LAS CALLES - Leandro N. Alem

El padre de la UCR

El nombre de la calle fue impuesto por Ordenanza Nº 130, con fecha 14 de mayo de 1927, reemplazando la anterior denominación de Córdoba, bajo la Intendencia de Eugenio Parajón Ortiz
domingo, 19 de abril de 2026 · 09:48

Leandro N. Alem nació en el barrio de Balvanera, Buenos Aires, el 11 de marzo de 1842.

­­­ La arteria nace en Buenos Aires y concluye en la avenida Guillermo Rawson, en barrio Almirante Brown

Fue bautizado como Leandro Alen, (con “n” al final) y él mismo modificó su apellido de joven, reemplazando la “n” final por una “m”.

?Una procesión en la avenida Alem en 1920, vista desde la calle San Juan. Al fondo, el incipiente centro de la ciudad, el edificio de Alem y Catamarca se puede ver que está prácticamente igual

 Tradicionalmente, su nombre ha sido escrito como Leandro N. Alem, y en algunos casos, como Leandro Nicéforo o Leandro Nepomuceno Alem, aunque su segundo nombre es objeto de debate entre los historiadores. En el acta de bautismo se lee solo Leandro Alen.

Mitín del Jardín Florida, el 1 de septiembre de 1889

Era hijo de Leandro Antonio Alen y Tomasa Ponce. Su padre era un pulpero y almacenero federal rosista, y uno de los oficiales de “la Mazorca”, la fuerza parapolicial de Juan Manuel de Rosas, motivo por el cual fue fusilado, colgado en una horca y exhibido al pueblo tras la derrota de Rosas.

La concurrida reunión ayudó a popularizar a Leandro N. Alem y fue el lugar en donde se llegó a idear la Revolución del Parque

Leandro conoció la pobreza absoluta junto a su familia, pero ello no impidió que, gracias al gran esfuerzo de su madre, pudiera realizar los estudios secundarios e ir a la universidad.

 El Ejército Revolucionario Radical en 1893, cuando el joven Alem no creía en la legitimidad de los comicios

Ya en su juventud decidió entregarse por completo a las causas que consideraba justas, lo que no evitó que siguiera un camino poco lineal. Con apenas 17 años participó en los ejércitos al mando de Justo José de Urquiza para derrotar a las fuerzas bonaerenses, contra quienes guardaba gran rencor por el asesinato de su padre. Dos años más tarde, sin embargo, se unió a las filas de Bartolomé Mitre para luchar contra Urquiza, y poco después también participaría de la Guerra del Paraguay, siendo herido en Curupaytí.

Cuando no tomaba las armas, Alem, junto a su inseparable sobrino, Hipólito Yrigoyen, diez años menor que él, se abocaba de lleno a la actividad política, ahora en las filas del autonomismo alsinista. Por entonces escribía numerosas poesías y avanzaba en la carrera de Derecho.

A los 27 años, finalmente recibido de abogado, logró ser incluido en las listas de diputados nacionales del autonomismo. Fracasó en dos oportunidades, pero alcanzó a ingresar a la Legislatura provincial en 1872.

En sus discursos no cejaba en llamar a la defensa del sufragio universal.

La figura de Alem no dejaba de crecer, por su oratoria y el ímpetu con que defendía las causas que creía justas: participó del sofocamiento del alzamiento de las fuerzas de Mitre, con quien se había enemistado, a la vez que también rompió relación con Alsina y formó el Partido Repub­­licano con Aristóbulo del Valle. Allí es electo diputado nacional y rechaza la cesión de Buenos Aires al dominio nacional.

La intransigencia, el rechazo a los acuerdos de cúpula y el principismo se convirtieron en su marca registrada, cuando, hacia 1890, el régimen del Partido Autonomista Nacional se volvió fraudulento y le dio la espalda a la ciudadanía. En estas circunstancias, otra vez junto a Mitre, un viejo conocido, funda la Unión Cívica.

Pero, en verdad, Alem no creía en la legitimidad de los comicios que se desarrollaban entonces y por ello mismo no consideraba que la Unión Cívica debiera tener fines electorales. Por ello mismo encabezó, en julio de 1890, la llamada Revolución del Parque. La derrota y los acuerdos del conservador Mitre con el Gobierno nacional son los motivos fundamentales que lo llevaron a fundar un nuevo espacio: la Unión Cívica Radical, en junio de 1891.

Además de Alem se destacaban los jóvenes de la Unión Cívica de la Juventud: Emilio Gouchón, Juan B. Justo, Lisandro de la Torre, Marcelo T. de Alvear, Tomás Le Breton y Manuel Augusto Montes de Oca.

Con la UCR convertida en un partido de oposición al régimen, en defensa de los principios cívicos, Alem accedió nuevamente a la Cámara de Diputados.

No fueron pocos los legisladores que lograron ingresar. Sin embargo, la derrota en la capital fue dura; y sumada a los conflictos internos y a las diferencias cada vez más grandes con su sobrino Hipólito Yrigoyen llevaron a un cansado, enfermo y deprimido Alem a tomar una trágica decisión: el 1 de julio de 1896 se quitó la vida de un tiro, a bordo de un carruaje, en Balvanera, su lugar de nacimiento.