Con sello propio - Indicación Geográfica para un lácteo de dos décadas
El queso Tafí del Valle ya es la primera IG láctea del país
Con el impulso de la Universidad de Tucumán, el producto se convirtió en el primer lácteo argentino en obtener una certificación de origen que reconoce su identidad y su territorioEscribe: Hernán Allasia Gentileza
Con más de dos siglos de historia y un fuerte anclaje territorial, el queso Tafí del Valle ya obtuvo su reconocimiento como Indicación Geográfica.
Así lo destacó el Boletín Oficial del Gobierno nacional a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
El proceso, iniciado en 2011 bajo la Ley 25.380, se encontraba en su instancia final de formalización. La novedad es relevante porque ya no se trata de una postulación en estudio, sino de un trámite que ingresó en la recta final administrativa y fue finalmente aprobado.
La confirmación, en un primer momento, había surgido desde la Secretaría de Producción de Tucumán, que el 6 de marzo de 2026 informó oficialmente que la Comisión Nacional Asesora de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen de Productos Agrícolas y Alimentarios se manifestó de acuerdo con otorgar el sello al queso de Tafí del Valle. Según esa comunicación, la resolución que oficializa la distinción se iba a emitirse aproximadamente en diez días. Y así fue.
Y había muchas expectativas en un primer momento, porque el dato de la resolución a publicarse reforzaba lo que ya mostraba el sistema nacional de IG/DO, donde consta un expediente presentado el 6 de enero de 2011 por la Asociación del Consejo Regulador del queso Tafí del Valle. Es decir, hubo previamente un recorrido técnico e institucional de largo aliento que hoy aparece concluido.
¿Por qué?
Desde el punto de vista técnico, el queso Tafí del Valle cumplía con los requisitos exigidos para una Indicación Geográfica. Su origen se remonta al siglo XVIII, vinculado a prácticas productivas introducidas por los jesuitas en los Valles Calchaquíes, lo que fue consolidando un queso de montaña con identidad territorial bien definida y un saber hacer propio de la región.
Su elaboración parte de leche de la zona, que se coagula mediante cuajo para formar el gel lácteo. Luego se realiza el corte técnico de la cuajada, operación que favorece la sinéresis y permite avanzar con el desuerado. Más tarde siguen el moldeado, el prensado, el salado y la maduración, etapas en las que las condiciones ambientales y la tradición productiva local terminan de modelar su perfil sensorial característico.
Ese proceso, transmitido de generación en generación, consolida un producto con fuerte vínculo entre territorio, historia y conocimiento productivo, cumpliendo de manera clara con los criterios que sustentan una Indicación Geográfica. No se trata solo de un queso elaborado en un lugar determinado, sino de un alimento cuya identidad depende de ese entorno y de quienes lo producen.
La nota oficial de Tucumán también subraya que este reconocimiento es un hito histórico, cultural y gastronómico. Así, se trata de la primera Indicación Geográfica de queso otorgada en la Argentina y de la segunda distinción de este tipo obtenida por la provincia, después de la Miel de Azahar de Limón reconocida en 2023. Además, con esta novedad se destaca que el logro es resultado de más de quince años de trabajo articulado entre organismos públicos, productores e instituciones técnicas.
