” comenzó esta forma de acompañamiento que se replicó en todo el país y que desde hace un corto tiempo también está en Villa María.
“El eje de nuestra metodología es recibir la vida como viene, con toda su complejidad, con todas las dimensiones que la constituyen. Recibirla, abrazarla, buscar construir redes, articular en familia, en comunidad, y poniéndole el cuerpo, como se hace en la familia. Todo esto, desde el impulso organizador que es la fe y la comunidad creyente”, dijo el sacerdote.
Parten de un principio de considerar a cada persona en su integralidad. “Nadie es solamente una problemática”, aseguró. “No es solo el tema del consumo, sino todos los que afectan su vida y que la determinan, porque somos una unidad de cuerpo, mente y espíritu. Vamos caminando desde el amor integrando las partes”, manifestó.
“Creer que el consumo es el único problema que hay que resolver es un error muy grande y, justamente, es una de las dificultades que existen a la hora de encontrar respuestas”, dijo.
Consideró que hay un reduccionismo de las problemáticas, lo que se puede ver cuando se argumenta a favor de leyes que bajan la edad de imputabilidad o bien, en la provincia, acerca de la restricción para el trabajo de “naranjitas” o cuida coches. Es lo que llaman “la cultura del descarte”.
“Es como sacarse el problema de encima. Hay como dos maneras de resolver los problemas; uno, sacárselo, una tendencia que uno suele asociar con las derechas; y la otra es idealizarlo, que es lo que uno asocia con las izquierdas. Nosotros creemos que hay que ver los problemas como son en la realidad y atender los distintos factores que afectan a la vida de la persona, sin caer en idealizaciones y sin sacarnos el problema de encima”, dijo.
“En Villa María venimos trabajando con el Hogar de Cristo y hemos tenido una buena respuesta de la comunidad y de las entidades que la conforman. Muy especialmente con la iglesia, que nos ha recibido muy bien; con los curas que hemos venido hablando, lo que ha sido importante. También de la mano del municipio, que ha hecho posible que podamos estar en esa ciudad.
-¿Cuál es el criterio para que alguien acceda al Hogar de Cristo?
-Nuestro criterio es no tener criterio de admisión, recibimos al que viene como viene. Obviamente que no somos kamikazes y tratamos de ver la situación desde donde podemos construir una respuesta con esa persona. Los recibimos como hermanos.
Casi todos los chicos recuerdan ese día, el ser recibidos con un abrazo, con un lugar en la mesa. Por supuesto que si hace falta una atención médica o psiquiátrica, si es necesario solucionar cuestiones del DNI o de la justicia, tramitamos.
Después vamos transitando umbrales. El primer umbral en Villa María es el refugio (ex-Gurisito), donde trabajamos junto al centro barrial que está en Las Playas. Los chicos, durante la noche, están en el refugio; y en el día, en el centro barrial.
Después siguen pasando etapas, atravesando umbrales. En la propuesta que tenemos para varones contamos con granjas en Río Ceballos y en Cavanagh. Así siguen avanzando hasta lo que llamamos quinto umbral, donde ya ponen en marcha su proyecto de vida.
Todo lo hacemos en una clave de mucha familia, intentamos que esa sea la experiencia que los chicos tengan con nosotros, que sea lo que los ayude a ponerse de pie”, concluyó el sacerdote.
Libro y misión
Mañana, lunes 20 de abril, a las 18, en el Centro Integral Municipal para Personas Mayores “Papa Francisco”, el padre Pablo Viola estará junto al vicario de la Diócesis de Villa María, Alberto Bustamante, y la referente de Hogares de Cristo de Mar del Plata, Ana Laura Vulcano, para impulsar un conversatorio sobre la vida de Bergoglio.
Además, presentarán el libro “Nadie se salva solo”, frase del Papa dicha durante la pandemia de Covid, que integra el contenido del primer encuentro de Adicciones de la Arquidiócesis de Córdoba.
El martes 21, junto a los integrantes del Hogar de Cristo de?Villa María y Córdoba, llevarán a cabo una misión en los barrios Las Playas, Los Olmos y Botta.
Cerrarán la jornada con una misa en honor a Francisco, que será a las 18.30 en la capilla de Las Playas.
